Esa mañana descansé tan profundamente que opté por llegar puntual a mi trabajo a las ocho de la mañana. Caminaba hacia mi escritorio cuando me topé con Steven en el ascensor, ya que necesitaba entregar unos papeles a Liam.
— ¡Chile habanero!, qué jugada más inteligente!
—¿Sobre qué tema estás conversando?—replicaba con inocencia.
—Asistí a la cena debido a mi membresía y noté que se ruborizó sin pronunciar una sola palabra. Aproveché la oportunidad para probar un poco de su plato, argumentando que habías pedido platos diferentes para todos y quería probar cómo estaba el de Liam.
Trataba de contener la risa, algo que resultaba casi inalcanzable.
—Estoy consciente de que con esto él me va adespedir.
—No tengo ninguna duda al respecto—asistió— una vez que haya completado esta documentación, finalmente disfrutaré de una semana de libertad.
—¡Qué envidia me das!—exclamaba con un ligero toque de molestia.
—Liam tiene la tendencia de trabajar sin descanso, siempre en búsqueda de nuevas oportunidades comerciales que le permitan expandirse, su principal enfoque es aumentar sus ingresos constantemente.
—Comprendo perfectamente, lo experimento en primera persona.
Mientras charlábamos animadamente, el ascensor se detuvo en nuestra planta. Al acercarme a mi mesa, me doy cuenta de que el espacio alrededor de mi escritorio había sido alterado. La puerta de la oficina de Mr. Jackson estaba entreabierta y al notar mi presencia, me hizo señas para que entrara. Liam también se unió a nosotros, revisando algunos documentos antes de marcharse. Trataba de mantener un tono sereno para ocultar mi enfado.
—Buenos días, señor Jackson, todas sus citas han sido verificadas por mí y todo esta en orden.
—Sería conveniente anular la cita de las once. He contactado para solicitar unos masajes, ya que me di cuenta de que estaba experimentando mucho estrés y los animales me ayudaron a comprenderlo. Por eso, he organizado que vengan a darme un masaje aquí. Lamentablemente, no había suficiente espacio en mi oficina, así que tuve que reubicar tu escritorio.
—Ha sido movido—intentaba no chillar de la rabia, me mantenía calmada, aunque mi rostro debió demostrar lo que sentía en esos momentos.
—Exacto, ¿hay algún inconveniente?
—¿A dónde lo trasladó?
—Nuestra empresa tiene todos los lugares ocupados en este momento, sin embargo, hemos tenido la fortuna de conseguir un espacio disponible en el depósito del conserje para usted.
Traté de mantener la calma al escuchar eso, respirando hondo para tranquilizarme, simplemente esbocé una sonrisa dulce y fingida.
—La idea me fascina, es cierto, el lugar es muy amplio, señor Jackson.
—Me tengo que ir a la reunión, te mando los documentos de la presentación.
—Sí, mandé los documentos a la señorita Melony, quien los utilizará en su próxima presentación, junto con el archivo de PowerPoint.
—Como desee señor Jackson.
Después de pronunciar esas palabras, el hombre salió, lo que me permitió finalmente expresar mi furia al verlo alejarse hacia el ascensor. Después de revisar en su ordenador, localizo la ubicación de la empresa de masajes a la que contacté.
—¡Buen día! ¿En qué podemos colaborarle hoy en Spa Florecer?
—Me comunico en representación del señor Jackson para verificar los servicios solicitados y solicitar la inclusión de algunos adicionales.
—Solicitó los servicios de una de nuestras terapeutas con mayor experiencia en masajes.
—Entiendo, sin embargo, dado que tiene muchos enredos, ¿podría enviarle a un hombre? Me mencionó que necesitaba a alguien con más fuerza.
—Por supuesto, no hay inconveniente. Me encargo de ello.
—Además, se puede organizar la presencia de un instructor de Yoga.
—Se aplicará un costo adicional por eso.
—No se preocupe, la empresa se ocupará de esa gestión.
—El chico tiene una gran habilidad en yoga, así que podría solicitarle que se haga cargo.
—Perfecto, estaré aguardando su llegada.
Mientras transcurría la hora, tuve la oportunidad de solicitar a través de doordash indumentaria deportiva para luego probármela. El hombre del spa que llegó era muy corpulento, lo que me resultaba gracioso al pensar en su reacción ante la escena. El hombre experto preparó la mesa para el tratamiento y colocó la esterilla para la práctica de yoga.
—Perfecto, todo está preparado.
—¿Podrías utilizar los servicios de yoga también?—preguntaba de manera traviera— Sería de gran ayuda.
—Por supuesto, dado que estás en la oficina, te mostraré algunas posturas que pueden aliviar las molestias causadas por pasar tanto tiempo sentado en una silla.
—¡Sería genial!
Empezamos a practicar esa clase de yoga con ese instructor tan talentoso. Él me brindaba asistencia manual al ajustar mis posturas. Después de colocar al perro en posición boca abajo, procedimos a la del niño, notando cómo ajustaba mis brazos para mejorar la postura.
Percibí su mano acariciando suavemente mi espalda, cambiando la intensidad del contacto, lo cual me sorprendió y provocó que soltara un leve gemido de placer. De repente, me imaginé a Jackson haciéndome eso y me regañé internamente. La carga laboral excesiva ya me estaba volviendo loco, sin duda.
—Parece que estoy un poco rígida... Después de practicar estas posturas de yoga, definitivamente quiero experimentar el masaje.
—Eso seria un cargo extra, señorita Mercedes.
—¿Qué?—preguntaba sorprendida— ¿Qué haces aquí?
Después de oír eso, me levantaba de inmediato percibiendo a Jackson de pie junto a mí.
—Al llegar a mi cita para el masaje, me di cuenta de que practicabas yoga. Quisiera sugerirle que trabaje un poco más la posición de sus manos para mejorar su postura.
—Ha cometido errores en su trabajo, lo cual demuestra que no es un profesional.
—Parece que su reacción indica que le agradó al menos un poco.
Un suave sonrojo tiñó mis mejillas, lo que me llevó a incorporarme de inmediato. Experimentaba un sentimiento de culpabilidad por un delito de manera indirecta. Salí disparado hacia el baño para cambiarme rápidamente. En ese momento, me quejé en silencio porque tendría que desplazarme hasta el depósito cada vez que necesitara comunicarme con Jackson, lo que implicaba subir y bajar constantemente de su oficina al almacén. Esa jornada prometía extenderse considerablemente.
—¿Cómo puedo llevar a cabo mi siguiente jugada?
Mientras me encontraba trabajando, me topé con varias agendas, pero una en especial me provocó una risa siniestra. Al día siguiente, fui a la tienda de ropa donde solía recoger los encargos que Jackson me solicitaba después de hacer mis diligencias. Dentro de los encargos que había hecho, uno de ellos era un traje gris específicamente para la celebración formal que tendría lugar el viernes. Al ingresar al establecimiento, saludo al propietario del local.
—Buenos días señorita, su atuendo está preparado para usted.
—Con respecto a eso, el señor Jackson me ha solicitado modificar ligeramente su atuendo. ¿Cree que sería posible llevar a cabo esta tarea?
Mientras le ostraba las fotografía, aquel caballero me observaba con cierta perplejidad, mientras yo simplemente sonreía con candidez.
—Dispongo de un par de opciones que podrían ser adecuadas para seria lo mas cercano, sin embargo, sería necesario que los recoja el viernes a primera hora, antes de las nueve.
—Puede dejar eso en mis manos, no se preocupe.
Con total confianza, envié un mensaje al señor Jackson, sabiendo que lo que le estaba preparando sería disfrutado con intensidad "Estimado señor Jackson, quería informarle que hubo un pequeño contratiempo con su vestimenta, sin embargo, estará preparada para la mañana siguiente. Me aseguraré de que esté en su domicilio antes de las once"