Rubén’s POV
-¿Qué son estas horas de llegar?-Se quejó, pero cuando se acercó a nosotros y vio a Chen un poco ebrio, lo fulminó con la mirada y creo que a mí me miró peor, hasta tuve que taparme los ojos o me habría atravesado la cabeza.-¿Embriagaste a mi niño?
-Mmm, no. En realidad, no lo obligué.-Traté de excusarme y fue peor, cuando Chen agarró más fuerte mi brazo al perder la estabilidad, tanto que tuve que sostenerlo o se habría caído.
-Muchacho, creí que eras igual de responsable en la cocina como en la calle. Si no, no habría dejado salir a Chen contigo.
-Señora, aún si bebió, no se preocupe. Yo vivo en Puerto Colombia y aún así lo traje hasta acá, lo cuidaré siempre.
-¿Seguro?-Preguntó y asentí con la cabeza. Exhalé fuertemente al haber aprobado satisfactoriamente el interrogatorio de esta señora.
Luego, subimos hasta su habitación y lo agarraba, porque tenía poca estabilidad, pero esto en verdad era muy divertido y más, porque cuando llegamos hasta su cama, él cayó como tronco, muerto del sueño y yo, sólo lo observé por un rato. Me senté a su lado, en la cama, pero manteniendo distancia. Sólo me dediqué a admirarlo, es que en verdad me pareces precioso, re lindo, es que si tan sólo tuvieses una idea de cuánto me encantas, no me torturarías tanto y por fin, me darías algún tipo de luz verde, pero sé que aún no es el momento y yo, me seguiré esforzando por tenerte.
-Que duermas bonito, flaquito.-Le dije y acaricié su cabello.
Quise quedarme un poco más, pero no, no debía hacerlo y podría arruinar las cosas entre nosotros. Me puse de pie, pero cuando Chen sintió por el movimiento, que me había levantado, agarró mi muñeca y yo, lo miré sorprendido.
-Oye…-Habló adormilado.-¿Te vas?
-Pensé que ya te habías dormido.
-No, aún no. ¿Me acompañas hasta que me duerma?
-¿Te da miedo?
-No, es sólo que… quédate un rato, ¿sí?
Me senté entonces a su lado, bastante cerca y acaricié su cabello. Noté que Chen estaba bastante extraño, no sé bien por qué y más, lo noté triste, muchísimo. No sé bien por qué estaba así, toda la noche había estado bien, no sé qué había cambiado ahora o si es que el alcohol apenas le estaba empezando a pasar factura, pero se veía triste de repente y necesitado. Por supuesto, no me gustaba verlo así para nada y más, al no saber qué podría estar sucediéndole, así que simplemente, me dediqué a hacerle compañía, acariciando su cabello y disfrutando estar a su lado. Me gusta tu cabello, me gusta tu olor. ¿Cómo es que incluso durmiendo, puedes verte tan precioso? ¿será que estás consciente de lo bello que eres, Chen?
Los minutos pasaron un poco y empecé a sentir también sueño, porque era tarde y llevaba muchas horas despierto, así que me recosté a su lado, esperando que esto no le molestara, pero al ver que no me alejó, me recosté de lado, mirándolo, para seguir acariciando su cabello, porque él en verdad se notaba mal. ¿Qué puede estarte sucediéndote, pequeñito? ¿será que el alcohol te afectó de más o qué puede ser? No quiero verte triste. Al final cuando el sueño me estaba venciendo, lo abracé solo un poco, esperando que no alejara mi brazo de él, pero lo que me sorprendió, fue que él se pegara por completo a mí, abrazándome y fue cuando lo escuché sollozar.
Me quedé helado al escucharlo llorar así, porque se oía realmente mal y me rompió el corazón verlo tan mal, porque no sabía que podía hacer por él al no saber qué le pasaba, así que lo abracé más fuerte y lo dejé que llorara, que sacara todo lo que tenía dentro.
-Osito.-Acaricié su nuca esta vez, y él, hundió más su rostro en mi pecho, sollozando más fuerte y en verdad me rompía el corazón verlo tan mal.-Bebé, ¿qué pasa? ¿Qué sentís?
-Estoy muy triste.-Confesó con la voz entrecortada y suspiré.
-¿Por qué? podés contarme, sabes que siempre estoy aquí para vos.
-Lo sé.-Se alejó un poco y me atreví a tocar su rostro, para limpiar sus lágrimas.-Estoy muy agradecido de haberte conocido.
-No lo agradezcas, no es necesario.
-No sé por qué estás interesado en mí, no lo merezco.
-Oye.-Me levanté un poco y lo miré.-¿Por qué decís eso, eh? Sos precioso, por dentro y por fuera, nunca digas algo así de nuevo, que te pellizco.
-Qué lindo eres admitió.-No pude evitar sonreír como tonto y en un torpe impulso, besé su mejilla.
-¿Por qué estás tan triste? ¿te duele algo?
-Es que… me gustaría que Hugo me mirara de la misma manera en que tú me ves.-Admitió y mordí mis labios ante la frustración de sus palabras. Mierda, esto se había sentido horrible, ¿debes ser tan cruel conmigo? ¿acaso olvidas lo que siento?
Me senté, alejándome de él, quién de inmediato se levantó y me abrazó por mi cuello, suspiré.
-Perdón, perdón, no debí decir eso.
-Creo que mejor te dejo descansar, me voy.-Dije y me puse de pie, pero Chen se atravesó en frente de mí y agarró mi brazo.
-Perdón, no quise decir eso. Se me salió.
-Pero es lo que sientes.
-No, yo… estoy muy confundido y en realidad, no me estoy sintiendo bien, hace mucho.-Admitió y cuando vi que sus ojos se llenaron de lágrimas de nuevo, chasqueé la lengua. Lo abracé.
-Discúlpame, de igual forma no tengo por qué enojarme con vos, no somos nada. Sería ridículo de mi parte.
-Pero…-Lo interrumpí.
-Está bien, ¿sí?-Asintió con una enorme sonrisa.-Es bastante tarde y muero de sueño, ¿sí consigo taxi a esta hora?
-No sé, el vecindario es solo.
-Mmm.
-Quédate.-Lo pidió y asentí, siendo sincero no quería irme, pero… sí me había hecho sentir mal, pero decidí mejor olvidarlo.
Desde esa noche nuestra amistad, si es que se puede llamar de esa manera o simplemente cercanía, cambió del cielo a la tierra. Ahora todo se volvería mucho más íntimo, mucho más cercano y por supuesto, mucho más doloroso o al menos para mí lo sería, pero no tenía idea de lo que iba a suceder.
Me gustó mucho esa noche, porque dormí a su lado y a pesar de que no lo abracé, porque no me atreví, porque no quería arruinar las cosas forzando demasiado lo que pasaba, ni quería apresurarlo, porque como lo había dicho: me iba a tomar el tiempo necesario para hacer que se flaquito me quisiera. Así que simplemente, dormí a su lado y la mañana que siguió, fue bastante extraña. Fue muy raro ver que sus viejos ya me habían dejado un plato de desayunar, ya sabían que yo había dormido aquí y supuse que era que su abuela se los había dicho, pero no, eso no fue lo extraño. Alguna que otra vez me quedé en casa de Alex y sus papás me dejan de comer siempre, pero lo que me dijo su madre, me dejó desconcertado. Me dijo que tuviera más cuidado la próxima vez que saliera con Chen, porque no estaba acostumbrado a eso, pero que debía salir y explorar el mundo, no estar siempre en una burbuja y me dijo en específico, que le gustaba que hubiese conocido un chico como yo, que lo cuidara de la manera en que yo lo hacía.
No lo dijo en palabras textuales, pero noté que sus padres tanto como su abuela, pensaban que él y yo éramos novios y no, no es de extrañarse, era lógico que lo pensarían al yo estar siempre junto a él. Lo busco, lo recojo en todos lados y ahora, he dormido un par de veces en su casa y me gustaba agradarles a sus viejos, pero… dios, sólo esperaba, deseaba con todas mis fuerzas que él sintiera lo mismo por mí en algún momento y esperaba que ese momento por Dios llegara pronto, porque en verdad, esto se estaba convirtiendo cada vez en algo más y más doloroso, pero no aún no tenía idea de lo doloroso que iba a ser todo para mí.