(Pv Marcos)
Me sentí muy cansado al despertar, no pude resistirme a tener sexo con Aras y como el cuarto de juegos era antisonido, fue imposible que mi lívido no se saliera de control, a estas alturas es imposible negarlo pero en verdad me gustaba el control que Aras ejercía sobre mi a nivel s****l. Incluso siendo mi Amo nunca me lastimaría o me haría daño, en el tiempo que llevo junto a él he aprendido sus gustos sexuales por lo que sabía cómo me trataría.....y además.
Me levanté de la cama y me agaché para sacar algo bajo la cama; una caja de zapatos que guardé para ocultar mi vergonzoso secreto, abrí la tapa y miré el contenido: Tres tangas y un body semitransparentes.
Desde que empecé a usar tangas me di cuenta de lo mucho que me gustaban....no quería admitirlo pero quería usarlas. Es cierto que ya había usado ropa interior de mujer, era un fetiche para complacer a Aras pero estas prendas eran cosas que YO compré porque quería usarlas.
Todo empezó cuando Nico y yo nos quedamos a dormir en casa de Akarin y estábamos con Fiona en la misma cama casi desnudos mientras nuestros Amos hablaban. En eso, Nico dijo que quería usar ropa de mujer pero no sabía cómo empezar, así que Fiona nos vistió de pies a cabeza con vestidos, maquillaje y ropa interior, la cuestión fue que cuando Aras me vio ni me desnudó para penetrarme, fue tan ardiente la situación con todos ahí casi en la misma situación pero Aron al menos le quitó el vestido a Nico y yo en cambio no tenía ni las bragas bajadas o mi pecho al descubierto.
Al día siguiente fui a comprar unas cosas y me topé con una tienda de ropa erótica, una cosa me llevó a otra y antes de darme cuenta tenía una canasta con tres tangas de diferentes modelos y un body, salí corriendo con la bolsa incapaz de entender qué me llevó a comprarlas, pero esa valentía desapareció cuando regresé a casa ¿Cómo se me ocurre comprar algo así sin decirle a Aras? ¿Acaso iba a usarlo? Mi cabeza se llenó de preguntas y solo las escondí rogando porque nunca las encontraran.
Sabía que a Aras no le iba a molestar pero, me daba mucha vergüenza admitir que quería usarla, me gustaban los juegos que tenía con mi esposo pero......quería más....algo más morboso......¡Ahhhhh!.......Soy un degenerado s****l.
—Buenos días Marcos.
Aras se levantó bostezando, tenía el cabello hecho un desastre y con esa cara adormilada se veía realmente lindo.
—Buenos días— le dije con una sonrisa mientras guardaba la caja nuevamente—. Ven vamos a bañarnos que se hace tarde.
—No quieeeeeero— se quejó sentándose al borde de la cama—. Quiero quedarme a darte duro hasta que no puedas moverte.
—Andas muy ansioso últimamente— me reí ante su berrinche—. Vamos, lo hacemos un rato en la bañera, pero deja que pueda caminar por favor.
No dijo nada solo me cargó en brazos y me llevó a la bañera antes de desnudarme como un perro hambriento, por los dioses ¿Cómo tiene tanto deseo s****l?
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Fuimos a desayunar junto con Anelis, que parecía más dormida que otra cosa, sin duda se estaba pareciendo a Aras cada vez más.
—Yo me voy aparte— avisó Aras cuando terminamos de comer.
—De acuerdo, yo tengo trabajo en el museo— le dije.
—Papá Aras ¿Estás bien?—preguntó Anelis.
—Si cariño, sólo debo tener un combate contra horribles ogros—sonrió antes de cargarla en sus brazos—. Pero no te preocupes, tengo el amuleto que me diste así que soy invencible.
Ella sonrió al ver el brazalete que le regaló en su cumpleaños bien protegido en su mano así que se calmó un poco antes de darle un beso de despedida en la mejilla.
—Te esperaremos a que regreses— me despedí dándole un beso.
—No te preocupes cariño, con que estén en casa cuando regrese estaré tranquilo—respondió—. Te amo.
—También te amo— dije feliz antes de que subiera a la limusina y se fuera al Palacio—. Bueno Anelis tu padre tendrá mucho trabajo así que cuando regreses de la guardería le haremos un platillo especial.
—¡Si papi!—exclamó Anelis saltando de alegría—. ¡Hagamos un Omelet!
—¿Omelet?— le pregunté curioso mientras subíamos al jeep.
—Josi me dijo que cuando su papá tiene mucho trabajo en el hospital le hacen un Omelet de arroz que sale en los animes—me explicó—. Hagamos uno especial para papi Aras.
—Jajaja de acuerdo, buscaré una receta y si hace falta algo lo compro—aseguré emocionado.
Hablamos de mi trabajo muy emocionados hasta que llegamos a la guardería y ella me dio un beso de despedida antes de entrar corriendo, me despedí del chofer y seguí mi camino hasta el museo mientras revisaba en mi celular algunas recetas de cocina.
Mi lugar de trabajo era el Museo de Historia ubicado en la Zona Central, con más de 20 exhibiciones dedicadas a la historia de Oluwa, desde su creación hasta los descubrimientos de las ruinas ubicadas en las afueras de la ciudad amurallada, mi jefa era una mujer muy culta y dedicada ya que su difunto padre ayudó a la reinauguración del museo luego de que fuera destruido hace ochenta años por activistas rebeldes.
—A continuación les presento una réplica del cuadro pintado en 1692, El Ascenso del Héroe—una de las guías mostraba un hermoso cuadro descubierto hace cinco años que por desgracia estaba muy dañado como para ser expuesto pero un joven pintor logró crear una réplica exacta.
El Ascenso del Héroe era una obra que mostraba al Libertador Aras, un mercenario que luchó por la libertad de los esclavos, no obstante cuando intentó derrotar al Rey fue asesinado, en la pintura un joven era levantado del piso por un tigre para llevarlo con la Diosa Tigre dejando su espada rota y siendo alabado por el pueblo. La réplica era casi tan perfecta como la original, como si la persona que la hizo estuviera triste mientras la pintaba, la verdad es que la historia del Héroe Aras estaba llena de misterios y eso me encantaba ya que podía ayudar a construir una nueva historia en el mundo aportando un poco a la sociedad.
Entré a los vestuarios y me puse una túnica marrón tomando mi equipo para seguir traduciendo un libro antiguo.
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(Pv Akarin)
—¡Jun jun! ¿Dormiste bien?
La pequeña escondió su rostro para escapar de la luz del sol, como no tenía camas individuales tuvimos que acomodar un cuarto y al ser tan pequeña solo se veía un bultito bajo las sábanas.
—Tito, tengo sueño— dijo cargando su gatito con su pelo totalmente desordenado.
—Mi princesita—la cargué con cuidado—. Tienes que ir a la guardería, el Tío Fiore irá a buscarte luego para que juegues más con nosotros ¿te gustó pasar aquí la noche?— asintió antes de mirar la cama—. Tranquila, estas sequita.
Suspiró aliviada al ver que no se había mojado. Cuando regresamos a la mansión parecía muy nerviosa, pero Fiona la llevó a jugar con los peluches y ponerse ropa haciendo un desfile de moda para nosotros y cuando por fin terminé su cuarto la llevé para ponerle una batita que le hice con una que encontré y se veía tan linda así que no fui capaz de alejarme de ella mientras terminaba de quedarse dormida.
Quería cuidar de ella y mimarla de todo, era una buena niña y se merecía toda la felicidad del mundo. La ayudé a darse un baño y le peiné el cabello con hermosos rizos que al verse en el espejo le encantó.
—¡Gracias Tito!—exclamó Junit saltando de alegría—. ¡Se ve tan bonito!
—Es que eres tan linda que no pude evitar peinarte como con Fiona—dije divertido.
—¿A la tita Fiona le gusta usar rizos?—me preguntó.
—Si, a ella le gusta verse muy coqueta—respondí divertido—. Ahora vamos a desayunar.
Tomó mi mano y salimos del cuarto mientras Fiore y Fiona desayunaban, comió unos hot cakes mientras hablaba con nosotros con calma antes de que vi mi reloj.
—Ayyy ya me tengo que ir—dije frustrado—. Bueno ya me voy, debo enfrentarme a un montón de monstruos malvados—me despedí dándoles un beso a mis bebés y uno en la frente a Junit.
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(Pv Aras)
Cuando llegué al Palacio, fui recibido por los sirvientes de una forma casi ceremonial, lo que significaba que los miembros del Consejo habían llegado. Caminé hasta llegar con Ace quién esperaba junto a Aron, ambos vestidos con túnicas de colores oscuros y muy caras, anillos en los dedos y Ace llevaba una corona redonda que apenas sobresalía de su cabeza con las joyas que según el viejo nos representaba a los cinco.
—Saludos, Majestad— me incliné ante él siguiendo el protocolo.
—Saludos, Príncipe Aras— respondió de la misma forma.
—Bienvenido, Príncipe Akarin.
Akarin entró manteniendo una actitud tranquila, mientras saludaba llegó Arisha y las puertas del Salón de Recepción se abrieron mostrando a un grupo de seis ancianos vestidos con túnicas caras llenas de joyas al igual que sus manos y cuello.
—Majestad, no creo que sea falta que sus hermanos participen—dijo uno de los ancianos con una barba negra y trenzada.
—Al contrario, Maestre Guddam—aseguró Ace—. La reunión de hoy tiene mucho que ver con el desarrollo de Oluwa y mis hermanos son Ministros muy preparados para lograrlo.
—Como diga, Majestad— respondió de mala gana.
Seguimos a Ace hasta el Salón de Juntas, el cual se había dejado tal cual como el rey anterior lo dejó; un cuarto grande pintado de blanco con una alfombra verde con decoraciones con diamantes blancos con flores silvestres, había sillones cubiertos de almohadones alrededor de una mesa ovalada y la más grande era obviamente para el Rey. Ace insistió en dejarla así para que los ancianos recordaran que, al final por más que pataleen la decisión final era del Rey, lo mejor es que escondimos cámaras de seguridad y micrófonos para tener evidencia de cualquier conspiración, incluso el líder del Tigre Azul se contactó con Ace para ofrecerle su apoyo usando a Lúa como espía, el aceptó sabiendo que ella podría defenderse sin problema.
Nos sentamos del lado derecho de Ace mientras los demás se sentaron del lado izquierdo, claramente decididos a llevarnos la contraria.
—Damas y caballeros, doy comienzo a la reunión del Consejo del día de hoy—dijo Ace—. El primer tema que vamos a hablar es...
—Majestad, el Consejo quiere dialogar sobre el puesto de Ministro de Educación—dijo un anciano de barba gris—. Me temo que su esposa no está preparada para…
Las puertas se abrieron y Luna entró luciendo una falda verde larga hasta los tobillos semiabierta con una blusa a juego, sandalias plateadas, joyería de plata en sus brazos y cuello, estaba muy bien maquillada y con un elegante moño que dejaba caer su cabello de lado, realmente era difícil pensar que tenía más de treinta años con un cuerpo tan esbelto o que hubiera parido hijos.
—Majestad, lamento la tardanza— dijo con una voz firme pero serena antes de inclinarse levemente.
—Adelante Reina Luna, llega en el momento perfecto—sonrió Ace, sin duda estaba esperando esta entrada triunfal.
—Tengo los resultados de la investigación a las escuelas del país—dijo colocando sobre la mesa una serie de carpetas que repartió a cada uno—. El año comenzó bastante bien con las clases extras para los aspirantes a la universidad, los resultados son bastante interesantes.
Abrí la carpeta y vi varios diagramas de las diez escuelas preparatoria en Oluwa y al parecer los exámenes preliminares mostraban que más del 80% de la población estudiantil estaba preparada para ingresar a la universidad, mientras leíamos Luna hablaba de la educación secundaria y primaria, además de clubes escolares, cursos de refuerzo, guarderías y maternales.
—Es muy...interesante Majestad—dijo el Maestre Guddam—. Aunque no esperaba que gastara tanto en imprimir toda esta información.
—Maldito perro—pensé.
—Lo siento Maestre, iba a traer unas tablets pero, no quería que se complicaran con tecnología moderna —dijo con una sonrisa arrogante.
Tuve que patear a Aron debajo de la mesa para que no riera, pero Ace tuvo que sacar un abanico de plumas para tapar su sonrisa.
—Fuera del tema académico, hemos tenido quejas de algunos profesores y compañeros que menosprecian a otros por ser hijos de esclavos o extranjeros— explicó seriamente—. Todo por culpa de un grupo que se hace llamar Tradicionalistas.
—Son solo un grupo de escandalosos— dijo un anciano encorvado y tembloroso—. Esos tipos estaban en los primeros años de reinado del Rey Aluk pero luego se fueron así como vinieron.
—Es cierto, como sabrán su padre fue el primero en exigir que Oluwa se abriera al mundo—dijo uno con lentes y un enorme bigote—. No obstante, al ver los progresos que estaba teniendo la ciudad la gente dejó de hacerles caso.
Eso no lo sabía, la verdad no sabíamos nada de otros grupos en contra del Rey y mucho menos del viej. Entonces me di cuenta que Luna había dejado información de los miembros del consejo.
Nombre: Guddam Veroz
Título: ex Ministro de Cultura
Datos: Casado con dos esposas y un hijo. Sus esposas viven en su mansión como amas de casa, su hijo trabaja como el actual Ministro de Cultura.
Detalles: Trató de comprometer a su hijo con Arisha para entrar a la familia real.
Nombre: Alhalí Gleos
Título: ex Consejero del Rey.
Datos: Casado con tres esposas, cuatro esclavas y tres hijos. Dos de sus hijos están fuera del país y la tercera está casada con el director del hospital Dig-ga.
Detalles: Asegura que el Rey Aluk era un impostor, lo que hizo que fuera echado del Palacio.
Nombre: Miheren Astos
Título: Director de la Biblioteca Nacional
Datos: Soltero con tres esclavos, no puede moverse por una lesión sufrida por un ataque de los Tradicionalistas a la biblioteca
Detalles: Odia a los extranjeros por ser rechazado por la hija del embajador de Japón.
Nombre: Kuln Fiveger
Título: director de la Universidad Terión de Oluwa
Datos: Viudo de su única esposa, cuatro hijos, todos profesores de la universidad
Detalles: Homofóbico y Xenofóbico
Nombre: Kalem Viggeren
Título: ex Ministro de Relaciones Exteriores
Datos: Casado con dos hijos, uno falleció durante la epidemia de viruela del 92.
Detalles: Sospechoso de asesinato de cuatro esclavos.
Nombre: Pithen Mush
Título: director de la empresa constructora Mush
Datos: Viudo de sus tres esposas, sin hijos
Detalles: Sospechoso del asesinato de sus esposas, sospechoso de pedofilia
Miré de reojo a Aron quien también leyó la información, teníamos a un enemigo letal frente a nosotros.
—Sea como sea, no vamos a permitir que alteren a la población—aseguró Ace—. Si intentan llevar sus ideologías a gente inocente, serán rechazados por la guardia.
—Majestad, tal vez eso es ser demasiado estricto —dijo el Maestre Miheren temblando sobre su bastón—. Se supone que debemos apoyar la libertad de expresión.
—Una cosa es Libertad de expresión y otra maltratar a los que no opinen como ellos—reclamó Akarin—. Ayer fui al centro comercial y un grupo de Tradicionalistas trataron de atacarme—Ninguno sabía de eso por lo que lo miramos preocupados—. Como Ministro de Obras Públicas puedo confirmar que gracias a la inversión extranjera, que hemos avanzado hasta que al fin Oluwa fue marcado en el mapa.
—El Ministerio de Seguridad también afirma la importancia de la influencia extranjera en el país—aseguró Arisha.
—Propongo erradicar el problema de raíz—aseguró Aron—. Si encontramos a los que invierten en estos grupos no podrán protestar más.
—¡Es una locura!—exclamó el Maestre Pithen, un hombre calvo totalmente con ojos negros y una dentadura postiza—. ¡Tenemos empresarios de todo tipo en el país! Podríamos examinar a cada uno de ellos y no hay garantía de que los encontremos.
—No es necesario que se enteren—expliqué—. Tenemos Hackers expertos que pueden aplicar un virus de rastreo, en un país tan pequeño, podemos investigar sin que nadie se entere.
Los viejos comenzaron a quejarse mientras yo pensaba que hoy sería un día muy pesado.
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(Pv Marcos)
Cerca de la una había traducido más de la mitad del libro y mi jefa prácticamente saltó en un pie extremadamente contenta con mi trabajo.
—¡Bien hecho Marcos!—me dijo—. Es fantástico la forma en que te dedicas a esto, eres uno de los mejores trabajadores del museo.
—Creo que exagera un poco— dije un poco avergonzado aunque la verdad estaba feliz de escucharle decir.
—Eres muy modesto Marcos, pero claro eso es algo que solo digo en privado—aseguró divertida—. La norma dice que el jefe no puede tener favoritismo, así evitamos problemas ya sabes—tomó mis notas y comenzó a escribir en la computadora—. Por hoy es suficiente, y te digo que tendrás una gran recompensa, sigue así y podrías ver tu nombre en los candidatos para una nueva investigación.
—¡¿De verdad?!—exclamé muy emocionado mientras mi jefa me daba algunos detalles.
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Al salir del museo sentía que estaba caminando en las nubes por la felicidad, me senté en las escaleras principales a escribirle a Aras, con algo de suerte tendría un pequeño descanso y vería el mensaje, luego de mandarlo me fui a comprar las cosas de Anelis junto con los ingredientes que necesitaba, luego fui la guardería mientras avisaba al chofer que nos buscara en unos minutos.
En eso vi que Aras estaba activo y me respondió.
Aras: Hola Marcos, muchas felicidades, ya verás que pronto irás de expedición ⚒️
Marcos: Gracias Aras? ¿Todo bien?
Aras: Ahora fue que tuvimos un poco de descanso, y esta cosa va a seguir por mucho rato, estoy que hiervo.?
Marcos: Que horror?
Aras: No te preocupes, te contaré todo en cuanto llegue, necesito decirle a alguien las estupideces que he escuchado. Por cierto ten mucho cuidado, están muy molestos con eso de los Tradicionalistas.
Marcos: Lo haré Aras, gracias por avisarme, voy a buscar a Anelis.
Aras: Ok Amor, y no me esperes a cenar, hoy salgo tarde ?
No pensé que iba a salir tan tarde como había dicho, pero si hasta ahora fue que tuvieron un descanso debió ser agotador.
Llegué a la guardería y encontré a Nico, a Fiona y a Fiore en la entrada.
—¡Hola Marcos!
—Hola chicos, veo que fueron de compras—dije al ver las bolsas que cargaba Fiore.
—Yo sólo le ayudé un par de calles—explicó Nico—, estoy en mi descanso del hospital, hay mucho trabajo.
—Las ventajas de tener tu propio negocio de herbolaria es que puedo ir a comer cuando quiera—se burló Fiona—. Además esto no es para mí es para Junit, hoy estará con nosotros en la tienda, junto a Lyla, Ryan fue por ella a la escuela con Lyonel.
—¡Papi!—Anelis salió tomada de la mano con Josei y Junit—. ¿Ves Jun? Te dije que iba a venir.
La pequeña sonrió y corrió a los brazos de Fiona y Fiore con una gran sonrisa, probablemente estaba asustada pensando que solo la habían cuidado ese día.
—¿Cómo te fue linda?—le preguntó Fiore.
—¡Bien!—contestó muy alegre.
—Hoy vamos más tarde con los doctores para revisarte—le dijo Fiona—. Nico ya me dijo las vacunas que tienes así que vamos con las que te falten.
—V-vale—dijo asustada.
—No te preocupes, trajimos a Lacito para que te acompañe—dijo Fiore sacando su gatito rosa.
Ella sonrió tomando su muñeco más tranquila y se fueron saltando de alegría casi como si fueran una familia.
Nico se despidió con Josei hablando de ver anime así que Anelis y yo comenzamos a planear nuestro experimento culinario mientras llegaba el chofer y cuando llegó vimos a un grupo de gente que protestaba al otro de la calle. Subimos al jeep y Anelis veía desde la ventana a los protestantes.
–Papi ¿Qué están haciendo?
—Son gente que están en contra de la familia Real—le expliqué.
—¿Por qué?
—No les gusta cómo gobiernan y...solo están armando jaleo.
Sabía todo lo que Aras y su familia hacían para ayudar al país, sin importar que tan cansados estén, trabajaban muy duro para bajar la delincuencia, mejorar la salud y la educación.
Volvimos a la mansión y mientras Anelis se cambiaba de ropa fui a llevar los ingredientes a la cocina y lavarme las manos.
—Amo Marcos, nosotros podemos preparar la comida—dijo uno de los sirvientes.
—Descuiden, me gusta cocinar y es divertido.
Lavé las verduras y el arroz para dejarlo en remojo, luego busqué a Anelis para revisar si tenía tarea, después se puso a dibujar mientras yo acomodaba la biblioteca, la cual era el doble de grande ya que tenía una sección para ella con sus libros favoritos y una sillita para que leyera aunque casi siempre terminaba en la alfombra o acostada en el sofá haciendo reír a Aras diciendo que era igual a mí.
—Papi ¿Cómo se dice esta palabra?—me preguntó Anelis señalando una palabra de su libro.
—Mmmm dice obstáculo, tienes que pronunciar la S—le expliqué.
—Ostaculo—dijo—. otaculo...ob-s-ta-cu-lo.
Se sentó a leer mientras yo seguí con lo mío, en eso entró Sábara con uno de sus cachorros en el hocico.
—Sábara, ya te dije que no puedes traer a tus cachorros aquí—le regañé.
—¡Hola Sabi!—exclamó Anelis antes de saltar del sofá—. ¡Trajiste a Tony!
—....¿Tony?
—Si, él es Tony, sus hermanos son Steve, Natacha, Bruce, Thor, Loki, Barton, Peter, Dr. Stange, Tachala y Scott—explicó cargando al cachorro.
—......Anelis esos son los nombres de los Vengadores
—Si—dijo como si nada.
—.....Nada—me resigné, Anelis había visto todas las películas de los Vengadores junto con Aras por lo que no me sorprende que los cachorros de su mascota tuvieran esos nombres.
____
Cerca de las seis comenzamos a preparar el omelet para Aras así que mientras Anelis leía las instrucciones yo fui cocinando, fue más complicado de lo que pensé pero luego de muchos intentos pude hacer un omelet parecido al de la foto.
—Ahora vamos a ponerle salsa de tomate—dije sosteniendo a Anelis para que la decorara—Todo tuyo linda.
—¡Si Papi!—exclamó decorando con mucho cuidado—¡Listo!
—¡Se ve adorable Anelis!—exclamé viendo nuestro trabajo terminado—Mi ayudante es muy aplicada.
Comimos los omelets que no nos quedaron bien, cuando vi que eran casi las ocho y ella ya se estaba quedando dormida.
—Vamos cariño, se hace tarde.
—No papi, quiero esperar a papá Aras—dijo con voz cansada.
—Bueno, duerme aquí mientras yo espero a que llegue—le dije acostándola en el sofá.
Le puse una tapa al omelet y busqué una manta para arropar a Anelis, cuando bajé la vi acostada con el cachorro de Sábara durmiendo sobre la panza de esta. Los arropé con cuidado y esperé en el sofá leyendo un libro.
Pasó el tiempo y revisé mi reloj, ya casi eran las diez de la noche y no tuve otra opción que tomar a Anelis y llevarla a la cama, en eso escuché la puerta principal y finalmente Aras entró agotado.
—¡Marcos! ¡¿Qué hacen despiertos tan tarde?!—exclamó alarmado.
—Papi Aras—dijo Anelis dormida—Bienvenido a casa.
—Queríamos preparar algo para animarte—le dije acercándome a él—. Además estaba preocupado por ti.
—Pero Marcos...—se sentía culpable y más cuando vio a Sábara—. Ay tu también, y encima traes a tu hijo— le acarició la cabeza—. ¿Qué voy a hacer con esta familia tan adorable que tengo?
Cargó a Anelis que le dio un beso en la mejilla, lo que le hizo sonreír antes de darme un beso.
—Gracias, son maravillosos pero no lo hagan de nuevo—dijo mientras Sábara nos guiaba al comedor—. Oye y tu ve a acostar a ese cachorro o nos meteremos en líos con la Reserva.
Ella tomó a Tony y se fue más tranquila al túnel que la llevaría de vuelta a su hogar, luego entramos al comedor y le mostré el platillo.
—Mmmm creo que está muy frío—tomé el plato—. Voy a calentarlo—Pero Aras tomó mi mano y se sentó con Anelis en brazos.
—Quiero comerlo así—dijo tomando el tenedor—. Es demasiado hermoso como para echarlo a perder con el microondas—tomó el tenedor y comenzó a comer—. ¡Mmm! ¡Es lo más delicioso que he probado!
—Que bueno, papi—sonrió Anelis.
Comió con una gran sonrisa lo que hizo que me emocionara. Cuando terminó se levantó y me dio un beso dulce haciendo que nos mancháramos de salsa de tomate.
—Gracias, me siento muy afortunado de tener una familia tan hermosa.
—Haré más platillos para todos a partir de ahora—aseguré—. Todo va a salir bien.
Sus ojos se oscurecieron de preocupación por un momento, pero no dijo nada solo cargó a Anelis para subir a su cuarto. La dejó en la cama y le dio un beso en la frente antes de salir tomando mi mano, al entrar a nuestro cuarto se quitó la ropa y entró al baño.
—Marcos, los viejos del Consejo sacaron todas las armas en nuestra contra—me explicó—. Logramos calmar la situación de momento pero te aseguro que habrá problemas en la ciudad, por favor ten mucho cuidado cuando salgas a la calle.
—¿Qué más hicieron?—le pregunté mientras entraba a la ducha.
—.....Usamos micrófonos para investigar sus planes durante el descanso— me explicó—. Descubrimos que hay otro grupo manejando las protestas, un grupo llamado La Bestia Roja—salió del baño y le pasé la toalla—, creados por traidores y desertores del Tigre Azul, conocen ciertos secretos que podrían poner en peligro a la familia Real, pero eso no es lo peor sino que lo que quieren es sacar a Liam de la cárcel y declararlo como el auténtico Rey.
Al escuchar eso sentí que todo se tambaleaba a mi alrededor, ¿Liam?....¿podría salir de la cárcel? No puede ser ¿Cómo alguien podría ser tan estúpido como para creer que ese miserable era digno de la Corona?
—Tranquilo, Ace va a tener una reunión con los del Tigre Azul—dijo tomando mi mano—. Tenemos esa información y vamos a destruir a los que están dando su dinero a esos bastardos, no dejaré que ese maldito salga de la cárcel. Te juro que nadie va a lastimarte ni a ti ni a Anelis.
—¿Y quién va a protegerte?—le pregunté preocupado—. ¡Ese miserable casi te mata!
—No te preocupes.
—¡¿Cómo no voy a preocuparme si estás en peligro?!—le abracé asustado—. ¡Si tu mueres yo....! No podría soportarlo.....te necesito a mi lado, Aras.
—Mi pequeño—tomó mi mentón y me besó—. Ten por seguro que no voy a morir ahora, vamos a proteger a Anelis juntos....¿Sabes qué? Quiero que vayamos a Estados Unidos.
—¿Qué?
—En cuanto las cosas se calmen quiero conocer tu país—aseguró—. Que me guíes por los lugares donde creciste y también quiero ir a la playa donde esparciste las cenizas de Sophie para rendirle mis respetos.
—¿D-de verdad?—pregunté sorprendido—. ¿No lo dices para cambiar el tema?
—Para nada, quería decirte eso hace días pero con todo esto lo olvidé por completo—se quejó tirándose a la cama desnudo—. Será la primera vez en mi vida que salga del país....así que me daba miedo aceptarlo.
Sonreí divertido antes de sentarme a su lado, en verdad Aras podría ser muy tierno sin darse cuenta.
—Lo pasaremos muy bien—dije antes de darle una nalgada.
—¡Hey!—gritó antes de abrazarme—. Vas a ver, enano.
Comenzó a hacerme cosquillas y después me acarició haciendo que nos besáramos entre risas y gemidos hasta que nos quedamos dormidos.
Debía ser positivo, todo iba a salir bien.