27-Las dotes de Candy

1905 Words
La condesa se presentó en el salón haciendo gala de su belleza y esbeltez. Vestida de rojo de pies a cabeza, decidida a llamar la atención por encima de cualquiera que estuviese en la cena. El maquillaje bien elaborado le da una imagen sofisticada. En cuanto hizo acto de presencia pudo notar la desaprobación de la reina madre que no ocultó su disgusto secreteando con su nuera, por los gestos era evidente que hablaban de ella. La princesa Celia respondió su saludo con educación, sin nada de emoción. Los caballeros presentes Navid y Milán se mostraron corteses, pero continuaron en su conversación sobre temas en los que ella no podía opinar, aunque quisiera, desconoce todo lo que tiene que ver con política exterior. Dispuesta a triunfar esta noche inicio algunos temas que no tuvieron la esperada receptividad. Opto por guardar silencio limitándose a sonreír y asentir con desconocimiento. Adara trató de incluirla en la conversación a pesar de la reticencia de su suegra. Mostrando dotes de buena anfitriona. Al llegar el rey los ojos de la condesa brillaron esperanzados, solo para obtener una mirada de desaprobación por parte del hombre. Lo peor fue ver como este beso las mejillas de su esposa con cierta ¿complicidad? Luego, cuando por fin fue arrastrada por el a un salón, este solo le hizo reclamos. Le exigió irse del lugar. Su espíritu de lucha no es tan débil, se dijo. Se quedará en el palacio hasta lograr su objetivo. En el comedor la batalla diplomática por parte de Adara le estaba restando puntos a las aspiraciones de la condesa. El odio se reflejaba en su mirada en cada ataque que recibía. Candy observaba con discreción mientras ayudaba en el servicio. Luego de colocar los paltos no tuvo más excusa para permanecer allí y se fue a la cocina. -Eso en el comedor esta que lanza chispas- Candy llega a la cocina celebrando los desplantes que le han hecho pasar a Inhara. - ¿De qué hablas muchacha? - Shana, la encargada de atender a Adara está colaborando en la cocina. Voltea al escuchar a Candy. -La reina Adara no le deja pasar una a la súper amiga del rey Farid- agarra una manzana y le da una mordida hambrienta. - ¿A qué te refieres? - pregunta Shana. -No le haga caso doña Shana, esta muchacha es muy indiscreta- le advierte Ligia, la cocinera. -Entonces no les cuento de qué va la guerra fría del comedor. -Ya te dijimos que no nos interesan tus intrigas, Candy. - dice Ligia. -Yo aún no digo que no estoy interesada, si mi niña Adara está en peligro debo saberlo- Shana, toma asiento frente a la mucama, con marcado interés en escuchar lo que acontece en el comedor. -Bueno, yo creo que quien está en peligro es la condesa esa, ínfulas de nieve, -ríe- le llego el sol y se está derritiendo sin tener un frasco donde gotear. -Candy, deja de dar vueltas y dime que pasa con mi reina- logra desesperar a la mayor. -Resulta que la señora esta llamada “Inhara de Ramas” tiene algo con el rey- los ojos de Shana se desbordan de sus orbitas. - ¡Cállate Candy! no repitas eso, te puede traer problemas- la increpa su compañera. -No estoy mintiendo, el rey es un tipo apuesto como todos los reyes de cuentos y a diferencia de esos este no escatima un revolcón- Ligia se cubre los oídos escandalizada. -Hay Dios bendito, esta muchacha no tiene límites con esa boca. -Así es mi querida Ligia, soy capaz de hacer muchas cosas con esta boca- Shana mira de una a otra. -No estoy entendiendo nada, van de un tema a otro- Confunden a la mayor con sus discusiones habituales. -Por culpa de esta Ligia que me interrumpe- le explica consecuente. -Bueno habla que ya me entro curiosidad- Ligia ocupa el otro extremo de la mesa. -Es que la condesa es amiga de revoltillos del rey- Habla y dramatiza para hacer más creíble la historia- Ahora le ha dado con creerse la mejor candidata para ser esposa de un hombre de tan prestigioso y se ha venido a meter aquí- señala el espacio- justo cuando el tipo se casa y la esposa es nada más y nada menos que una reina de verdad. - la expresión de asombro de las cocineras es igual de dramática que quien les cuenta. -Como así ¿vive aquí su amante? - Asiente con expresión dolosa. -Ya va entendiendo doña Shana. - suena lastimera. - ¿Mi Adara lo sabe? - vuelve a sentir. -Es que la muy pretenciosa dela condesa, se nos cruzó esta tarde temprano cuando la reina y yo hacíamos un reconocimiento del lugar- habla con aire de superioridad que divierte a las escuchas. - ¿La reina y tú?,- jajajaja- No será que la reina hacia un reconocimiento y tú la guiabas- le da una mirada iracunda a Ligia. -Ligia no la interrumpas, que pierdo la secuencia del enredo. -Qué bueno que alguien ve lo que se sufre contigo Ligia. -Candy, continua por favor- le animan. -Ya va- se acomoda- Estábamos entrando al despacho del rey y ¿a quién nos encontramos? a la ostentosa bicha, - ¿Qué? Corean- Pero no crean, yo le salí al frente reclamándole que hacia ahí si yo misma le tranqué la puerta en la cara anoche cuando quería quedarse a esperar al rey. - ¡Que desvergonzada! -La muy cínica dijo con mucho postín “tú no eres quien para pedir explicaciones” -Estoy de acuerdo con la condesa- mira a su amiga con decepción. -Pues yo no- reacciona Shana con molestia, considera que la condesa es una allegada. -Gracias por el apoyo Shana, por fin tengo un aliado en esta cocina, es mas en esta casa. -Es que, aunque somos el personal que sirve, tenemos la responsabilidad de cuidar y velar por el bienestar de nuestros patrones, que además dirigen nuestros países. Yo habría hecho lo mismo, - la aseveración retórica de Shana, eleva el ego de Candy. -Shana, cuando conozca bien a esta intrusa, me dará la razón- es la advertencia de Ligia. - ¿Dime que le respondiste a la mujer esa? -No fue necesario que le respondiera, la misma reina la enfrentó diciéndole “¿Supongo que yo si la puedo hacer?” eso fue de película. La condesa no se esperaba eso, se le fue el color y hasta yo me quede quieta, con ese carácter de la reina, nadie se atreve a refutar. - ¿Y? - Ligia sigue la historia embelesada. - Y, ¿qué? -No te hagas, continua ¿Qué más pasó? - le sorprende ver a Ligia tan ansiosa por su relato. -Hasta que me ruegues no diré media palabra- pone un zíper en sus labios. -Ruégale, yo puedo preguntarle a mi reina- Ligia pone los ojos en blanco. -Dos contra una, está bien, por favor Candy ¿Qué más sucedió? - jijijiji -Cuando la condesa se recompuso de la sorpresa, dijo lo más digna posible “¿Usted quién es?” yo me quede viéndola sin creer que se hiciera la inocente. La reina la miro sin expresión, antes de decir “Agradezco que se presente y explique que hace en la oficina privada del rey” toda ella, se mantuvo erguida sobre su pobre tobillo lastimado. “Antes debo saber quién es usted?” la bruja insiste en pasar por ignorante. “Candy, ¿puedes sonar la campana para que venga alguien de seguridad?, avisa que hay un extraño en el palacio” me insta la reina- Las mujeres no le pierden ni la respiración a Candy- Yo estaba que no podía contener la risa, -Jajajaja- Lo mejor fue cuando de pronto, la condesa recordó su nombre, apellido, fecha de nacmiento y hasta la de su proia defunción- jajajaja- Hasta resulta que sabía quién era la reina. Antes de que yo activara las alarmas respondió “Soy la condesa de Ramas, amiga de Farid, supongo que eres su esposa” “¿Farid?” – pregunto mi reina favorita de las que conozco, que solo son dos, pero lo importante es que la reina no dejaba de verla a los ojos, escrutando sus más insignificantes pensamientos. La otra vuelve a tragar y rectifica. “El rey Farid, su esposo me invitó a quedarme en el palacio por una temporada ¿No le ha dicho nada?” - la reina negó con mala cara- Pensé que se contaban todo- En ese momento yo quería arrancarle la lengua por venenosa y mi nuevo ídolo respondió dejándola callada por largo rato. “Solo nos contamos las cosas importantes, tenga por seguro que si esto lo fuera yo lo sabría” l la mujer tragó en seco, abrió la boca en dos ocasiones, pero las palabras no le salían “puede seguir pasando desapercibida, seguro tienen ese tipo de amistad, la que prefieren mantener oculta” -Esa es mi reina, mi Adara, clara y frontal. -La reina dio la vuelta- continua Candy- Cuando la condesa recuperó el habla “¿Majestad?” mi idola se volteó sin mucho ánimo “¿Le molesta que siga aquí?, puedo decirle a Farid que me busque otro lugar si le incomoda” “Los amigos de mi esposo son visita agradable para mí, siempre y cuando no padezcan de amnesia con frecuencia, no reconocer a los anfitriones es la manera más descortés de agradecer la hospitalidad”- Shana, tu reina debe escribir un libro sobre cómo ser irónico, yo lo compraría, te lo aseguro. - “Le diré a Farid que has sido amable” - “Se lo puede decir esta noche en la cena. La espero a las ocho en el comedor” Me molesté al principio porque la reina invitó a semejante gentuza a cenar, pero después me di cuenta que era parte de un plan que se está ejecutando ahora. Después de la vergüenza que le está haciendo pasar no creo que tenga ánimos de quedarse en esta casa. -Ya se me ha caído el rey del pedestal en el que lo tenía. - la expresión pesarosa de Shana fue secundada por las otras dos. De pronto Candy intervino con otra idea. -Dale una oportunidad, Shana, un hombre soltero tiene libertades que no se le permiten al casado. Hay que ver cómo se maneja ahora que está casado con una mujer tan bella que además es inteligente y prestigiosa como él, su gusto por lo corriente puede cambiar. -Yo le daría una oportunidad. -No estoy segura que a mi reina le convenga mantener un matrimonio con alguien así. -Él la mira con fascinación, puede que quiera algo con ella- expresa picara mientras recuerda cómo ve a la reina en el comedor desmoralizando a su amante, sin inmutarse. -Mi niña es inocente, no puede competir con alguien experimentado como esa señora. -Eso no será problema si se deja llevar de profe Candy, adoptare a la reina para convertirla en la esposa malvada que el buenazo del rey necesita – se auto recomienda orgullosa. - ¡Ay ayayyy! - se alarma Ligia- tú no puedes entrometerte. - ¿Dudas de mis dotes Ligia? -Lo que tengo es miedo. -Hagámoslo por ese matrimonio, nos conviene la estabilidad de la familia real. -Estoy de acuerdo- Shana se anima. -Tengo miedo -Confía -Bueno, que Dios nos ampare.
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