Pero el latido era demasiado fuerte, aquel hombre movió el doppler y al escuchar más atentamente pudo darse cuenta de algo que rara vez se veía. —La señorita se encuentra embarazada de trillizos —miró a Alexander y al señor Cassano —, por eso fue que se desmayó. Muchas felicidades, futuro papá. —¿Qué? —Alexander trastabilló —no, no puede ser posible. —Mi nieto no es el padre —el señor Cassano se apresuró a hablar —, probablemente es del exesposo de Isabella. ¡Pobre niña mía, tendrá que ser madre soltera y la sociedad la va a comer y a escupir sin consideración alguna! —Oh, lamento mucho el error —el doctor se levantó y limpió el vientre de Isabella —. Le enviaré la medicina que tiene que beber. La señora es un embarazo de alto riesgo, así que deben de tener mucho cuidado con emociones

