Ashley se despidió de la Luna de los Orgin, se sentía más segura y prometió mantenerse en contacto con Markus. Todo este tiempo el hombre se mantuvo alejado de ambas y solo cuando su madre se lo pedía las visitaba.
Aretha antes de subir a la camioneta para trasladarse a Tombstone se dirigió a Ashley:
—Querida es importante que te mantengas en contacto con Markus, no te pido que lo ames, pero si que trates de relacionarte con él.
Entiendo que no supieras lo que hacías antes, pero es él una de tus parejas escogida y marcada. Tendrás el tiempo necesario para explicarle a tu madre y por tu padre, no te preocupes, él más que nadie te podrá entender tus acciones.
Aretha observaba de lejos a su hijo, que prefirió mantenerse a la distancia. Ambas mujeres por un instante voltearon para verlo.
—No tomes represalias con él por desahogarse con otras mujeres. En necesario que hombres-lobos como él busquen sexo cuando lo necesitan.
Cuando te sientas preparada para ser su compañera de cama, no dudes, ni pienses en tus padres. A tu edad muchas lobas son sexualmente activas.
Debes cambiar tu mentalidad y es por eso que estos dos años son precisamente buenos para que disfrutes estar en familia y en tu hogar. Ya que Tombstone no es tan moderno y citadino como Picos del Norte.
¡Hasta pronto preciosa!
Aretha abrazo con fuerza a Ashley. La joven sintió ese brío y ánimo de la Luna de su futuro clan, se sintió llena de esperanza para continuar.
Aretha subió al carro y desde allí se despidió mentalmente de su hijo.
—¡Gracias Markus!... Cuídala de lejos, está bastante clara que debe controlarse, y de no atacarte porque busques otras hembras. Cuando este lista te buscará.
—Nos vemos, madre, saluda a mi hermano. Cuando ella me diga estamos regresando a Tombstone juntos. ¡Te amo mamita!
Aretha miró antes de irse a su retoño, sonrió levemente.
—Adoro cuando me dices “mamita” en secreto. ¡Te amo mi precioso tesoro! Recuerda que tienes 11 hermanos, pero parece que solo te interesa el Monteith. Dejémoslo así, Ashley no sabe toda la historia de tu padre, no me molestaría si te animas a decírselo. Solo si lo deseas cariño.
—Comprendo, lo pensaré si considero que ella merece que le comparta mi vida privada.
El auto se puso en marcha alejando del territorio de Picos del Norte a la Luna de los Orgin. Ashley se quedó hasta que la camioneta desapareciera, ya su corazón se le apretaba cada segundo al ver partir a la única mujer que le daba una paz interior que tenía tiempo no experimentar.
Había algo en ese espíritu del norte que las conectaba, algo en esa herencia de sangre que les permitía sentirse fuertes y comprendidas. Ni siquiera la presencia de Markus llenaba ese vacío, saber que estaba cerca la perturbaba.
Se fue rápidamente antes de cometer una locura, decidió poner en práctica varias de las lecciones que Aretha le proporcionó.
Ashley corrió hasta encontrar un área para transformarse necesitaba recorrer las montañas de Picos del Norte con su loba, la cual estuvo esperando pacientemente poder salir.
Llegó hasta una fuente de agua y allí su loba se refresco. Agua fría para calmar su furor, se transformó para que su cuerpo humano también sintiera el frío del agua.
Ser el reto de los machos protectores era algo que le perturbaba, solo se podía detener el acecho continuo, siendo aceptada como Luna, pero las probabilidades para ella eran muy bajas.
Sintió la presencia de un lobo, su olfato cada día era más sensible a todo tipo de olores, no era Markus, ni ninguno de sus conocidos o familiares.
Salió desnuda del agua. Lista a recorrer el área no quería tener un encuentro desagradable aún.
Salió inmediatamente a su paso ese gran lobo gris, tan enorme como lo es Markus y su padre. Tenía que ser un lobo de los clanes protectores. Ante su mirada de sorpresa, el lobo se transformó.
Con una mirada de lujuria y una picardía en su sonrisa le dijo:
—¡Vaya, vaya!...Tenemos la bebe del jefe, su princesa Thanten que resultó ser una hembra dominante reclamada por los Orgin.
Supongo que la bruja de Aretha te explico perfectamente que las hembras como tú, son el deseo de todo macho protector.
Que rico olor, estoy haciéndome agua la boca por saborearte, por lo visto debo darte una buena pelea, pero ya no eres una loba recién transformada así que no eres tan peligrosa.
Hermoso cuerpo, supongo aún no lo han tocado, ni siquiera el idiota de Markus sabe lo que es cogerse a una hembra como tú en todos los aspectos.
Su tono de voz, el cinismo como se refería a su pareja y a ella estaban molestando a Ashley, tenía que enfrentarse a ese idiota y destrozarlo.
—¡Corre niñita de papá! ¡Corre!... Quiero tener el placer de atraparte y hacerte mía. Quiero que me marques, mientras te estoy penetrando por esa tierna y virginal v****a.
Ashley quería correr, llorar de la rabia. Pero se calmó, respiró profundamente y recordó una de las lecciones de Aretha.
“No esperes que te traten bien todos los machos que te reten. Aquellos que vienen con una actitud insolentes y arrogantes enfréntalos de una vez, transfórmate frente a esos tipos, nunca permitas que jueguen contigo a cazarte y destrúyelos”
Ashley hizo el ademán de huir e inmediatamente dio un giro, se transformó y le cayó encima al hombre, mordió primero el brazo que puso para esquivar y tirarla lejos.
Sin embargo, la chica cayo y se reincorporo nuevamente, pero ahora le haría frente al lobo ya que el tipejo ese se había convertido al ver que Ashley no cayo en su tonto juego.
Ashley volvió a atacar, con toda su fuerza, recordó tanto a su padre como a Aretha. En uno de los movimientos pudo meterle sus garras en el cuello e inmediatamente lo mordió con toda su fuerza el cuello. La chica se retiró para rematar con su área abdominal y finalizar mordiendo los genitales del lobo.
¡Auuu, auuu! los aullidos de aquel lobo rebotaban por todo el bosque. La chica ancló sus dientes en sus partes intimas y no para darle placer sino un intenso dolor.
Si algo había aprendido de su padre era a mantener su mente fría para seguir atacando hasta dejar a su presa indefensa.
El lobo aullaba tan intensamente y con un profundo dolor. Estaba sangrando en varias partes, las heridas que le dejó Ashley eran profundas. La chica se transformó y viendo el cuerpo del lobo en mal estado lo remató con sus largas y fornidas piernas.
—Ya que querías cogerme en mi forma humana, permíteme acabar este combate como humana.
La chica empezó a propinarle varias patadas al estómago del lobo, los gritos de rabia de la chica resonaban por todo el paisaje.
—¡Basta Ashley, basta!...
Aquella voz detuvo la rabia de la joven y de seguir castigando a aquel lobo.