15. Jamás Preguntes De Su Pasado. Busco a Cordero por toda la casa. En la terraza, mi lugar favorito está el Mandarinas, comiendo un sándwich de atún, lo sé por el olor. —¿Cómo pinta el día, Luna? —me saluda con la boca llena. —Todo bien. —Y yo que me alegro —parece decirlo con sinceridad—. Si andas buscando a Cordero, pierdes el tiempo, se fue con unos gringos hace aproximadamente media hora. —¿Sabes a qué hora vuelve? —Ni idea. El jefe no tiene horario que deba cumplir, y nadie aquí —sonrie enseñando uno de sus colmillos cubiertos con oro— ¿Quieres que te prepare un sandwich? Los preparo sabrosos. Nadie se ha quejado hasta hoy. —Pues dale, prepárame uno. En la mesa tiene todos los ingredientes. En un dos por tres ya tengo uno en mis manos. Le doy una mordida. —Está rica —le digo

