-André- Estoy cansado de escuchar tantas tontas excusas de su parte, tantas mentiras envueltas entre realidad. La he visto llorar a escondidas, esconderse entre los pasillos, contenerse de llorar en cuanto recuerda lo sucedido. Sus ojos empañados me miran y no me dejo engatusar por ellos, su vida no puede continuar así, como la sombra de lo que en realidad es ella. — No es necesario que digas una sola palabra –trago fuerte, decidido a continuar– estoy al tanto de toda tu aflicción y trato de apaciguarlas para ti, de hacerte olvidar y superarlo todo, pero tú no pones de tu parte –peino mi cabello hacia atrás con impotencia, soportando las ganas de consolarla entre mis brazos- y te cierras tanto en tu mundo que es imposible demostrarte lo valiosa que eres — ¿Valiosa? –en un hilo de v

