El precio de no obedecer el error del Consejo no se sintió como una explosión fue más parecido a una grieta en un cristal antiguo. Primero invisible, luego inevitable.Las decisiones tomadas en secreto, la presión sobre Dorian, la intención de usar el vínculo como herramienta de control… todo comenzó a filtrarse entre clanes, custodios y observadores antiguos. En el mundo vampírico, los secretos no mueren: mutan. Y esta vez, mutaban contra ellos. Elena lo percibió antes de que alguien se lo dijera el aire del refugio había cambiado. Las miradas eran distintas, las conversaciones se detenían cuando ella pasaba. No por miedo si no con expectativa. —Están esperando que hagas algo —dijo Aiden, caminando a su lado por el corredor alto. —Siempre esperan eso —respondió ella, sin mirarlo. —No a

