Al día siguiente Mariangel, se levanta temprano, con nuevas energías, su mamá se levanta con ella y le prepara desayuno, ella le pide suficiente para compartir con alguien. Ya lista recoge todo y al salir del apartamento, encuentra a María Isabel lista para ir con ella, la saluda y entran las dos en el ascensor.
Mariangel explica a María Isabel lo que debe hacer al llegar a la oficina. Al llegar ella entra, estaciona y saca todas las cosas que trae en la camioneta. Al entrar a su oficina, encuentra un hermoso ramo de flores, rosas rojas, lo revisa para ver si tiene alguna tarjeta, pero este no tiene nada. Y ni idea quien lo pudo haber enviado tan temprano.
- Así que salió de ahí camino al departamento de recursos humanos con María Isabel, quien le pregunto… ¿algún enamorado?
- Ella… ni idea ¿Quién pudo ser?
- María Isabel… están bellísimas las flores… Las rosas rojas, según he leído en algunos artículos, representan el amor, la pasión, el deseo… al decir esto… Mariangel sonrió… y su vecina… le dijo, por esa sonrisa ya sabes quien fue…
- En eso Euro, que sale de una de las oficinas por donde ellas iban, se acerca y le saluda con un beso en la mejilla. Preguntando…
- ¿Cómo dormiste?
- Ella… muy bien y ¿tu?
- El… excelente, mejor imposible, aunque si me hubiesen aceptado una propuesta, te aseguro hubiese amanecido superando lo anterior.
- Ella, riéndose y carraspeando, para hacerlo que cese en sus comentarios delante de la joven, le comenta, traje algo para ti, llevo a María Isabel a recursos humanos y te alcanzo.
- El… ok. Déjame buscar algo que debo llevarme ahora en la tarde y te busco.
- Ella… te espero.
Mariangel entra a recursos humanos, presenta a María Isabel como la nueva pasante. La joven se queda ahí porque deberá cumplir las formalidades exigidas por la empresa. Al salir de recursos humanos, se le acerca uno de los vigilantes para entregarle un sobre que le dejaron temprano con el ramos de flores. Ella, pensando que se le avecinaba una tormenta con Euro, abre el sobre. Era Gian Carlos, para despedirse de ella y recordando que aún tenía en sus labios el sabor de sus besos.
Ella, le pidió al vigilante la acompañara para que sacara de su oficina las flores. Al llegar ahí se encontraba Euro, quien la miro a la cara sin expresión alguna; ella le solicitó al joven que pasara y se llevara las flores.
- El… ¿son de tu enamorado, cierto?
- Ella… él no es mi enamorado
- El… yo regalo rosas rojas solo cuando he recibido algo…
- Ella… entonces ¿Dónde están las tuyas? Porque tu si recibiste todo, integro, intacto, completo y original…
- El… ese fue un golpe bajo…
- Ella… y tu insinuación que… no te las acepte antes, menos ahora, porque tú tienes la prueba de todo en tu cama, en tus sábanas, o ya se te olvido… Ella cierra los ojos y levanta su cabeza presagiando lo peor… en eso siente que él besa muy suavemente su cuello, al abrir los ojos, mira hacia la puerta y la ve cerrada…
- El… vámonos, unas flores no me van a quitar la felicidad que tengo, lo único Mariangel, es que tu ayer marcaste tu terreno, hoy yo marco el mío: nadie se te acerca, no quiero que hombre alguno te bese ni en las mejillas ni en las manos menos tus labios, no quiero que te regalen flores, el único con ese derecho soy yo. No quiero ningún hombre cerca de ti… ¿estamos? Tú eres celosa, yo también…
- Ella… para que no haya secretos ni malentendidos entre nosotros, la noche que salí con Gian Carlos a la discoteca, deje que me besara. Estaba demasiado enojada contigo y lo permití, para castigarte…
- El, conteniendo la rabia, le advirtió… será la primera y última vez, porque una más, y así me esté muriendo de amor por ti, mando todo al infierno.
- Ella, discúlpame, por favor, me deje llevar por la rabia…
- El la abraza y le dice al oído… vámonos te vine a buscar para llevarte al apartamento y tener nuestra despedida, porque no se con exactitud cuándo regreso. No voy a perder este momento por un estúpido que no sabe ni lo que quiere. A mí me interesas tú y no voy a perder el tiempo hablando de alguien que no existe. Vámonos…
- Ella, se lleva la bolsa donde traía el desayuno para compartir con él y su bolso. Se despide de su equipo y les dice que ya viene que necesita hacer algo con urgencia.
- El riéndose, le comenta… no lo haremos con urgencia… y ella se ríe. Se montan los dos en la camioneta, al salir del estacionamiento de la empresa, ella se rueda y se sienta a su lado… Él aprovechando la luz de un semáforo la besa tiernamente. Y le pregunta ¿Qué me trajiste?
- Ella, sonreía… tu desayuno.
- El… me encanta me consientas… No sabes, cuanto me cuesta separarme hoy de ti.
- Ella… a mí también me está pegando ya esta separación, desearía te quedaras. No obstante, te voy a esperar con más ansias.
- El… te puedo preguntar cosas intimas…
- Ella… sí, qué más íntimo que esto que hemos hecho…
- El… ¿tú tienes algún ginecólogo conocido? O ¿te has visto con algún ginecólogo?
- Ella… no, ¿Por qué?
- El… porque quiero que te sometas a tratamiento para no salir embarazada, el día que decidamos tener un hijo será planificado y de mutuo acuerdo, sin sorpresas, no quiero exponerte a que salgas embarazada y a las habladurías de las personas. ¿estás de acuerdo?
- Ella… un poco asombrada, le respondió… si
- El… ahora llamo a Lolimar para pedirle el número y nombre de su ginecólogo. Si pudiéramos conseguir la cita para hoy mismo, sería mejor, porque yo te acompañaría antes de irme.
- Ella… como tú digas…
- El… es para protegerte, no quiero que te expongas por mi irresponsabilidad, yo soy el de la experiencia y es mi obligación cuidarte.
Al llegar al estacionamiento, él, la hace bajar por su mismo lado y camina con ella tomándola por la cintura. Entran al ascensor, de ahí directamente al apartamento, él le quita la chaqueta, la mira y se sonríe, llamándola tramposa…
- El… te dejaste la blusa de anoche, esto es premeditación, me trajiste engañado, ya venias dispuesta a venir aquí otra vez.
- Ella… agarrada de su cuello, le reta ¿tú que crees?
El… metiendo las manos debajo de la blusa, la hace estremecerse y suspirar de deseo. Ella comienza a desabotonar la camisa de él, luego afloja el cinturón de su pantalón. El la deja hacer lo que ella quiera, logrando con esto, que ella lo desnude. Después, él, la levanta en sus brazos, la lleva a la cama, donde la acuesta, la termina de desnudar, haciéndole experimentar emociones muy fuerte, que la hacen temblar del mismo deseo y a él llegar al éxtasis, con lo cual incrementa la velocidad de los latidos de su corazón provocando con ello fuerte sudor, que humedece las sábanas. Desde el punto de vista s****l, es perfecta la unión, se acoplan. Alcanzando simultáneamente los dos el clímax.
Los dos permanecen abrazados, no obstante, el sudor que emana de sus cuerpos, disfrutan de la paz y la calma, muy especialmente de esta unión, ante una separación que no saben cuánto tiempo durará.
- Ella es la primera en levantarse porque siente mucha hambre, sale envuelta en la sabana hacia la sala y busca la bolsa donde está la comida. Ella le pregunta ¿te importa si comemos aquí?
- El... no, para nada. Y se sienta en la cama frente a ella.
- Ella, le dice… vamos a compartir y comer del mismo envase ¿te parece? O si no déjame buscar en tu cocina… el, la interrumpe…
- El… no, quiero que me des conforme lo planificaste, cumple tus sueños conmigo.
- Ella… gracias por complacerme… te voy a extrañar mucho y te estaré esperando con desesperación.
- El… no me he ido y ya te extraño… al querer besarla, ella le da el pan que le preparó su mamá y el saboreandolo le dice está muy rico…
- Ella… toma en el contigo hay suficiente jugo para los dos, espero aun este frío, porque creo nos hace falta, para hidratarnos totalmente.
- El… eres preciosa, te amo… ¿Por qué no me dices lo que sientes por mi cuando hacemos el amor?
- Ella… porque aún no lo sé, todo ha sido tan rápido, no me has dado tiempo para descubrir o descifrar si esto que siento es amor o no.
- El… tranquila mi amor, tengo tiempo, seré paciente. Lo único que si necesito que esté claro entre los dos, es que si descubres que no me amas, no te lo calles ni me traiciones, antes de empezar una relación con alguien más, dímelo de frente. Por favor, termina primero conmigo. Sé que suena duro lo que te digo pero son realidades que debemos aceptar.
- Ella… y ¿si eres tu quien descubre que no soy lo que quieres?...
- El… riéndose y besándola en la boca le contesto… ya descubrí hace días que eres lo que quiero y deseo. Lo mío contigo es definitivo. En todo caso, ya te lo he dicho, yo soy frontal, digo las cosas como las siento, soy muy sincero y no juego con los sentimientos de nadie.
- Ella sentándose en sus piernas de frente a él, le afirmo… yo tampoco juego con los sentimientos de los demás, si en algún momento te he dado esa falsa impresión, ha sido porque me provocas o me induces a sentir celos, que este sentimiento, por cierto, no me gusta nada.
- El… solo se cela lo que se ama… Ella tapándole la boca con sus besos, lo volvió a encender de pasión y deseo, nuevamente los dos estremeciéndose totalmente de deseo, disfrutaron ese estado de plenitud máxima.
Una vez satisfechos los dos, Euro, se levanta y llama a su hermana Lolimar, la saluda y le pide el número telefónico de su ginecólogo. Ella le da la información que le pide su hermano y le recuerda estar a la una en el aeropuerto. Él le dice que no se preocupe ahí estará. Se despide de su hermana y llama al médico, le pregunta si por casualidad tiene consulta en ese momento, que es el hermano de Lolimar Ferrer y le urge que vea a alguien. El médico le explica dónde está y le da diez minutos para que llegue, porque tiene una intervención en una hora, él levantándose de la cama, le asegura que ahí estará.
Al colgar, le pide a Mariangel que se vista rápido para ir donde el ginecólogo de Lolimar. Ella le pide por favor que la deje bañarse, pues el, la hizo sudar mucho, riendo los dos, le da una palmadita en el trasero, mientras él se viste y busca todo lo que se debe llevar. Porque presiente ya no le dará tiempo de volver. Así que arregla la cama, una vez todo en orden, entra al baño para ayudar a Mariangel, quien ya está casi lista, el, la toma por detrás, la hace girar entre sus brazos y la besó tratando llevarse en ese beso el sabor de sus labios, por todo el tiempo que estará sin ella.
De ahí salieron tranquilos tomados de las manos. El abre la puerta de la camioneta por el lado del chofer y la ayuda a subirse por ahí, ella se queda a su lado y le pregunta…
- ¿Qué le debo decir al médico?
- El, riéndose… que quieres hacer tratamiento para no salir embarazada, me imagino te va a preguntar la fecha de última menstruación…
- Ella… debe estar por bajarme ¿entraras conmigo?
- El… hay médicos que no les gusta uno entre, si no lo objeta, te acompaño. Recuerda que ahora somos más que un equipo, tú eres mi mujer, mi pareja, mi novia…
- Ella… ¿tú no me has pedido sea tu novia?
- El… riéndose fuertemente le responde… Por qué ese no es el rol que quiero asumir en tu vida, yo quiero más que eso. Pero todo va a depender de lo que decidas, posiblemente después de este viaje, cuando ya tengas más claro que sientes…
- Ella, rodeando el cuerpo de él con sus brazos a la altura de la cintura lo besa en su hombro
- El, pasando su brazo por los hombros de ella, la atrae hacia su cuerpo, la besó en la frente y le comenta… quien me iba a decir, hace días que me sorprendería el amor aquí.
- Ella… para mí ha sido totalmente sorpresivo, quien me iba a decir que el amor de mi vida, llegaría en mi cumpleaños número veinticinco.
- El escuchando campanas en su corazón, guardo lo que ella dijo y prefirió quedarse callado.
Al llegar a la clínica, se bajaron, ellos caminaban tomados de las manos, hasta llegar al consultorio del ginecólogo, quien tendría aproximadamente la edad de Euro. Los saludo y le pidió a Euro quedarse afuera, pero como Mariangel, no lo quería soltar…
El habló con el médico… es su primera visita a un ginecólogo, por favor, déjame pasar, pues le prometí que la acompañaría.
- El médico, le pregunta a ella… ¿prefieres que el este?
- Ella… si
- El médico… ok, María de los Ángeles, necesito hacer una historia completa de ti, por eso no sé, si hay cosas que prefieres mantener guardadas…
- Ella… él sabe todo de mí.
El, sin soltarla de la mano, se sentó a un lado de ella, mientras el médico le preguntaba. Al finalizar, el médico la examinó, todo estaba perfecto había sido una mujer muy sana. Pero necesitaba hacer una revisión ginecológica, a lo cual ella le preguntó...
- ¿Es indispensable? Doctor, lo único que necesito es que me recete anticonceptivos para no salir embarazada. El médico sonriendo le dice, debo hacerte un examen completo.
- Euro, interviene… por favor Doctor, obvie el examen. Hasta ayer fue virgen, fue su primera relación, no hubo problema alguno, aparte de un pequeño sangrado. Me imagino, es esto lo que la hace sentirse renuente a que usted la examine, no obstante, dígame cuando la puedo volver a traer para hacer ese chequeo y que tratamiento debe hacer.
- El medico… ok, vamos a ponerle el tratamiento y me la traes en dos meses, te voy a dar cita. Y así fue. Al salir de ahí Euro busco la cita y luego el tratamiento por dos meses.
- Ella… ¿tú crees que para esa fecha estarás aquí?
- El… es mi felicidad Mariangel y no la voy a postergar por empresa alguna.
- Ella… feliz de estas palabras, lo beso en la boca en plena farmacia.
- El… pleno y preocupado por la hora, la tomó en sus brazos y la beso delante de todos. Aunque después pidió disculpa y manifestó que estaba feliz, fue todo lo que dijo.
- Al llegar a la camioneta, él le dice… mami no me va a dar tiempo a llevarte, tampoco para almorzar, es más estoy ya sobre la hora de salida. ¿Me acompañas y me dejas en el aeropuerto?
- Ella… te acompaño y espero que el avión despegue… vamos…
- El… te amo Mariangel…
- Ella… y yo a ti…
- El… y ¿me lo vienes a decir aquí? Así… ya a punto de salir, no se vale Mariangel… Me va a pegar más este viaje…
- Ella… y ¿por qué no me alcanzas en Barcelona?
- El… ¿de veras quieres que vaya contigo en el crucero?
- Ella… si, por favor, sería lo máximo para mí.
- El… déjame ver qué puedo hacer.
- Ella… Raquel me dijo que podía sacar un pasaje adicional, llámala por favor y yo manejo hasta el aeropuerto. El aceptó la propuesta que ella hizo, disfrutando totalmente esta plenitud que estaba viviendo, si por el fuera, se la llevaba hoy mismo. Y así haciendo todo desde la camioneta mientras ella conducía, logró que su amiga cambiará la reservación en el hotel de Barcelona, de una habitación a una suite, e igual hizo con el crucero, lo cambio por una suite o camarote de categoría superior, el más lujoso y cómodo.
Su amiga feliz, lo felicito y le sugirió cuidar a Mariangel, es una niña, que tu moldearas. Y le deseó feliz viaje. El agradeció toda la ayuda que le acaba de dar, además de poder celebrar su luna de miel por adelantado y dijo esto mirando a Mariangel, quien en ese momento se estacionaba en el aeropuerto, cerca de la puerta que daba a la zona de chequeo privado.
Cómo llegaron temprano, se dirigió a la zona de chequeo, entregó su maleta y como quiera que le sobró tiempo para el despegue. La invitó a comer en el restaurante del aeropuerto. Aquí converso mucho con ella, dándole a conocer muchas cosas de su vida privada que ella desconocía… ya que lo que sabía de él, era por los rumores que corrían por los pasillos, sobre todo que hubo una época donde cambiaba de mujer como de ropa.
- Ella… ¿es cierto que cambias constantemente de novia o de pareja?
- El… eso es falso. He sido una persona seria en mis relaciones, siempre he buscado la estabilidad, la permanencia. Quiero permanecer al lado de una sola mujer y ser yo lo mismo para ella.
- Ella… pero en la empresa, siempre se ha corrido el rumor que todas las semanas andas con una mujer distinta…
- El… ya tú has podido comprobar, la veracidad o falsedad de eso. Aunque me está preocupando algo, le estoy pagando al personal extraordinario sueldo ¿para qué? ¿Para que esté pendiente de mi vida privada, de las mujeres con las que supuestamente me acuesto o para que me produzcan altos dividendos?
- Ella… todos están enfocados en ti…
- El… si pero fíjate que para resultados negativos. Tengo muy mala fama y lo ignoraba.
- Ella, riéndose… por favor, no me traiciones.
- El… lo mismo te pido mi reina, no me traiciones, prefiero una cruel verdad a la mentira, la detesto totalmente.
- Ella… ya esto lo sé.
Llego el mesero con la comida, almorzaron y sin importar quien los viera, se dedicaron a regalar besos fugaces entre ellos, miradas cómplices, sonrisas y hasta sutiles caricias… Lolimar, quien se encontraba en una de las mesas con su compañera, el Capitán y el Copiloto, se acerca hasta la mesa donde ellos están, a felicitarlos y desearles lo mejor…
- Lolimar… buenas tardes, par de pichones y mostrando una amplia y satisfecha sonrisa, se acerca a su hermano y le dice… te felicito hermanito, te ves alegre, feliz, radiante como tenía años no te veía… el quedó realmente sorprendido de las palabras de su hermana…
- Ella dirigiéndose a Mariangel, le dijo… disfrútalo, él es lo máximo como hermano, amigo, hijo, deduzco así va a ser como esposo y padre, hazlo feliz y recibirás infinitas recompensas de quienes tanto lo amamos. Y en cuanto a ti, tu rostro tiene otro brillo, la felicidad se desborda por tus poros, estas más bella que nunca…
- Su hermano, levantándose de la silla, la abraza y agradeció sus palabras… te expresas así de mí porque me amas, me conoces, además que te he malcriado mucho…
- Ella insiste… sabes que no miento, eres extraordinario con todo y tu esporádico mal carácter…
- Mariangel… ¿estas segura, que es esporádico?
- El riéndose de sus palabras, la beso en la boca delante de su hermana.
- Mariangel, le responde a Lolimar, gracias por tus bellas palabras, pero así me siento… es al natural
- Lolimar, bueno, te venía a decir, que están comiendo mucho delante de tanto muerto de hambre que hay, por carecer de un amor correspondido, así que trata de protegerlo de los mal intencionados y segundo que ya la tripulación (mostrando la mesa donde ella estaba sentada) vamos a abordar al avión. Así que esperamos por ti. Eres nuestro único pasajero de hoy.
- El… ok, me despido y salgo hacia la rampa de salida.
- Mariangel, se puso triste y lo abrazó delante de todos… sin poder ocultar sus lágrimas de tristeza por esta despedida.
- El consolandola, la abrazo, la beso y la condujo hacia la rampa, pidiendo permiso para que ella lo acompañe hasta el abordaje. Le decía al oído, recuerda que en dos semanas nos encontramos en Barcelona, que sea ese tu aliciente.
- Ella al recordar esto, cesó de llorar. Lo acompañó hasta la puerta del avión, ahí él le dio un beso muy apasionado y se despidió diciendo… hasta el 14.
- Ella… se devuelve lo abraza fuertemente y le pide que se cuide, te extrañare mucho…
Así ella lo ve partir y vuelven a llenarse sus ojos de lágrimas, él por la ventanilla la observa emocionado y haciendo un saludo con sus manos, la despide. Ella no reacciona hasta que ve despegar el avión. Camina hacia el estacionamiento en búsqueda de la camioneta. Al llegar la enciende y sale camino hacia la empresa. Tiene demasiadas cosas por hacer.
Recorre las calles triste, pensando que en dos semanas lo verá, y así será. Al entrar a su oficina, encuentra todo revuelto porque la estaban necesitando para tomar unas decisiones y su teléfono estaba apagado. Ella revisa su bolso y es cierto el celular estaba apagado, no recuerda en que momento lo apago. Intento prenderlo y nada no logra encenderlo. Así que lo pone a cargar porque no recuerda cuándo fue la última vez que lo cargo.
Ella se dedica a hacer una lista de todo lo que tenía pendiente, el trámite de sus vacaciones, la llamada a la joven de la inmobiliaria, ir por su vehículo y entregar la camioneta. Además, preguntar por María Isabel para saber exactamente donde la habían puesto para hacer sus pasantías. Siendo ya casi la hora de salida entra una llamada…
- Ella… si, habla María de los Ángeles Pérez…
- El… me dijiste que me ibas a extrañar y apagaste el celular… Ella sonriendo y sintiendo muchas mariposas en su estómago, responde…
- No sé en qué momento lo apague, al llegar aquí, estaban todos al borde de la locura porque me llamaban y mi celular salía apagado. Lo puse a cargar y déjame ver… si mi amor, estaba descargado, no sé, pero alguien me ha hecho perder noción de todo.
- El… ¿Quién será? Avísame porque si es un hombre lo mandó a fusilar, ya que no voy a permitir se te acerque. Ella riéndose…
- Afirma… sería bueno. Porque me imagino si eso es hoy ¿cómo será el viernes?
- El… te extraño, te tengo una propuesta, toma tus vacaciones la semana que viene y me alcanzas en suiza, pasamos una semana ahí y después nos vamos a España, para abordar el crucero…
- Ella… está demasiado tentadora la oferta, pero entiende no quiero tener problemas con mi mama, ella es muy intuitiva, desde hace días, está muy pendiente de ti y lo que siento…
- El… ¿y que sientes?
- Ella… ya te lo dije… no te lo voy a repetir.
- El… lo dijiste una sola vez y cuando casi estaba en el avión. Eso es trampa…
- Ella… llame a la inmobiliaria y pase tu mensaje. Ya envié a recursos humanos mi correo solicitando el permiso para mis vacaciones e igual lo envié al tuyo, por favor, respóndeme autorizando, porque no percibí mucha solidaridad con esto. También hice lo del préstamo. En eso suena el celular de ella… ya va mi amor, déjame ver quien es…
- Buenas…
- Del otro lado de la línea soy… Gian Carlos, bambina mía
- Ella, llámame en cinco minutos que estoy atendiendo una llamada, por favor y gracias.
- Euro, enojado… Mariangel no es un juego, te dije bien claro, que no lo quiero cerca de ti, no quiero que te llame…
- Ella… pero debes confiar en mi…
- El… no. No me voy a arriesgar, si ya me lo hicieron con un amigo, cuánto más con un desconocido…
- Ella… entonces así no podemos seguir, una relación nace, crece y se desarrolla en la confianza, sinceramente no sé qué te paso porque a mucho de los chismes que corren por los pasillos sobre ti, no les preste atención, me parecía y aún me parece, eso es problema tuyo, nadie debe meterse en ello. Pero lo que si no estoy dispuesta a tolerar es que me juzgues por lo que otra te hizo… así que chao hablamos otro día y colgó…
- En eso la llamada de Gian Carlos, hola bambina, ¿ya te desocupaste?
- Ella… sí. ¿Cómo estás? ¿Cómo te ha ido?
- El… muy bien, espero no hayas creído todo lo que publican los periódicos
- Ella… en mi país hay un refrán que dice… que cuando el rio suena piedras trae…
- El… o sea creíste todo.
- Ella, se levantó de su silla y busco los periódicos que estaban puestos en una mesa en el rincón de su oficina, y al buscar la parte de sociales, encuentra grandes titulares del día domingo con fotos de el con Mireya Rondón.
- El aún en la línea, le aclara… tú no puedes creer todo lo que dicen.
- Ella… pero en esas declaraciones hay palabras muy tuyas, las dijiste delante de mí, que habías venido al país de las mujeres bellas a buscar la madre para tus hijos… Y las mujeres bellas en Venezuela, son mises, como por ejemplo Mireya Rondón. Sabes hacen una linda pareja, deben tener unos hijos muy preciosos. Yo no soy miss, estoy muy distante de participar en un concurso de belleza, no poseo los atributos que exigen…
- El… estás enojada por las noticias, deja que llegue nuevamente a Venezuela y hablamos, te debo explicar algunas cosas. Si bien es cierto no eres una miss, tienes lo tuyo, muy especialmente esa inocencia que te brota por la piel y que cualquiera desearía tener.
- Ella… o sea… eso es lo más importante, para ti, la pureza que quisieras estrenar. Mariangel aprovechando para quitárselo de encima, sin que esto afecte la negociación, que recientemente se hizo, le dijo… no gracias, creo no tenemos nada que hablar, que estés muy bien y también le tranco.
- Al colgar sonrió, porque sabía debía mantenerlo alejado, por Euro. Así que la noticia sobre su relación con Mireya Rondón, le cayó como anillo al dedo. Y pensar que cuando lo conoció creía sentirse enamorada de él, aunque pensándolo bien, es un hombre muy guapo, varonil, caballero, atento, amable, educado, buen bailarín, inmensamente rico, cualquiera se enamora.
Al concluir la llamada, su secretaria le dijo, jefa, la está llamando el Superintendente, que le urge hablar con usted. Ella para evitar tener un nuevo enfrentamiento con él, lo evadió. Si vuelve a llamar, dile que ya me fui. Se levantó y fue a recursos humanos.
- Entro para hablar con la Gerente y está recibiéndola con mucha amabilidad le comento… ya me llego tu solicitud de vacaciones y la autorización del gran jefe, lo único es que no me dices desde que fecha comienzan tus vacaciones…
- Ella… desde el siete de marzo, para que me dé tiempo de organizar todo y poderme ir fuera del país, para realmente descansar. Si me quedo no descanso y me siento realmente agotada.
- La gerente… tienes razón, nunca te hemos visto con el rostro cansado y menos con ojeras y eso que has tenido días fuertes, pero observándote, creo definitivamente lo necesitas, déjame hacer todo de una vez, para que te dediques a buscar un lugar que te permita relajarte y escapar del trabajo, quédate aquí, mientras lo hago. Ah, por cierto también me enviaste una solicitud de anticipo de tus prestaciones, ven llena la planilla, mientras yo proceso las vacaciones.
- Ella, gracias Rosalía, no sabes cuánto te agradezco este apoyo.
- Gerente… para eso estamos. Al rato, la gerente le comunica… todo listo, tus vacaciones comienzan el siete de marzo y te reintegras el ocho de abril.
- Ella… gracias y se despidió feliz de haber conseguido sin problemas lo que buscaba.