TIAM Desde aquella maldita prueba de paternidad, Efi no había dejado de atosigarme y seguirme. Estaba enojado con la vida y ella me llenaba de atenciones fingidas, intentando encontrar la manera de maquillar la verdad con palabras lindas. Como si yo no supiera lo que realmente buscaba. Decía que merecía mi respeto. Su estado ameritaba un poco de empatía de mi parte, pero yo sabía. O al menos me había convencido de saber, que lo único que le interesaba era el título. Ser la madre del heredero y si de paso lograba quedarse con el rey, mejor para ella. No obstante, yo no tenía amor para darle. No después de lo que hizo. Después de haber cruzado esa línea sin mirar atrás mi amor solo le pertenecía a una persona y esa era Ariana. Aunque ella decidiera jugar sucio para hacerme sentir celo

