2. El chico

2616 Words
Blair. Muevo mi cabeza de un lado a otro buscando a las chicas, me sorprende mucho que no estén sentadas en la mesa donde usualmente nos sentamos nosotras, les dije que iba a ir un segundo a la oficina de mi padre y que me esperaran aquí pero al parecer no acataron mis órdenes. Llegue un poco tarde esta mañana así que no pudimos hablar durante las 3 primeras clases, me enojé mucho con papá y tuve que decirle a Carter que fuera a recogerme, eso es algo fuera de lo normal ya que Carter y yo solo nos vemos para follar. Pues les cuento que a papá se le ocurrió la grandiosa idea de que su nueva novia se mudara con nosotros y eso me aterra porque al parecer está no es como las otras veces, esta vez si es en serio. Aunque no me he tomado el tiempo de conocerla no la quiero en nuestra costosa casa en los suburbios, no me molesta que vaya y dure unas cuantas noches pero no, no la quiero ahí y eso el lo entenderá de la peor manera. Lea me hace señas con su mano, alzo una ceja al verla sentada en la mesa de los amigos de Carter, con pasos lentos me acerco hasta donde están ellos, ella se percata de mi confusión y me regala una leve sonrisa, Venus se hace a un lado y me permite sentarme en el medio de ellas. Los amigos de Carter a penas notan mi presencia, ellos no me soportan y no los culpo, soy demasiado sensacional para sentarme en la mesa de estos burros que sólo saben jugar Basseball y sudar como luchadores de sumo. Carter me mira alzando una ceja, dejó mi bolso sobre la mesa y espero que las chicas me digan algo. —¿Qué conseguiste?—Le pregunto rápidamente a Lea. —Es de mala educación llegar a un sitio y no saludar.—Dice Nick, el chico de cabello castaño y test blanca como el papel. —Es de mala educación intentar dirigirme la palabra.—Le sonrió de forma hipócrita, suelta una pequeña risita antes de seguir prestándole atención a sus amigos.—¿Y entonces que, Lea? —Bien.—Saca el celular de su bolso. —¿Sobre que investigan? —No es asunto tuyo Carter, ni siquiera se porque estamos sentadas en esta mesa si tenemos la propia.—Digo, hace una pequeña mueca con los labios y se levanta, le hace una seña a sus amigos, todos se levantan y se marchan. —Creo que le hablaste un poquito mal Blair.—Dice Venus con cara de pocos amigos, ella nos "Shispea" a mi y a Carter, ni siquiera se porque lo hace, nunca hemos dado indicios de que estamos saliendo o que alguna vez podríamos salir. A Carter siempre lo he visto solo para follar, de una forma u otra la manera en la que lo hace pone mis neuronas a funcionar, antes de entregar algún trabajo importante o cuando estoy cabreada lo único que me da algo de "tranquilidad" es su pene dentro de mi y su mano en mi cuello, sosteniéndolo fuerte. —A la mierda Carter.—Le digo a Venus.—¿Entonces que? —Según vi en el perfil de Taylor, tiene casi un año saliendo, no se que edad tiene, trabaja en el horrible restaurante de comida rápida que esta a 5 cuadras de la escuela, juega basquetbol en el club deportivo y se llama Shawn. —¿Shawn?—Alzo una ceja. —Es apuesto.—Sonrió, que buenos gustos tienes Taylor.—¿Cual es tu plan? —¿Mi plan?—Ambas asienten.—Antes de crear un plan debo hablar con él y después de ahí veré que sigue. —¿Qué harás si tu supuesto plan funciona? —Es sencillo, haré que la deje a ella por mi, después se lo restregaré en la cara aunque sea un par de semanas, necesito verla sufriendo, necesito verla llorar para así satisfacer mi sed de venganza.—Mi mirada está fija en ella, en Taylor la cual está en la mesa de la esquina, en la mesa de las fracasadas.—Iremos a la cafetería al salir de clases. Mi meta es acabar contigo Taylor Adkins y tienes una desventaja. No sabes donde te atacaré, ni cómo, ni con quien. Carter. Borro por décima vez el mensaje que iba destinado a Blair, tengo un montón de cosas por dentro que debo decirle a ella pero nunca me sale, no se si es por la indiferencia que se que me demostrara al contarle o tal vez a su rechazo. No, no estoy enamorado de Blair, tal vez me atrae un poco más allá del sexo, hay algo de ella que llama muchísimo mi atención, no se si es su personalidad o su poca compasión a la hora de querer tenerlo todo. —No es la chica para ti Carter.—Dice Nick, estamos en el estacionamiento, hace pocos minutos ella se marchó en el auto de una de sus amigas. Ella está planeando algún tipo de "Venganza" contra Taylor, algo dentro de mi quiere decirle que olvide eso pero otra sabe que si se lo digo posiblemente se aleje de mi. Es mejor prevenir sus posibles maneras de acabar conmigo, de acabar con lo que tenemos ya que hasta ahora ella es la única chica que me estoy follando con descontrol. —¿Disculpa? —Blair, ella no es la chica para ti. —¿Cómo sabes eso? —El que no sabe que ustedes follan es porque no quiere.—Se encoge de hombros.—Tú la conoces un poco al menos, ella es despiadada, es manipuladora, venenosa, es mala. —Tiene cosas buenas también. —¿Como cuáles? Su coño no cuenta.—Responde, lamo mi labio inferior tratando de buscar las cosas buenas que tiene Blair.—Algo me dice que no tiene ninguna. —No la conozco mucho que digamos.—Me encojo de hombros.—Solo follamos y ella no me interesa de alguna otra manera.—Miento. —Al decir eso te mientes a ti mismo no a mi.—Se señala.—Piensa en lo que dije, Blair Gray no tiene nada bueno que ofrecerte aparte de su coño. Greyson. Acomodo mi bolso en mi antebrazo, Lea se pone a mi lado derecho y Venus al izquierdo. Acabos de salir del auto, llegamos a la supuesta cafetería donde trabaja Shawn, la idea es acercarme a él y al menos tratarlo un poco. Un guerrero necesita conocer al enemigo al que se enfrenta, ya sea de lejos o de cerca. Lea abre la puerta, entro primero y después entran ellas, con la mirada trato de ubicar al chico, sonrió en mis adentros al verlo escribir la orden de una de las mesas, señaló la mesa del fondo que está vacía, con la frente en alto y el cuerpo erguido comienzo a caminar hasta la misma, me siento en la silla que queda frente al recibidor, las chicas se sientan a mis extremos. Coloco el bolso sobre la mesa y me cruzo las piernas, mi mirada se queda fija en el alto y musculoso chico moreno, no puedo negarles que Taylor tiene buenos gustos, el no ya que está con ella pero ella si, ella supo elegir bien a quien se comería su virgen coño. Al percatarse de que estamos aquí se acerca a nosotras a paso rápido, al colocarse frente a nosotras le regalo una sonrisa, la cual no me devuelve. Tiene unos labios más o menos, sus ojos marrones, algunas pecas, lleva el ridículo uniforme de este chiquero y una pequeña placa que dice su nombre. Saca del bolsillo de su delantal una pequeña libreta y un lapicero. —Bienvenidas a... —Shawn.—Es lo único que sale de mis labios, recuesto mi espalda de la silla y me cruzo de brazos, frunce el ceño al escucharme decir su nombre. —Eso dice mi placa.—Dice en un murmullo.—¿Que van a ordenar?—Nos pregunta. —¿No te interesaría saber nuestros nombres al menos?—Pregunta Lea siguiéndome el juego. —Mi trabajo es pedir su orden no hacerme amigo de los clientes.—Dice con cara de pocos amigos, alzo una ceja y muerdo mi labio inferior. Que divertido será conquistarte, eres como un caramelo agridulce, por fuera te ves dulce y delicioso pero por dentro eres agrio y dejas mucho que saborear y que pensar. —Solo tratamos de ser amables.—Me encojo de hombros.—Queremos tres cafés sin azúcar, por favor. —¿Tan solo eso?—Pregunta y asiento, comienza a anotar las cosas en su pequeña libreta.—¿Vinieron desde el instituto a tomar café aquí? —Ni que estuviese tan lejos.—Está vez responde Venus.—Además, no está de más probar lugares nuevos para tomar un café después de clases. —La mayoría de chicos vienen a comer hamburguesas o tomar alguna malteada.—Dice y lame su labio inferior.—En unos minutos les traigo su orden. A paso normal se aleja de nosotras, las chicas y yo nos miramos mutuamente antes de comenzar a reír casi a carcajadas. —Puedo sentirte Blair, ¿Que tienes en mente?—Pregunta, aún sigo mirando a Shawn el cual tiene parte de su cuerpo recostado de la barra, nuestras miradas chocan unos segundos y después la gira hacia otro lugar del restaurante.—¿Blair? —Sabía que me iba a divertir haciendo esto pero jamás pensé que me iba a divertir tanto.—Digo con una pizca de maldad en mis palabras. —¿Cual es el plan? —Aún no tengo un plan.—Digo de mala gana.—Necesito follar con Carter para descubrirlo. —¿Como diablos una v***a puede expandir tu mente?—Me encojo de hombros, Shawn se acerca con una bandeja y en ella trae nuestros cafés, los deja sobre la mesa más lo que imagino que es la cuenta. La tomo, suelto un suspiro al ver el precio, saco 15 dólares de mi bolso y se lo entrego. La cuenta hace 5 pero yo quiero dejarle propina, el primer paso es que me recuerde como la generosa chica que le dejó una jugosa propia el día de hoy, alza una al ver el dinero que le estoy extendiendo. —Gracias.—Dice con una enorme sonrisa.—Espero que vuelvan pronto. Claro que lo esperas, te deje una propina bastante buena, querrás que venga siempre para así alegrarte el día como al parecer lo acabo de hacer. Aprovechando que se alejó pasó una de las servilletas por la taza, no se quien la toco antes ni donde estuvo así que no tomaré riesgos. —¿Entonces? —Entonces...—Les respondo. —¿Por qué pediste café si sabes que ninguna tomamos café?—Pregunta Venus. —Es mejor eso que una malteada repleta de calorías.—Me levanto tomando mi bolso.—¿Nos vamos?—Ambas se levantan después de mi y nos disponemos a salir del restaurante. Enciendo las luces de mi habitación, me agacho un poco para quitar mis zapatos, lanzo mi bolso al pequeño sofá que está cerca de la ventana, levanto un poco mi cabello para así poder quitarme la chaqueta del instituto, después del café decidí venir a casa y tratar de descansar un poco. Después de la pequeña pelea que tuve con papá esta mañana lo menos que quiero es que nos veamos, es un poco jodido todo lo que está sucediendo pero no es mi mayor prioridad es crear un plan y después del plan crear la venganza y por último, disfrutarla. Me siento sobre la cama tratando de tomarme un respiro, una parte de mi quiere llamar a Carter para distraerme un rato pero la otra quiere esperar al momento que justamente lo necesite porque ahora mismo no es tan necesario. Algo que pude notar al ir al restaurante de mala muerte esta tarde es que Shawn en el trabajo es un hombre de pocas palabras, si quiero acercarme a él debe ser por otra vía y no, no quiero ir al club ya que se que tampoco podré acercarme por ahí, cuando los hombres juegan deportes se concentran en su juego, no en las mujeres así que el próximo paso es descubrir cómo puedo hacer que al menos crucemos unas cuantas palabras. La casa estaba vacía cuando llegue, no me sorprende que papá hoy no esté aquí, solamente suele llegar temprano cuando vengo con el desde el instituto. Lo único incómodo para mi es que aún no me acostumbro a la soledad qué hay en la casa, aunque mi madre no me amara tanto como una madre debe amar a sus hijos ella siempre me recibía con una sonrisa al llegar. Tengo casi 3 años sin verla y 2 meses sin hablar por teléfono con ella, no me he preocupado por contactarla y al parecer ella tampoco se ha preocupado por saber de mi. —¿Estás aquí?—La puerta se abre, alzo una ceja al ver a mi padre entrar a mi habitación.—Creí que te quedarías en casa de Venus. —No, pasaré el fin de semana en casa. —Vine a buscar algo de ropa, iré a las afueras de la ciudad a conocer a los padres de... —Está bien.—Le digo sin dejarlo terminar. —Te dejaré dinero y ya compré algunas cosas para que comas este fin de semana.—Tomo mi teléfono y comienzo a revisar algunas cosas, lo hago con la intención de ignorar a mi padre.—Si necesitas algo o si pasa alguna emergencia no dudes en llamarme, tendré el teléfono a mano en todo momento. —Ujum.—Respondo restándole importancia, levantó la mirada y aún lo veo ahí de pie en la puerta.—¿Algo más? —No, es todo.—Sale de mi habitación y cierra la puerta detrás de él. Si papá, es todo. Al parecer el y su nueva novia si van en serio, saldrá de la ciudad y me dejará sola por ir a conocer a los padres de la misma. Aunque es bueno que me haya dejado dinero en casa, veré que uso le doy, necesito un poco de ropa y un nuevo bolso, tengo ya casi dos meses con el mismo y es necesario cambiarlo. Me acerco a la puerta, le coloco el cerrojo y comienzo a desvestirme con cuidado, esta vez no quiero darme una ducha, solo quiero recostarme con todas las luces apagadas y apagar mi mente un rato. Mientras lo hago solo pienso en Shawn, en sus ojos marrones y sus carnosos labios, sus brazos musculosos y su mirada profunda, mi coño pálpito un par de veces en la cafetería, quería lanzarme encima suyo y saborear cada parte de su cuerpo, que sintiera el inmenso placer de follarme pero debía concentrarme en idear mi venganza. Anhelo que llegue el próximo día en que nuestras miradas vuelvan a chocar porque se que con algo de esfuerzo haré que deje a Taylor y gima mi nombre hasta correrse una y otra vez. Iré por ti Shawn, pronto iré tras de ti, me vengaré de Taylor y serás completamente mío. Me acerco a la mesita de noche, tomo mi teléfono y observo las notificaciones, sonrío en mis adentros a ver mi nueva solicitud de seguimiento en i********:. “Shawn Simons a comenzado a seguirte”
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