10. Ese Brillo Asesino En Los Ojos. —Sígueme. —¿A dónde vamos? —A comer algo, a un negocio que conozco y que sirven bien la comida. —Qué bueno porque muero de hambre. —Lo sé. Caminamos hasta volver a la tienda de celulares que pensaba robar. —¿Qué hacías frente a este negocio? —Nada. —Ahí es dónde compraste un celular ¿cierto? —saca un cigarrillo y lo enciende—. Primera lección: No se roban en los negocios donde uno ha estado antes. Es probable que tengan cámaras y si fuiste descuidada, puede que te reconozcan, eso quiere decir que la poli puede y va a dar contigo. ¿Queda claro? —Sí, lo entiendo. —Ya te iré enseñando, conforme vea que vas enserio. Sí que voy enserio, necesito todo la plata que pueda ganar fácilmente. Llegamos a una fonda nada espectacular, mesas viejas y silla

