Sus facciones son finas, su nariz, labios, cejas y pestañas largas. Es una diosa ante mis ojos, su cuerpo sonrojado después de compartir un encuentro íntimo es una obra de arte. Artemis es una obra de arte. No puedo dejarla ir. No importa lo que sus padres digan, no estoy dispuesto a dejarle cuando ella misma me ha pedido no lastimarla. No se los planes de Schaffer pero sabiendo que mantiene una mentira tan grande, se lo he prometido y me lo he jurado para mi mismo. Nadie volverá a lastimarla y v oy a pasar por encima de quien sea por ella. El móvil suena, estiro el brazo para apagarlo antes que Artemis se despiert e. La he traído hasta aquí con el fin que descanse y tenga paz, ella no lo sabe o por lo menos no me lo ha dicho, pero en las últimas noches no ha dejado de llamar a su

