3. ¿Estás stalkeandome bruja?

2618 Words
Blair. La voz de del mejor cantante del momento, Daniel Caesar inunda mis oídos. Las chicas han estado llamándome pero no quiero verlas hoy, debo ponerme al día con los deberes de la escuela ya que la venganza no puede distraerme de lo importante que es mantener mi perfecto promedio ante todo el instituto. Mis día favorito de la semana es el sábado, papá casi nunca está en casa así que puedo usar su despacho para realizar mis tareas. Aunque en mi habitación tengo un escritorio y casi todo lo necesario me gusta más su oficina, es casi una réplica exacta de la del presidente en la Casa Blanca, cuando estoy aquí me gusta colocar música de Daniel y distraerme un rato. Mi fachada de los sábados por la mañana es sencilla, después de la ducha me coloco mis cómodos pantalones de dormir, unos calcetines y algún abrigo que haya olvidado mamá en su proceso de mudanza. Aunque la deteste me gusta usar su ropa, me da comodidad y algo de paz. Escucho pasos, observo hacia la puerta donde esta Carter de pie, lleva unos pantalones gastados y una camiseta gris, lame su labio inferior al verme sentada frente a él, le pedí que viniera ya que necesito que mis neuronas comiencen a trabajar y que mejor manera de que trabajen con la sexo. Dejo el lápiz sobre la libreta y me levanto, al acercarme a él rozo unos segundos sus labios con los míos, antes de que pudiera besarme me alejo de él saliendo del despacho, siento sus manos en mi cintura, me da un giro rápido haciendo que quede frente a él. Me coloco de puntillas y levanto mis brazos con intención de que me cargue, sosteniendo mi trasero me levanta, enrollo mis piernas en su cintura y coloco mis brazos alrededor de su cuello. Intenta besarme pero hecho mi cabeza hacia atrás, con cuidado sube la escaleras y camina lentamente hasta llegar a la última habitación, a la mía, a esa solitaria que está al final del pasillo. Cierra la puerta detrás de él, quita una mano de mi trasero y le coloca el cerrojo, a paso lento se acerca a la cama, me lanza con algo de agresividad a la misma, sus ojos se centran en mi cuerpo, muerdo mi labio inferior y tomo las orillas de mi pantalón para bajarlo hasta después de mis nalgas, levanto un poco el trasero y las piernas para que así el termine de sacarlo, agarra los bordes y termina de retirarme el pantalón. Levantando un poco mi cuerpo me quito el suéter y dejo todo mi cuerpo al aire, si mirada se torna dura, me mira con deseo y con muchas ganas de comerme, abro mis piernas dejándole a la vista todo mi coño. Con sus pies se quita los zapatos y después baja sus pantalones, me sorprendo al notar lo duro que se ve debajo de esos apretados bóxers Calvin Klein. Con cuidado se sube sobre mi, toma su m*****o con una de sus manos mientras se apoya del codo con el otro brazo, entra con brusquedad y con una fuerte embestida, suelto un fuerte grito al sentir la electricidad recorrer mi cuerpo, sus labios atrapan los míos, se afinca sobre ambos codos mientras que yo envuelvo mis piernas en su cintura apretándolo más a mi, aferrándome más a él. —¿Como va tu plan?—Pregunta en un gemido, levanto la cabeza dándole acceso a mi cuello, su lengua recorre desde mi barbilla hasta la parte más baja de mi cuello.—¿Mmm? —Fui...—Me da una fuerte embestida.—Fui al restaurante pero no puedo acercarme a él por esa vía.—Tomo su cabello con una mano apretándolo fuerte, con la otra araño su espalda.—Al parecer tienen un protocolo estricto que no les permite socializar con los clientes. —O de seguro no le pareciste lo suficientemente atractiva.—Con ambas manos empujó su abdomen hasta que parte de su pene sale de mi interior, lo miro con mucho cinismo.—¿Que? —¿Lo suficientemente atractiva?—Le preguntó.—Carter, ¿Acaso no me has visto bien? Claro que le parecí atractiva, tan sólo mírame, soy sumamente hermosa y tengo un cuerpo envidiable además, ¿Ves mi cabello? Es tan lacio, hermoso y nutrido que hasta parece de mentira.—Digo enojada—Además anoche me siguió en i********:, ¿Cómo lo ves? —Vale.—Levanta ambas manos en señal de rendición.—Solo te hacía una pequeña broma pero al parecer hoy no estás de humor.—Con mis pies lo empujo hasta que termina de salir de mi, se pone de pie frente a a la cama. Con cara de pocos amigos levanto mi cuerpo, me acerco al armario y tomo una camiseta y un short, ignorando su presencia en la habitación y sin ponerme ropa interior me los coloco.—¿Qué estás haciendo? —Me estoy vistiendo.—Le respondo como si fuese obvio. —¿Estás viendo esto? Estoy duro como roca y tú te estás vistiendo. —Tampoco tuve un orgasmo.—Me encojo de hombros restándole importancia, toma los bóxers y se los pone, después el pantalón y el resto de su ropa. —Blair.—Abro la puerta de la habitación, restándole importancia a su llamada me dispongo a ignorarlo. Agarra mi brazo dándome la vuelta, quedo frente a él, su mano de dirige a mi nuca agarrándola fuerte.—¿En serio me dejarás así? —¿Tú que crees?—Pregunto retándolo. —¿Blair? ¿Carter?—Suelta su agarre, giró mi cuerpo y veo a mi padre de pie frente a nosotros, alza una ceja al vernos a ambos. ¿Qué hace aquí? Dijo que duraría todo el fin de semana en casa de los padres de su nueva novia y a penas es sábado. —¿Qué haces aquí?—Pregunto con cara de pocos amigos. —No sabía que estaban saliendo.—Responde. —Nosotros no estamos saliendo, solo follamos.—Sus ojos se abren como si hubiese visto un fantasma, puedo sentir como el cuerpo de Carter se tensa. —Blair...—Dice mi padre, lo miro con un poco de cinismo, me cruzo de brazos y ruedo los ojos. —Aún no me respondes el porqué volviste tan pronto. —Dormí en casa de Baylee, aún no nos hemos ido a casa de sus padres, vine a buscar mi celular, lo olvidé.—Responde. —¿Baylee? ¿Ese es el nombre de tu nueva conquista?—Pregunto con cara de pocos amigos. —Si, Baylee Addams.—Hago una pequeña mueca con mis labios.—De hecho esta aquí, me gustaría presentártela.—Niego varias veces con la cabeza. —Creo que debería irme a casa.—Carter corta la tensión qué hay ahora mismo.—Nos vemos en el instituto, señor Gray. —Adiós Carter.—Dice con voz dura, mi padre lo mira fijamente hasta que desaparece por las escaleras.—¿Follan? ¿Es en serio Blair? ¿Desde que edad tienes relaciones sexuales? ¿Te estás cuidando? Ruedo los ojos ante todas sus preguntas, vuelvo a entrar a la habitación y cometo el gran error de dejar mi puerta abierta. Al girarme el esta de pie frente a mi, bastante enojado y de brazos cruzados, vuelvo a rodar los ojos, solo el cree que le daré explicaciones o que responderé esas preguntas. —Estoy hablando contigo.—Dice. —Papá, deja esa actuación de padre súper responsable que en verdad te queda bastante mal el papel.—Le respondo.—Y no, no quiero conocer a la nueva mujer que te follas. —No me cambies el tema.—Amenaza. —¿Es en serio?—Preguntó riendo.—Pon las alarmas antes de irte y cierra la puerta de mi habitación, por favor. Al ver que lo estoy ignorando, suelta un suspiro y hace lo que le pido. Cierra la puerta con cuidado, lanzó mi cuerpo a la cama dejando salir casi todo el aire qué hay en mi interior. Genial, por mi enojo me quede sin follar y sin articular bien mi plan para vengarme de Taylor, gracias papá, gracias Carter por hacerme enojar. Después de pensarlo durante varias horas decidí invitar a las chicas a la casa, no podía quedarme el resto del sábado aburrida y sin nada que hacer, se suponía que iba a tener la polla de Carter todo el santo día dentro de mi pero al señorito se le ocurrió decir un comentario bastante grosero hacia mi persona. El maldito estuvo poniendo en duda o mejor dicho cuestionando mi nivel de belleza y de atracción de hombres, me sorprende bastante ya que Carter ha sido el primer chico con el que he sexualmente y con quien he mantenido una "follada constante" aunque en cierta forma, ha sido el único. Wow, ¿En serio Carter ha sido el único chico con el que he estado? Aunque no me sorprende, considerando lo exclusiva que me presento ante todo el mundo el tiene un privilegio hermoso al ser el único hombre que me ha visto desnuda, el único hombre que ha podido apreciar detenidamente cada parte de mi cuerpo. Me considero un trofeo invaluable, algo bastantemente fantástico que prefiere dejarte con la curiosa de probar en vez de la experiencia. Se que es normal que me sienta como la octava maravilla del mundo, es mas, me siento y soy la primera porque nadie es más maravilloso que yo. Soy el paquete completo, hermosa, inteligente e independiente, todos me quieren en su cama pero vuelvo y reitero, soy demasiado independiente como para atarme al sexo débil, al sexo masculino. Lea está preparándose un Sándwich de mantequilla de maní mientras que Venus revisa la despensa para ver que puede comer, no se porque dude tanto si invitarlas ya que ellas me distraen bastante bien en el transcurso del día. —¿Tienes el plan?—Pregunta Lea. —No, cuando estaba a punto de inspirarme Carter hizo un comentario respecto a lo que sucedió con Shawn en el restaurante. —¿Cual?—Venus encuentra un paquete de galletas de chocolate y suelta un grito de felicidad enorme.—Ignórala, su madre no quiere que suba de peso. —Dijo qué tal vez no soy lo suficientemente atractiva como para llamar la atención de Shawn, ¿Pueden creerlo? —¿En serio dijo eso? ¿Qué tiene Cárter en la cabeza? —Seguro un montón de mierda.—Responde Venus con la boca llena. —Ni siquiera se como diablos fue que comenzó su amistad. —No somos amigos.—Respondo de mala gana. —¿Y que son entonces? —No se, solo follamos.—Me encojo de hombros.—De alguna forma u otra nuestras charlas durante el sexo me hacen pensar más y ser más ágil. —¿Charlas durante el sexo? Creía que pensabas después de follar. —Hablamos mientras follamos.—Ambas me miran confundidas.—¿Ustedes no hacen eso? —No, aún somos normales.—Responde Venus.—Nunca nos contaste la historia de como comenzaron a follar. —Tampoco es que es una historia larga. —Pero tampoco es corta, vamos Blair, cuéntanos como él terminó follando con la chica más deseada de todo el instituto. —Me ofrecí como voluntaria para dar tutorías de matemáticas, eso sumaba puntos a mi solicitud de admisión así que era la oportunidad perfecta. La maestra me asignó a Nick pero me negué, el tiene una corta capacidad de entendimiento y yo quería enseñarle a alguien que si pudiese aprender con facilidad, así que pedí que me asignaran a Carter. Me invito a salir por un café y me negué, le dije que no confundiese las cosas, que lo pedí porque no era tan estúpido como Nick y acepto. Un jueves había junta de maestros y padres así que no hubo clases en todo el día pero quería dar la tutoría así que le dije a Carter que viniera a mi casa. Estábamos solos y lo vi tan concentrado que le pregunté si quería quitarme la virginidad.—Ambas abren los ojos como plato y sueltan un grito de sorpresa. —¿Y que respondió? —¿Qué creen? Es Carter chicas. Tuvimos sexo en la sala de películas, le dije que sería la última vez pero al día siguiente me desempeñé tan bien en mi discurso sobre la sobrepoblación mundial que asumí que fue el sexo, así que lo seguí buscando siempre que tenía algún trabajo especial y descubrí que si, que tener sexo con él liberaba todo mi estrés y me ayudaba a pensar mejor. Desde entonces tenemos sexo siempre que quiero. —¿Que quieres?—Asiento.—¿Y cuando el quiere? —Aquí no importa Carter, importo yo.—Les recuerdo. —¿Y como no se han enamorado aún? —¿Enamorarnos?—Pregunto.—Nosotros solo tenemos sexo, Venus. —Diste tutorías hace un año.—Responde.—De seguro tú no sientes cosas por el pero tal vez el si siente cosas por ti. —¿Por mi?—Alzo una ceja. —Tengo razón, ¿Verdad que si Lea? —Yo no se nada.—Dice con la boca llena. —No te enamoras de una persona solamente porque te la coges. Hay muchos factores que ayudan a que esa persona pueda enamorarse de ti. —¿Como cuáles?—Pregunta curiosa. —Por amor a Dios Venus, pareces una virgen.—La regaña y la miro con cara de pocos amigos. —Anda cuéntale, ella quiere saber.—Le digo molesta.—¿Lea? —Deben tener citas, compartir algunos gustos, conocer a sus familias, contarse cosas, caminar tomados de la mano, tener aventuras juntos en fin, un sinnúmero de cosas que hacen que se enamoren mutuamente. —¿Has vivido alguna con Carter? —No Venus, Carter y yo solo hablamos cuando quiero tener su pene dentro de mi. ¿Es tan difícil de entender? —No, bueno si.—Suelto un suspiro.—Es que sorprende lo mucho que te has privado del amor, ambos harían muy linda pareja si deciden intentarlo. —Lea cállala, por favor.—Le suplico, ella le lanza un trozo de su sándwich. —¡Hey!—Grita molesta.—Lo siento pero de las tres la única que ha medio tenido algo concreto eres tú. —¿Yo?—Ambas asienten. —Ella en parte tiene razón, Blair. —No es estable, no es amor, no es una relación, es sexo.—Me levanto cortando la conversación. Solo sexo. Mi teléfono suena, lo saco de mi bolsillo y veo nuevamente las notificaciones en i********:. “Shawn Simons te ha enviado un mensaje” —Chicas—Digo con algo de felicidad—Creo que Shawn me envío un mensaje por i********:. —¿Qué? ¿Que dice el mensaje?—Me quedó congelada—¡Blair con un carajo! Entro a los mensajes. Shawn Simons ¿Acaso estás stalkeandome, bruja? Alzó una ceja y le muestro el mensaje a las chicas, ¿Cómo osa a llamarme bruja? —¿Bruja? ¿En serio Blair? ¡Contéstale!—Grita Lea, niego varias veces con la cabeza. —No, mañana lo enfrentaré, quiero que me lo diga en la cara. Ya entiendo que te gusta de el Taylor, es un hueso duro de roer. Pero no para mi, mañana te enfrentaré Shawn y haré que te arrepientas de haberme llamado bruja.
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