TRAIDORES

2207 Words

TIAM Cuando entré a la casa de mi madre olía a vainilla y a recuerdos. Era curioso cómo un aroma podía remover tanto dentro de uno. Me gustaba la vida que llevaban mis hermanos, muy diferente a la que yo recordaba. También, saber que mi madre disfrutaba de una vida plena y muy feliz con Aitor. Ellos por temporadas vivían entre Londres, España, y Malib, aunque solo visitaban cuando era importante. Apenas crucé la puerta, me obligué a mantener el rostro inexpresivo, aunque por dentro me doliera. No quería estar ahí. No quería hablar de Efi, del bebé, ni de lo que vendría después, pero debía hacerlo. Porque aunque había dejado de ser un hijo ejemplar, aún era su hijo. —Hice galletas —anunció mi madre con una sonrisa suave, de esas que intentan consolar antes de que empiecen las lágrimas.

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD