Elaine, impaciente, se acercó por detrás y se puso de pie, poniendo las manos a ambos lados de la cabeza de mi hija. Empujó bruscamente la cara de Katie contra mi m*****o y empezó a meter y sacar la boca de su hija en mi pene. Elaine misma era una imagen asombrosa. Su cabello castaño estaba completamente despeinado, dándole un aspecto de recién follada. Sus ojos brillaban de excitación erótica. Llevaba la blusa desabrochada, revelando sus pechos copa D desnudos que se mecían eróticamente mientras empujaba y jalaba la cara de su hija sobre mi polla. Me sonrió. —¿Qué tal esto, papi?—, preguntó mientras Katie chupaba más profundo y fuerte. —¿No está haciendo un buen trabajo limpiando la polla de su papi?—. Se inclinó hacia adelante y, sin dejar de presionar la cara de Katie contra mi polla

