Euro, siguió insistiendo para hablar con Mariangel, la había llamado después que ella le colgó el teléfono, pero estaba seguro, no quiso contestar. Así que se dio por vencido por ahora y salió camino al aeropuerto, debía estar, a más tardar a las siete de la noche. Aunque al igual que en el vuelo anterior, viajaría en un avión de la empresa, con su equipo de trabajo, su secretaria, los dos asistentes, un alto funcionario del gobierno y el viceministro. Salieron a las nueve de la noche con destino a Ginebra en Suiza, eran diecisiete horas de viajes. Es decir, que estaría todo ese tiempo sin saber de Mariangel, porque no podía encender el celular.
Él estaba un poco distraído y así se lo hicieron saber sus acompañantes, él ofreció disculpa, alegando que no era nada, de repente era el cansancio de las dos últimas semanas, que fueron muy agotadoras. Él había participado al presidente de la empresa, su necesidad de tomarse unas vacaciones y le informo que el día 14 de marzo se iría de vacaciones por cuatro semanas. Lo cual le fue concedido con todos los gastos pagos, precisamente por el éxito obtenido en la negociación con Andreucci.
Así que si Mariangel seguía brava, tenía ese viaje para contentarla. Mientras, ella, esa noche llego cansada a su hogar, estaba trabajando demasiado y les informa que ya confirmaron sus vacaciones, salía el lunes 7 de marzo, es decir, la próxima semana hasta el 7 de abril, ambos inclusive. Ellos muy contentos, la felicitaron y le deseaban un feliz viaje.
Ella se levantó de la mesa y se dirigió a su habitación para acostarse a dormir. Lo cual no pudo conseguir, porque despertó varias veces, envuelta en sudor, soñando que Euro la dejaba. Esta pesadilla, le acompañó por espacio de tres días, lo cual le comenzó a preocupar, porque no podía conciliar el sueño y él no la había llamado. Ella no sabía ni en qué hotel se había hospedado. Tampoco le había escrito a su correo, aun cuando ella le había enviado, las respuestas de la joven de la inmobiliaria.
Esa semana trabajo como nunca. Decidida a resolver el problema con Euro, salió este jueves al mediodía hasta el centro comercial donde está la agencia de viaje para la cual trabaja Raquel. Ella la recibió con mucho cariño y dispuesta a ayudarla en lo que necesite.
- Lo primero que le pregunta es… por casualidad ¿tú sabes donde se hospeda Euro y hasta cuándo estará en ese hotel?
- Raquel… ya te averiguo. Ella revisó en el sistema y encontró el hotel, le anota el nombre y los teléfonos y le informa que estará ahí hasta el 06 de febrero.
- Ella, lamentándose, porque sus vacaciones iniciaban el 07, ya no le pregunto más. Le agradeció la información brindada.
- Raquel… no te sabría decir, después donde se hospeda, porque lo más seguro es que viaja a otra parte y de repente no haya hecho aún reservación.
- Ella muy agradecida se despidió de Raquel.
Al volver a su oficina hizo la llamada al hotel y solicitó le comunicaran con la habitación del señor Euro Ferrer. El asombrado de la llamada, pide se la transfieran y responde en un tono de voz preocupado…
- Buenas noches, respondió el…
- Ella… hola buenas noches ¿Cómo estás?
- El… mi amor, buenas noches, no te he podido contactar, se me ha hecho difícil, salgo tarde y por el cambio de horario, es madrugada allá, no te voy a despertar… ¿Cómo estás tú? Yo estoy bien.
- Ella… me alegro estés bien, yo también, aunque algo preocupada, porque no tenía noticias tuya, te pase mensajes al correo y no me has respondido, la joven de la inmobiliaria me ha llamado dos veces, no sé qué decirle…
- El… por favor no vayas a trancar, me está llegando algo por fax, y lo estoy esperando con urgencia.
- Ella… tranquilo, te espero…
- El… dile a la chica de la inmobiliaria que el 30 de marzo debo estar ahí en el país, que me haga una cita o ponga la firma para el 31, que por cierto no sé qué día cae, si es laborable que haga todo el trámite para ese día o el siguiente, pásale por favor mi correo, que cuando lo envié en asunto, coloque urgente inmobiliaria para identificarlo, no he podido revisar mi correo, primero porque no me permitía abrirlo desde aquí y luego que lo abrí, esta full, no he podido ponerme al día y no será hasta el fin de semana que lo haga.
- El… ahora continuando con lo que más me interesa ¿Cómo te has sentido? ¿Me has extrañado?...
- Ella… me he sentido muy bien, relajada, tranquila, pero asombrada como no me dejas dormir, entras me perturbas y después me dejas…
- El… eso no pasara, te lo juro.
- Ella… no jures ni prometas lo que no cumplirás. Deja que el tiempo corra y veremos, pero no me prometas algo que a lo mejor después no puedas o no quieras cumplir…
- El… ¿Por qué me dices eso?
- Ella… porque soy realista…
- El… está bien como tú dices, que los hechos dicen más que las palabras… ¿Cuándo inicias tus vacaciones?
- Ella… el lunes 07 hasta el 07 de abril, incluyendo las dos fechas.
- El… ¿pensaste la propuesta de venir a Suiza? Aún estamos a tiempo.
- Ella… fui a consultarle a Raquel, pero cuando busco tu registro, aparece que en ese hotel que estás te hospedaras hasta el 06 y yo salgo el 07 de vacaciones, o sea…
- El… pero lo importante es que te quieres venir conmigo. Por favor llama a Raquel ¿Qué hora es allá?
- Ella… las tres de la tarde.
- El… dame el número de Raquel…
- Ella le dicta el número y el responde…
- Por favor mi amor, no te vayas aun de la compañía, déjame hablar con Raquel, ponerme de acuerdo con ella y te devuelvo la llamada, máximo dame una hora y te llamo…
- Ella… ok…
Mariangel se dedicó a realizar el trabajo pendiente, que ya era poco y se reunió con su asistente quien quedará a cargo de todo, mientras ella, esté de vacaciones. Le costó mucho concentrarse, pues estaba pendiente del teléfono.
Habían transcurrido treinta minutos, cuando recibe la llamada de, el…
- Listo, mi amor, revisa tu correo, debes tener ahí todo listo para salir el lunes. El domingo sales en un vuelo privado desde el Zulia a Caracas a las 11 de la mañana, en tu correo están todas las indicaciones, en el aeropuerto te va a buscar Lolimar y te vas con ella a mi apartamento, te quedaras ahí, hasta que salga el vuelo a las diez de la mañana, el día lunes, ella misma te llevará nuevamente al aeropuerto. En tu correo tienes todo listo para el viaje a Ginebra, vienes en vuelo directo al aeropuerto del mismo nombre. Yo te recogeré aquí. Por favor imprime todo lo que te paso Raquel, es necesario.
- Ella… yo había hablado con mis hermanos y mi mamá que salía el 14. Euro ¿Qué les digo? Me duele mentirles…
- El… mami… diles que te están dando otro viaje con todos los gastos pagos de parte del consorcio extranjero. Y ya, si das muchas explicaciones se te complica la salida. Por favor avisa hoy. Trata de meter ropa que te abrigue mucho, la temperatura está helada. Mente positiva, piensa que es otro sueño hecho realidad y así lo verás llegar, sin contratiempo alguno…
- Ella… gracias por ser parte de mis sueños…
- El… y tú de los míos.
- Ella… me voy temprano para avisarles. Yo había pedido el día de mañana porque realmente estoy muy cansada, no he podido dormir una noche completa desde que te fuiste.
- El… yo tampoco. Pero, ya nos recuperaremos cuando estemos juntos. ¿Te estas tomando las pastillas?
- Ella… sí, porque como te dije ese día, estaba por venirme y me bajó la menstruación. La tomé esa misma noche y como debe ser siempre a la misma hora, me la estoy tomando todas las noches antes de dormir…
- El… perfecto y ¿has notado algún efecto?
- Ella… ¿Cómo cuáles?
- El… sonriendo, no se mami, aumento de peso, cambios de humor, náuseas, sensibilidad en los senos, dolor de cabeza y cosas por el estilo…
- Ella… no, me siento igual, normal. ¿Cuántas mujeres has tenido? Porque creo que sabes mucho más que nosotras las mujeres sobre ese tema…
- El… prefiero no responderte, porque no quiero que te enojes, deseo hoy te acuestes totalmente relajada. Me comentó Raquel que no te vio muy bien ¿has trabajado más de la jornada habitual?
- Ella… es para que no queden pendientes, por eso incluso había pedido el día de mañana.
- Él… tómalo, va por mi cuenta, primero estas tú.
- Ella… sí. Voy al concesionario a entregar la camioneta y buscar mi carro, que por fin está listo. ¿te puedo llamar mañana a esta misma hora?
- El… claro mi amor. Es más, como no vas a trabajar, a esta misma hora te llamo a tu casa. Trata de contestar tú, para que no vinculen tu viaje conmigo. Bueno ahora si te dejo para que imprimas todo, haz una carpeta y la llevas en tu bolso de mano junto con tu pasaporte y cédula. Te amo, gracias por haberme llamado, si no lo haces, estaría otra semana más perdido totalmente, como dice mi personal.
- Ella… gracias a ti, porque por fin voy a retomar mis horas de sueños y de descanso. Te extraño. Hasta mañana…
- El… quería escuchar algo más, pero los hechos dicen más que las palabras y es lo que me importa. Que descanses
- Ella… igual, cuídate por favor…
- El… mañana te busco un buen abrigo para estos días…
- Ella… ok y colgó…
Mariangel se levantó, habló con su asistente y le informo que al día siguiente no vendría, cualquier cosa me llamas al celular. Voy al concesionario a llevar la camioneta y a que me entreguen mi vehículo, pero debo primero lavarlo y hacerle chequeo para devolverlo tal cual me lo entregaron. Su asistente le dijo que se fuera tranquila y que por favor descanse. Ella salió y se llevó todo lo que le paso Raquel a su correo.
- Así hizo y ya de regreso casi a las seis de la tarde a su casa en su coche, reunió a su familia y les dio la nueva noticia: me voy a Suiza
- Todos preguntaron ¿Cuándo?
- Ella… salgo este domingo en un vuelo privado con algunos Directivos de la empresa quienes deben estar el lunes temprano para un simposio. Me darán la cola y el lunes a las diez de la mañana salgo en un vuelo directo a Ginebra, con todos mis gastos pagos por orden del consorcio extranjero.
- Su mamá riéndose, creo que tus dos candidatos, están midiendo quien te da mejor recompensa o regalo…
- Jesús Javier pregunta… ¿Cómo así madre?
- Su mamá… pues, que tu máximo jefe y el inversionista extranjero, andan detrás de tu hermana. Para mí, Euro sería el candidato ideal, pero a tu hermana parece gustarle más el físico y las supuestas virtudes del otro, quien en ningún momento ha dado la cara, o se ha preocupado por conocernos.
- Su hija riéndose… o sea, ya renunciaste a Marco Antonio, ahora vas en plan de cupido con Euro…
- Su hermano Jesús… yo opino lo mismo que mi madre, preferiría eligieras a Euro y no a alguien a quien realmente no conoces, es más, espera para que veas algo… y caminó hacia su habitación… al regresar traía los mismos periódicos que ella leyó cuando hablo con Gian Carlos. Ella, los recibió y los reviso. Volviendo a ver, lo que ella ya sabía.
- Solo dijo… ya los vi, pero recuerden algo, de lo que publican en la prensa, no todo es totalmente cierto…
- Su hermano… pero esto, lo del beso no creo sea montaje.
- Ella… ok, como voy a estar tres semanas fuera, sin que me moleste nadie, analizaré todo mejor, se los prometo.
Los tres se levantaron y caminaron hacia el lugar de la mesa donde ella estaba sentada, felicitándola por sus merecidas vacaciones. Así que la animaron a preparar maletas…
- Ella… les dijo… pedí libre el día de mañana, para encargarme de eso. Por ahora, lo que quiero es dormir, olvidarme del trabajo y de las preocupaciones. Por favor, no quiero que nadie se entere de mi viaje hasta que pise el suelo suizo…
- Sus hermanos… tranquila no comentaremos nada.
- Su mamá… estoy de acuerdo contigo. Te voy a preparar una taza de leche caliente para que la bebas y te ayude a dormir.
- Ella… gracias mami. Se levantó de la silla, tomó su bolsa y entro a su habitación. Ahí, sentía el remordimiento de mentir a su familia, pero por ahora debería ser así.
Se metió al baño, se ducho y preparo todo para dormir, cuando su madre abre la puerta y le entrega la taza de leche, ella se la bebe poco a poco, mientras su mamá, le pregunta algunas cosas, relacionada con los dos viajes… ella respondió…
- Ella… me cambiaron los vuelos. Para no seguir diciendo mentiras a su mama, bostezo y se acomodó para dormir.
- Su mamá… Dios te bendiga, que descanses, la besa en la frente, apaga la luz y cierra la puerta.
Ella, esa noche se durmió tranquilamente. Al otro día, ya estaba normal, muy enérgica, solo que no quería salir para estar pendiente de la llamada de Euro. Revisó su closet para saber exactamente qué llevar y así fue armando su maleta con variedad para cubrir el frío helado de suiza con el verano ardiente del crucero. Siendo aproximadamente las tres de la tarde, repica el teléfono y sale de su habitación para responder…
- Buenas…
- El… te extraño ya deseo tenerte aquí…
- Ella… con un tono de voz muy bajo… ya me tendrás
- El… ¿Cómo te sientes?
- Ella… excelente, ya me recupere de las malas noches que pase…
- El… me alegro.
- Ella… que me recomiendan llevar para suiza
- El… fundamentalmente pantalones, camisas y chaquetas, si son mangas largas, mejor, hay demasiado frío. Por favor, mete guantes, medias y gorros para la cabeza.
- Ella… tanto así… no tengo gorros...
- El… eso es lo de menos, yo salgo ahora y busco lo que te hace falta: un buen abrigo que aquí son muy buenos, gorro ¿de qué color?
- Ella… cómo voy a meter jeans, busca de color azul. Y gracias
- El… ¿Qué otro color?
- Ella… es solo una semana, no gastes más en mí. Que ya vi en los pagos que hiciste de este viaje a Suiza, lo hiciste desde tu cuenta personal…
- El… lo hice por dos motivos: primero eres desde el domingo pasado mi responsabilidad y segundo no quiero que se filtren chisme sobre ti en la empresa, con el hecho de ser yo, su comida es más que suficiente.
- Ella… gracias por estar pendiente de todo, especialmente de mí.
- El… eres el amor de mi vida.
- Ella… ¿Cómo ha estado tu trabajo?
- El… muy bien, ha sido muy productivo, porque incluso esta semana saque lo que debía hacer la siguiente, ya inconscientemente me estaba preparando para tu llegada, porque gracias a eso, podemos pasear y conocer algo de suiza, que hasta la fecha con todas las veces que he venido anteriormente, nunca he recorrido, por flojera o porque no me llamaba la atención.
- Ella… que bueno, así disfrutaremos más el uno del otro
- El… así es.
- Ella… viene mami… te dejo…
- El…chao, te amo
- Ella… ok.
- Su mamá… ¿quién era?
- Ella… uno de mis asistentes. Bueno sigo revisando… según leí en las noticias de suiza, hay mucho frío, así que debo llevar ropa que me abrigue mucho…
- Su mami… si necesitas abrigo, yo tengo varios…
- Ella… déjame ver… y eligió dos para llevarlos.
- Su mamá… así te acompaño.
- Ella… si madre, gracias y la abraza.
Estos tres días pasaron muy rápido. El día sábado su familia le hizo una despedida muy íntima porque ella prefería mantener todo a bajo perfil; para que no trascendiera su viaje a Suiza. Llegó el tan ansiado día, todos se levantaron temprano para despedirla, ella prefería que la acompañará su hermano Jesús, para no llorar con su mama en el aeropuerto. Mariangel busco la línea encargada del vuelo, hizo su chequeo de maleta y despidiéndose de su hermano se encaminó hacia la sala de espera. Estaba hecha un manojo de nervios, ninguno de los que viajaba sabía exactamente hacia dónde se dirigía, solo que iba a Caracas para asuntos personales.
El vuelo duró sólo cincuenta minutos, ella retiró su maleta y al caminar hacia la salida vio a Lolimar, quien la estaba esperando acompañada de una señora bastante mayor. Ella, se acerca la saluda muy cariñosamente y le presenta a su mama, es decir, tu suegra.
- Mariangel, sumamente nerviosa, le dice… es un placer Doña Leticia.
- La señora, tomándola de las manos y dándole un beso en la mejilla, le afirma… el placer es mío, no sabes lo agradecida que estoy por tu relación con mi hijo. Ya era hora, que abandonara tanta soledad.
- Ella… aun no cantemos victoria, porque él, no ha formalizado nada conmigo.
- La señora… esto es ya una formalidad hija: que le pida a su hermana te busque en el aeropuerto; que te quedes en su apartamento, donde no entra nadie, salvo alguno de nosotros; y que además te lleve a uno de sus viajes de trabajo, donde sus compañeros te conocerán, le da la formalidad, ten la seguridad que así es.
- Mariangel como ignoraba estos códigos de la familia de Euro, no supo qué decir…
- Lolimar le expresa… vamos ya es hora de almorzar y nosotras te invitamos a nuestra casa, hemos preparado algo bien rico, para que disfrutes tu poca estadía aquí en la capital. Mariangel sonrió y caminó junto a ellas, hacia el estacionamiento. Su cuñada condujo hacia una de las zonas lujosas de la capital y entraron a una amplia y lujosa quinta, desde el punto de vista de Mariangel, era una mansión. Muy grande con amplios jardines y una gran entrada. Ella algo impactada por la vivienda, quedó muda.
- La señora al bajarse, abre la puerta donde venía Mariangel y le dice… bienvenida a mi hogar, que desde hoy también es tuyo.
- Mariangel… gracias Doña Leticia.
- La mama de Euro… por favor, quítame lo de Doña Leticia o me dices mama o me dices Leticia, pero no Doña. Yo no soy extraña para ti. Es más, estoy segura pronto de forma oficial formaras parte de nuestra familia y créeme hija, no me equivoco, yo conozco a mi hijo.
- Mariangel la abrazó y le dio nuevamente las gracias. No obstante, ella no pudo evitar dos lágrimas corrieran por sus mejillas.
- Leticia… no llores hija, a menos que sea de felicidad, ven debes venir cansada, vamos adentro para que te refresques un poco, hoy ha hecho calor, cosa rara, porque siempre tenemos muy buen clima.
- Lolimar… respondiendo al teléfono… si aquí está conmigo, si ya te la paso… ¡caramba, qué impaciente!… y le entregó el teléfono a Mariangel, diciéndole, es tu amado dolor de cabeza.
- Mariangel sonriendo, tomó el celular aprisa y le respondió…
- Si…
- El… ¿Qué tal el viaje? ¿Cómo te están tratando? Me imagino te deben tener aturdida… no creas todo lo que digan, ellas son mis fans definitivamente.
- Ella… el viaje muy bien gracias a Dios, me pareció muy corto y en cuanto a lo demás, son encantadoras.
- El… o sea, otras dos más a tu favor…
- Ella… así parece.
- El… sé que mi madre no te dejara ir, me hubiera gustado conocieras el apartamento. Si por una casualidad mi madre te pide quedarte, por favor, hazlo, ella no acostumbra hacer eso, por lo tanto, no la rechaces, aprovecha esa confianza que te está brindando, cosa que no ha hecho con ninguna mujer que le había presentado.
- Ella… es decir, que si han sido varias…
- El… no quiero que pelees conmigo. Disfruta el día, si te quedas ahí, pídele a Lolimar si no tiene algo pendiente por hacer, que te lleve a conocer el apartamento, ahí hay algo para ti. Necesito que al llegar me llames.
- Ella… ok.
- El… por favor, cuídate, ya estamos a pocas horas de volvernos a encontrar. Te amo…
- Ella… y yo a ti.
- El… pero no me lo dices… dímelo, quiero escucharlo, mi corazón, mi cuerpo y mi alma, anhelan escuchar de tus labios… Euro te amo…
- Ella… no es el momento.
- El… tienes dos vigilantes de frente ¿cierto?
- Ella… sí.
- El… tranquila… ya veremos cuando estemos frente a frente…
- Ella… ok-
Al terminar de hablar con él, pasó el teléfono a Lolimar, a quien le preguntó si la podía llevar después de la comida al apartamento de Euro…
- La mama de Euro, dijo… no hija, tú no te quedaras allá sola, ahora más tarde Lolimar te llevará a conocer el pent-house, pero te quedaras a dormir aquí, ya mande a preparar una de las habitaciones de huéspedes.
- Ella… ok, como usted diga… las tres rieron…
Las dos acompañaron a Mariangel a la habitación, y una de las muchachas del servicio llevo la maleta. A ella le pareció preciosa la habitación, aunque algo masculina. La mama de Euro, adivinando su pensamiento le explicó, era la habitación de Euro cuando vivía con nosotras. Luego bajaron para el almuerzo. Después de esto, Mariangel subió para dormir un rato, explicándoles el estrés a que sometida las últimas tres semanas. Ella se acostó y se durmió de inmediato.
Ya casi para las cinco de la tarde, tocan la puerta, era Lolimar para avisarle que ya estaba lista para llevarla al apartamento, ella, busco su bolso y salió con ella. Se veía muy bien, sobre todo juvenil, totalmente distinta a las mujeres con quienes se relacionaba últimamente Euro.
Al llegar al penthouse, Mariangel nuevamente se asombra del lujo y lo amplio del mismo, nada parecido al que rento en el Zulia. Este, se ajustaba más al lujo que vio en la Villa que visito con él. Ella sabía por lo que siempre comentaban en la empresa que él formaba parte de la élite de la capital, pero no imaginó nunca que tanto, porque en las dos semanas que trabajo con él, lo percibió como un hombre sencillo, humilde, si se quiere, muy dado a colaborar con quien lo necesite. Estaba asombrada, ya que estas viviendas no reflejaban al Euro que ella conoció, semanas atrás.
Lolimar le hizo un recorrido por el apartamento y le dijo esa es la recamara de Euro, ahí hay algo que es para ti y que tu sola debes recoger, creo según lo que me dijo lo dejo en la cama.
- Mariangel, le preguntó… ¿Cómo sabía él, que yo aceptaría este viaje?
- Lolimar… sabiduría que le da en parte la experiencia… a lo mejor…
- Ella, abre la puerta.
- Mientras Lolimar le avisa… te espero en la cocina…
- Mariangel entra, es una habitación inmensa y en todo el centro de la misma, hay una enorme Cama King Size y en el centro, un estuche de anillo de terciopelo puesto sobre un sobre… que al abrirlo, contenía un papel escrito con su puño y letra que preguntaba: ¿te quieres casar conmigo? Ella agarró el regalo y salió con el hacia la cocina donde estaba Lolimar...
- Lolimar, le pregunta ¿Qué paso?
- Mariangel… ¿tú fuiste su cómplice para esta maravillosa sorpresa?
- Lolimar… sí. Mira Mariangel, yo sé que para ti no ha sido fácil el trato con él, mi hermano vivió una época de celos muy fuerte desde que te vio la primera vez, y fundamentalmente a raíz de lo que llegaste a sentir por el nuevo socio, él estaba casi seguro que te conquistaría, porque era un hombre más joven, adinerado, y con muy buen físico, o sea, todo lo contrario a lo que él representaba para ti. Aunque él sentía que no te era indiferente, sobre todo cuando lo celaste conmigo y luego con Raquel y aquí se sonríe Lolimar con ella.
- Mariangel... lo que menos me ha interesado en un hombre son esas tres “cualidades” que mencionas. Mi sueño siempre ha sido encontrar algún día un hombre que me ame, respete, valore, se muera por mi como lo haría por cualquier miss, porque sé, que no tengo esos atributos que hoy día los hombres buscan en una mujer, solo por estereotipos o por moda o que se yo.
- Ella continuó… quiero un hombre que me ame por lo que soy y como soy, sin etiqueta de algún tipo. Es más una de las cosas por las que me decepcione de inmediato de Gian Carlos, fue precisamente eso, o sea, no busca una mujer para amar o compartir, sino una miss para que sea madre de sus hijos, como si eso garantiza los genes, por Dios…
- Ella… pero bueno, esto no le he podido hablar con tu hermano, porque te imaginaras como se pondrá o a las conclusiones que llegara… que como me decepcione de Gian Carlos, me conforme con él, y eso no es así… o que lo acepte por despecho porque en los diarios precisamente el mismo día que me entregue a él por primera vez, publicaban una noticia sobre la relación de Gian con la ex miss Mireya Rondón, las cuales ni siquiera vi, me entere de esto hace como dos días y en fin… tantas hipótesis que él puede asumir…
- No ha sido fácil para mí aceptar esta situación y menos descubrir que me enamore de quien desconfía todo el tiempo de mí. Porque si bien es cierto como él me dice yo necesito acudir a un psicólogo para superar el problema de autoestima que tengo, él también lo necesita para superar el problema de desconfianza absurda que siente junto a mí. No puede desconfiar de mí por lo que vivió. Las mujeres no todas somos iguales. Y es a eso a lo que le temo. Porque hasta ahora él ha comprobado que ha sido el único, el primero y seguro el último, porque soy como mi madre, mujer de un solo hombre y nada más.
- Es más me da miedo decirle que lo amo…
- Lolimar… que te puedo decir, Mariangel, me casé hace cinco años y ya estoy separada, en pleno divorcio, desde hace ocho meses, porque mi ex piensa que lo engañe con el Capitán, porque una noche me quedé varada con él, por el mal tiempo, en un aeropuerto y como dices tú, cómo le demuestro que no pasó nada, si no me cree.
- Mariangel… la vida no es fácil y al parecer el amor produce dolor…
- Lolimar… pero satisfacción, alegría, gozo, dicha y felicidad también, sobre todo cuando encuentras a tu alma gemela… y eso eres tú para mi hermano…
- Mariangel… tu hermano me domina, me anula la fuerza de voluntad, me controla y eso no me gusta, me siento presionada. Destapando el estuche de regalo, mira la joya, sonríe y dice… está precioso, pero debo analizar bien las consecuencias de este compromiso, yo no quiero un hombre para unos meses o un año o dos… lo quiero para toda la vida… es mi máximo sueño. Antes soñaba con otras cosas, las fui alcanzando una a una, enfocada en ellas, pero ahora mi sueño es este… y no quiero arriesgarlo hasta que quede claro entre los dos, lo que el uno desea del otro, sin caer en ideales o sueños banales…
- Lolimar… te entiendo perfectamente. Vamos y salieron del apartamento camino a la mansión Ferrer, como se leía en la entrada. Compartió y converso mucho con Lolimar quien solo era tres años mayor que ella; nació cuando Euro tenía once años. Según sus palabras, el la cuidaba mucho más que como hermano, como un padre.