Capítulo 8

1002 Words
Marco me mira cuando termino la última tecla... lo veo aplaudir. Una gran sonrisa se instala en su rostro... parece demasiado orgulloso. Siento las luces, opacar al público y señalar en mi dirección... entonces direccionó el pequeño micrófono y me dejo llevar. Cierro los ojos y comienzo a cantar... - Voilà, voilà, voilà, voilà qui je suis (Aquí está, aquí está, aquí está quien soy) - Me voilà même si mise à nue j'ai peur, oui (Aquí estoy, aunque desnuda, tengo miedo, sí) - Me voilà dans le bruit et dans le silence (Aquí estoy, en el ruido y en el silencio) La música es un tema que es muy delicado para mí. Hay algo que pasa con mi ser, con mi alma... Cuando canto o toco algún instrumento siento que me conecto conmigo misma... es como si estuviera completa. - Aimez moi comme on aime un ami qui s'en va pour toujours (Ámenme como aman a un amigo que se fue para siempre) - J'veux qu'on m'aime parce que moi (Quiero que me amen, porque yo) - Je sais pas bien aimer mes contours (No sé cómo amar a mis contornos) - Voilà, voilà, voilà, voilà qui je suis (Aquí está, aquí está, aquí está quien soy) Termino alargando mis notas y siento una pequeña lágrima deslizarse por mi rostro cuando escucho los aplausos en el teatro... Me levanto y mis piernas tiemblan dentro de mi maravilloso vestido. Camino pidiéndole al universo que no permita que me caiga frente a tantas personas... Hago una pequeña reverencia y salgo del escenario. Marco me abraza... - ¡Nunca me he equivocado contigo! Asiento con una sonrisa de agradecimiento. Llego al pequeño camerino donde estaba antes para cambiarme y dejar el vestido. La puerta suena, la voz de la chica que me maquillo suena en la puerta y la dejo pasar mientras retiro mis zapatos le pido que por favor baje el zíper de mi vestido. Levanto mi mirada al pequeño espejo que queda frente a mí y frunzo el ceño cuando noto a la persona que está detrás. Giro inmediatamente buscándolo... no quiero que mi imaginación me juegue una mala pasada. Pero no es producto de mi imaginación. - Pourquoi étudies-tu le français ? (¿Para qué estudias Francés?) - ¿Qué haces aquí? - casi estoy gritándole. Miro por toda la habitación y trato de sacarlo del camerino. - ¡Estaba escuchándote cantar! - cierro los ojos y me obligo a calmarme. - ¿Qué haces aquí... en mi camerino? - lo miro horrorizada... - ahora sabe quién soy. - Ahhh! - hace una pausa - quería entregarte esto - busca un ramo de rosas blancas y me las entrega - y por supuesto, felicitarte por tu presentación. - ¡No, no, no!... - giro por la habitación - debes irte de aquí y jamás le digas a nadie que me viste aquí... mejor dicho, olvídate que me has visto en tu vida - suelta una pequeña risa que hace que mis vellos se despierten. - ¿Por qué tanto miedo? Lo hiciste extraordinariamente fantástico - mira directamente a mis ojos. - ¿Cómo supiste donde encontrarme? - ¿Acaso está siguiéndome? - ¡Te seguí! - el sonido que hago es de horror. -¿Estás loco? ¿Por qué razón me seguiste? - Te dije que iba a ir para que practicáramos francés - acomoda las manos en su cadera como si fuera algo lógico - vi que saliste con tu chófer y ¡te seguí!... ¡Qué buena decisión tomé! - ¡Está bien! - suelto un pequeño suspiro - por favor, no le digas a nadie que me viste- trato de calmar mi voz y que suene un poco chillona... funciona con papá - esto es algo que debe de mantenerse en secreto... por mi bien y el de mi familia. - ¡Entiendo! ¿Pero qué hay de malo en que alguien lo sepa? - me giro para que no vea mi cara de horror. - Solo... por favor, no le digas a nadie. Ni siquiera a mi hermana. Siento las manos del chico sobre mis hombros y giro para mirarlo. - Quiero saber... ¿Por qué estudias Francés? - ¿Te vas a ir después de que te lo diga? - levanta los hombros y espera a que hable. Suelto un suspiro - mi tío me enseño a hablar Francés desde que era muy pequeña y ahora solo quiero tener el título - levanto los hombros - ¡eso es todo! Me mira con los ojos entrecerrados y frunce su boca. - ¿Sabes que estás estudiando un Máster en lenguaje? - me mira con una de sus cejas levantadas - ¡Dime la verdad! - Solo quiero poder hablarlo correctamente- levanto los hombros. - De hecho... lo cantas perfectamente - asiento. - No es lo mismo saber hablarlo que hablarlo correctamente... parece lo mismo, ¡pero no es así! - Solo estás usando semántica conmigo y no es lo que quiero escuchar. - Bueno, dime que quieres escuchar y te lo diré... no puedo leer tu mente aunque quisiera - estoy un poco exasperada... quiero que se vaya para poder salir de este vestido, no lo quiero dañar. - Quiero que me digas... ¡Que sí! - lo miro extrañada. - ¿Sí? - Paso por ti, mañana a las 10 de la noche... - abro los ojos a punto de negarme, pero lo veo acercarse y cierro la boca inmediatamente - sé que bailas, por eso escojo esa hora, te enviaré algo a tu casa... - abro los ojos... ¿Cómo carajos? - ¡Póntelo! Tendré una cena importante y quiero que me acompañes - besa mi frente y sale de la habitación. Me quedo observando la manera en que camina... ¡Pero qué carajos! ¿Tendré una cena mañana a las diez de la noche? Una chica llega y me ayuda a quitar el vestido... me habla, pero no le presto atención.
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