18.

3142 Words
Chen’s POV Fulminaba a Samuel con la mirada porque por su culpa, teníamos que hacer mil líneas de: no debo pelear ni copiarme en clases. Quiero mucho Samuel, es mi mejor amigo y mi compañía en todos lados, pero debo admitirlo, Samuel es muy cretino cuando se lo propone. Siempre hay que hacer su voluntad y hace tantos berrinches que siempre me mete en problemas y lo peor, es que me roba las hojas de mi cuaderno, me roba las meriendas a veces, me mete el pie por lo cual me ha aventado al piso muchas veces o me llena mi morral de papeles. Todo esto lo hace porque le parece divertido y claro, yo lo entiendo cuando a mí también estas cosas me parecen divertidas, porque yo juego mucho con ese tipo de cosas, como el otro día que le metí una piedra enorme al morral y el tonto rompió a llorar desconsolado porque la piedra estaba sucia y llena de barro, lo cual fue muy gratificante para mí, porque ya me las debía, pero a veces no sabe medir los límites. Recuerdo que había sacado un alto en el examen de geometría y quería mostrárselo a mi familia, pero cuando llegué a casa, no tenía el dichoso papel por ningún lado, no tenía la prueba en el morral ni en mis bolsillos por más que busqué y yo sé que la había guardado mi morral. ¿Qué fue lo que pasó con ese examen? el maldito de Samuel, cogió la hoja e hizo un avión de papel y lo aventó por la ventana de la escuela, así que ese examen probablemente esté en algún ducto de basura. Hoy tocó un examen parejas de inglés y cómo era de esperarse, él no tenía idea de nada. Le dije que no se preocupara, que yo lo iba hacer esta vez, pero que la próxima debía estudiar, porque a mí no me gusta resolver los exámenes mientras él se la pasa viendo caricaturas o armando castillos con sus legos, no es justo porque yo sí estudio mucho, pero bueno, es que decirle eso a él, sería como pedir que lloviera para arriba: imposible. El estudio no va de la mano con la forma de ser de Samuel. No sé cómo se va a graduar si es que algún día lo hace, por algo es repitente. El caso es que hoy teníamos la prueba y el examen estaba un poco complicado, pero de igual forma, le dije que así sea que no respondiera una o dos preguntas, lo podríamos ganar, porque si conocía la mayoría las respuestas, pero el sacó un diccionario en plena clase y, ¿Qué pasó después? era justo lo que esperaba que pasara por su imprudencia, reprobamos la prueba y lo peor es que quedamos como unos vil copiones, maldita sea, nos peleamos delante de todos. Cuando terminamos de hacer las líneas en el cuaderno de inglés, lo perseguí por toda la escuela, porque le quería pegar, él es muy bueno huyendo, tiene gran experiencia en esto y no lo pude alcanzar, pero ya lo alcanzaré. Lo voy a esperar mañana a la entrada exclusivamente para patearlo, me la debes. Por otro lado, hoy era mi cumpleaños número quince y cayó a mitad de semana, siempre he sido malo para esas fechas, me cae siempre en plena época de exámenes y me arruina un poco el día, pero hoy, no era eso lo que me había arruinado el día. Tenía malestar y mi cuerpo dolía demasiado. Incluso, en la mañana cuando me levanté, yo siempre suelo dormir en ropa interior porque me fastidia dormir con ropa puesta aún si hace frío, así que cuando caminé hacia el baño para ducharme antes de ir a la escuela, mamá me fulminó con la mirada y con sus gritos, alteró a todos y se acercaron. Papá me gritó, mi abuela preguntó si alguien me golpeó y mil cosas más, pero negué todo y cuando papá insinuó que tal vez Rubén, en alguna pelea “de novios”, porque creen firmemente que lo somos, si él pudo haberme hecho esas marcas, pero de inmediato lo negué, no sé ni cómo podían pensar algo así. Rubén es la persona menos violenta que conozco, es que incluso cuando se enoja, no levanta la voz ni reacciona mal. Las marcas tenían un origen diferente y claro está, el más obvio… había sido Hugo. Yo anoche no lo esperaba, me hizo salir muy tarde, cuando ya estaba acostado en la cama e incluso, conversaba con Rubén por mensajes y es que todo el tiempo nosotros conversamos, sea por mensajes o por llamadas, pero siempre estamos hablando y le cuento todo lo que hago en el día, aun cuando él está trabajando y está unos pocos metros de mí porque está en el restaurante, pero siempre lo hacíamos, era otra de nuestras costumbres. Le charlaba sobre mi día y él me había preguntado si podía subir al menos una hora antes de irse a la casa cuando saliera del restaurante, pero justo antes de que le respondiera, fue que Hugo me dejó un mensaje, diciéndome que estaba afuera de la casa y tuve que salir de inmediato, sólo me vestí de nuevo y salí, porque a él le molesta mucho que lo hagan esperar, lo cual es irónico porque él siempre tarda. Cuando me dice que vendrá a tal hora, él nunca aparece a esa hora, no es puntual y está muy lejos de serlo alguna vez con el poco interés que me demuestra. Maldición, sé que esto es una porquería, estoy consciente de ello, que debería alejarme de él, que me hace mal, pero… no sé bien ni cómo hacerlo o qué debería hacer y menos, cuando se enoja tanto si lo ignoro. Hugo puede llegar a ser muy cruel con las palabras y me duele que sea así, cuando siempre lo he tratado bien y he obedecido en todo, pero en verdad, no parezco importarle ni siquiera un poco. No me gustó para nada lo que sucedió esta noche, Hugo fue bastante agresivo y parecía estar muy molesto por algún motivo, pero no conmigo. Tuvo que haberle sucedido antes algo que lo hiciera enfadar de esa manera, porque estaba que echaba chispas y tomó toda esa agresividad e ira contenida contra mí… y lo peor es que no dije nada, simplemente lo dejé actuar de esa manera, que hiciera conmigo lo que quisiera. Como siempre, no fuimos a ningún lugar, es que yo nunca voy a ningún lugar con Hugo, él no me lleva a ninguna parte y no le gusta que la gente nos vea. Las únicas veces en que estábamos en un lugar diferente a su auto, es porque nos bajamos por ahí, en un lugar en que no haya nadie y él ahí me toma, pero de resto, nunca estamos en ningún otro lugar y de hecho, creo que nunca he compartido algún otro momento con él, que no sea simplemente tener sexo. Esta noche condujo por un largo trayecto y pensé que se dirigiría al pueblo donde vive Rubén con su hermano y deseaba que no fuera así, porque no quería que nos viera juntos, aunque… yo sabía que él estaba en el restaurante y… ¡maldición! él me dijo que iba a ir a verme y yo no estoy ahí, no le avisé tampoco que no iba a estar y, de hecho, hasta olvidé mi teléfono por salir corriendo tan rápido. Dios… él seguro va a ir a mi habitación y no me va a encontrar, no quiero… debo ir a verlo, no puedo hacerle eso. ¿Por qué soy así? debí avisarle, esto no está bien. Pensé en decirle a Hugo que se detuviera, porque no dejaría a Rubén esperándome, no puedo… entonces pensé en decirle, pero antes de que pudiera decir algo, él se detuvo abruptamente, en un lugar en que no había nada, pero nada. No era como el otro lugar en que tuvimos una vez, que tenía edificios detrás o algo así, por acá no había realmente nada. Solo vegetación y nada más que una carretera, en que ni siquiera había mucha iluminación. Prácticamente, no sabía ni siquiera dónde estábamos, esto no era Barranquilla, tampoco era Puerto Colombia. No sé qué carajos era, pero me hizo bajarme y caminar por un rato, para luego, ordenarme simplemente tenderme sobre la hierba y ahí fue donde sucedió lo que fue para mí: la tragedia. Esta era la ocasión en que Hugo había sido más brusco de todas, fue realmente doloroso todo, desde el comienzo hasta el final y todo el tiempo pensé que quería irme, que no quería estar ahí y quería llorar, en verdad… pero por supuesto, él no lo iba a permitir. Fue muy agresivo a cada segundo, me golpeó, tiró de mi cabello e incluso, apretó mi cuello, ahorcándome un par de veces y esto pareció a gustarle, pero a mí no, eso no… no dije nada, pues parecía muy enojado en verdad y yo… estaba muy confundido, no sabía qué pensar ante toda la situación y deseaba que esto terminara rápido por Dios, es que ni siquiera logré tener al menos una erección o algo así, simplemente lo deje de hacer lo que quería, es decir, follarme sin piedad y no tuve voz, ni fuerza para decirle que se detuviera. No me estaba sintiendo bien, esto no se sentía bien, no se sentía bien, no se sentía bien… pero tenía un poco de miedo de decirle que se detuviera, porque él enojado aterra demasiado. Jamás me he atrevido a llevarle la contraria y la verdad, no sé si algún día pueda hacerlo. Simplemente lo deje hacer lo que él quería, que me tomara como él quisiera y que luego simplemente, me dejara en mi casa, no veía la hora en que esto se terminara, pero cuando acabó, me sentía completamente horrible. Había sido demasiado agresivo y me dejó adolorido en cada parte de mi cuerpo. ¿Por qué tienes que ser de esa manera? ¿no te das cuenta de que tú tienes mucha más fuerza que yo? ¿que yo no puedo defenderme de la misma manera? tú eres mucho más grande, eres más fuerte, eres mayor… entonces, ¿por qué tienes que ser así conmigo y con mis sentimientos? es como si acaso no te importara lo que yo sintiera. Entre todo esto, había pasado muchísimo tiempo. Más fue el rato que duró conduciendo, que lo que duramos en ese lugar tan horrible, pero cuando me llevó a mi casa, era casi la media noche y Rubén me había dicho que iba a subir a habitación a las diez, así que por supuesto, cuando llegué él no estaba. Mi mamá me dijo que él estuvo esperando por mí alrededor de una hora y me regañó bastante, mis padres se llevan de maravillas con él y yo… dios, soy una persona horrible. Es que yo no me reconocía en verdad, me sentí horrible al haberlo dejado esperando por mí cuando él sólo quería acompañarme y hacerme sentir bien como siempre… No sé por qué a veces hago estas cosas, realmente hoy no quería salir, quería quedarme en mi habitación y lo estaba esperando a él, quería pasar la noche a su lado, porque disfruto mucho su compañía… pero es que cuando Hugo me llama, siempre siento mucho temor y es algo que no puedo explicar, es un deseo absurdo de obedecer su voluntad y creo a estas alturas darme cuenta del por qué. Le tengo muchísimo temor a Hugo, a su reacción. Lo he notado, el malestar que siento cuando me escribe, cuando me llama y tardo un poco, me lleno de nervios y quiero llorar, siento que debo hacer siempre lo que me pide porque temo que pueda arremeter de alguna manera en contra de mí, sé en el fondo que sí sería capaz y no sé si quiera saber de qué… No sé si algún día lo pueda detener, en verdad le tengo mucho miedo. Al día siguiente, no podía pensar en otra cosa más que en Rubén, en que debía hablarle y eso hice apenas llegué a la escuela, busqué a Rubén en la facultad porque quería disculparme con él por haberlo dejado esperando, pero lo que no esperaba, era su reacción al verme. He aprendido a conocerlo, sé que él es un buen chico en todos los sentidos posibles, sé que no hace nada mal y que lo único que trata es de hacerse cercano a mí lo más que pueda e incluso, es muy cuidadoso a la hora de tratarme, pero algo que he notado de él, un pequeño defecto, es que a veces no es muy sincero. Se guarda mucho lo que siente. Ahora que lo pienso, han pasado varios meses desde que conocí a Rubén y desde principio, él se interesó por completo en mí de manera desinteresada. Al principio no lo creía, que alguien como él pudiese interesarse de esa manera en mí, porque lo que buscaba era una relación seria y es la hora y aún no me lo creo, que todo esto pueda estar sucediendo y la verdad, no sé qué hacer al respecto. No sé qué decirle cuando me mira con sus ojos brillantes, cuando acaricia mi cabello o me llama d esas maneras tan bonitas. Me gusta mucho, pero me da demasiado miedo. No sé si arriesgarme con él, porque incluso el hacerlo, me da mucho temor. Lo que está sucediendo con Hugo, sé que es algo que no voy a poder superar en mucho tiempo, porque esto me ha marcado mucho más de lo que quisiera y la verdad, si decido salir con alguien y peor, alguien tan bueno como Rubén y no funciona, la verdad no sé qué haría después… Estoy consciente de eso, si llego a querer a Rubén y me entrego por completo a él y más, de la manera en que él lo quiere y lo pierdo, la verdad no sé qué haría. Perdería la razón si llegara perderlo. Por eso, me da mucho más miedo salir con Rubén que con Hugo, porque con Hugo, yo sé a qué atenerme, pero al salir con alguien como Rubén, en que las cosas pueden marchar de maravilla y sé que podría entregarme por completo, enamorarme y ser feliz, pero si llegase a perder esa felicidad, a él, yo... no lo soportaría. Me da terror enamorarme de Rubén, porque sé que podría quererlo más que a nadie en toda mi vida. Así que esa mañana apenas llegué, fui a buscarlo, pero tuve que posponerlo porque había sonado el timbre de ingreso a clases, por lo cual tuve que esperar al receso y ni bien había sonado el timbre, fui a buscarlo y Samuel se puso pesado, de preguntón y me tiene un poco harto con el tema. Desde la noche en que estuvimos en el parque, mi mal amigo de Samuel, no ha dejado de burlarse de mí a toda hora. Me anda haciendo bromas con respecto a Rubén, diciendo que es mi novio, que es mi marido, que es mi dueño y que me posee. Incluso está diciendo que Rubén ya está planeando vender mis órganos y cosas de ese estilo, pero es chistoso porque sé que él no sabe ni siquiera lo que eso conlleva, el vender órganos. Sólo lo dice por una película que vio con su hermano, con mi tormento Hugo, aunque no está muy consciente de lo que eso significa, pero bueno. No hay un día que no me haga una broma con respecto a Rubén y la verdad, no sé ni qué siento cuando alguien siquiera lo menciona. Mamá siempre me pregunta que cuándo se lo voy a presentar oficialmente como novio, como él lleva tanto tiempo estando conmigo, que para cualquier persona no sería mucho, pero para alguien como yo, a mi edad y sobre todo, que nunca había salido con nadie y no tengo experiencia, todo el tiempo en que he estado con Rubén, ha sido demasiado para mí, han sido muchas semanas y la verdad, estoy mucho más confundido ahora que antes. Es como si lo estuviera cada día más y no sé qué hacer. En fin, en el descanso fui a buscarlo y lo encontré con sus amigos. Me dio pena llamarlo, porque me da mucha vergüenza acercarme a sus amigos y fue peor porque estaba Hugo ahí, sentí temor, pero aún así, sabía que tenía que hablarle. No podía dejar pasar más tiempo y menos, después de lo que yo había hecho, porque había actuado mal y la verdad, me sentía horrible, así que sólo le hice señas por un buen rato, hasta que él por fin me vio y se acercó a mí. Empecé a temblar de inmediato, hiperventilaba, pensando en que él podría botarme, que no querría verme más o pasar más tiempo a mi lado, pero no fue así, no y su respuesta me dejó completamente boquiabierto. -Felices quince, osito.-Acarició mi cabello y yo, me quedé en blanco. Sonreía y sus ojos brillaban al verme, igual que siempre, pero… había algo extraño en él, no sabía qué era, pero por supuesto, jamás me lo diría. Rubén nunca dice lo que siente y cada día noto más cuánto oculta las cosas, pero también me da un poco de temor preguntar. -Gracias… no tenía idea de que sabías que hoy cumplía. -Alguna vez te pregunté, pero creo que no lo recordás. -No… oye, quería decirte...-Me interrumpió. -Compré algo para ti, pero te lo daré esta noche. ¿Está bien, bebito? -Mmm, bueno sí.-Besó mi mejilla y yo, me quedé más confundido aún. -Te adoro.-Dijo y me abrazó, yo… simplemente no pude hacer nada, me quedé paralizado ante su abrazo, porque lo hacía delante de todos, sin temor alguno y yo… maldición, esto se sentía jodidamente bien.-Imagino celebrarán de alguna manera tu cumpleaños. -Sí, mamá preparará comida, pero sólo estará mi familia y Samuel claro, pero… ¿quisieras ir? -Mmm.-Rodó los ojos y luego me miró.-¿Hugo irá? -¡No! Ni sabe que cumplo y no, ni sabiéndolo iría. -Mmm. -No hables de él.-Le dije y sujeté su mano, no sé ni de dónde saqué valor para hacerlo.-Quiero que tú vayas. -Está bien, iré pero con una condición. -¿Cuál? -¿Me besas?-Preguntó y me sonrojé hasta las orejas. Él me miró divertido y yo sentía que me estaba dando una embolia. -Yo… me da vergüenza.-Dije en voz baja, no sé ni siquiera si me había escuchado. -Está bien, no te torturaré.-Sonrió y me sonrojé al verlo sonreír, me gustaba su sonrisa, era muy bonita. Creo que jamás le había visto una sonrisa tan bonita a alguien como la de Rubén.-Te veo esta noche, osito.
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