Dos días antes…
- ¿A quién se le ocurre hacer enfadar al rey Farid Aragon I? - la insolencia de la nueva reina de los Nerios es algo que no pienso tolerar.
Hay protocolos para el recibimiento de un monarca en cualquiera de los reinos vecinos. La nota que me entrego Calixto aun arde en mi mano. me imagino a un mujer diminuta y frágil con ínfulas de alteza dando órdenes caprichosas y enloqueciendo a cuanto hombre tiene bajo sus órdenes.
-Esto es una afrenta que los Nerios pagaran caro. - con una expresión sombría, se mueve con rapidez en la proa de la embarcación que comanda. Se comunica con las demás embarcaciones sin consultar a su equipo de gestión.
-Preparen las embarcaciones- los caitanes de las otrs embarcaciones reaccionaron al instante.
- ¿Volvemos a nuestro país Señor?
-Siempre vamos adelante capitán, nos dirigimos a las tierras Nerias- masculla con dureza.
-Como diga alteza. - corta la comunicación.
-Farid, ¿Qué estas planeando? - Calixto espera persuadirlo de cualquier decisión desacertada que cruce por su cabeza. - Ten paciencia, espera que terminen con la sucesión y luego actuamos.
-Calixto, - lo ve directo a los ojos- ¿Piensas que me voy a retirar del objetivo solo porque una mujer, que no tiene idea de lo que es la cortesía, se niega a recibirme? - la mirada ardiente del rey demuestra su frustración - ¿Crees que tengo la suficiente paciencia para sentarme a esperar que diga cuando me puede recibir? - resopla como dragón- El rey Farid de Nerea toma lo que sale a buscar. Tendrás la oportunidad de observarme en acción. - alardea imponente.
-El rey llegó de improviso, sin avisar que venía ni sus motivos.
-Eso no le da derecho a enviar una nota informal de sus intenciones-rebate los argumentos de Calixto.
-Deja que tengan su celebración y luego vuelvo a pedir la audiencia- insiste.
-¡No me digas que hacer!,- explota- me conoces como nadie, eres mi primo y me pides que sea como no soy. – se acerca a la baranda de la cubierta mirando hacia tierra firme - Esa mujer me va a ver de frente y entonces- adquiere un tono misterioso- Veremos quién es el que no tiene tiempo para quien.
-¡Uyy el rey se siente rechazado!- el comentario provoca que el rey arrugue los labios con enfado.
-No ha habido esa mujer que se niegue a reverenciarme, ya lo veras.
-Estás chapado de una época más allá de tus tatarabuelos- El comentario de Farid se escuchó machista, lo que sorprende a Calixto.
Todos los reinos actuales se han adaptado a los nuevos tiempos. Han incluido la tecnología en todos los ámbitos y desraizado conceptos esclavistas de sus pueblos. Las luchas se llevan a cabo con armas modernas, pero una división de las tropas porta escudos con espadas al igual que el rey. Los enfrentamientos son cada vez menos, practican la diplomacia con frecuencia, cuando esta no funciona se interviene con fuerza.
Impulsando el desarrollo de sus ciudades han integrado a las mujeres al desarrollo personal y social otorgándoles derechos igualitarios en todas las áreas de desarrollo. Solo la realeza observa costumbres y tradiciones que garantizan un legado puro de sus raíces a las generaciones futuras. Es por eso que aun observan reglas sobre matrimonios arreglados y perfiles específicos en las parejas de los herederos. Sin embargo, la mentalidad machista es muy particular en cada persona.
- ¿Dime como es la susodicha?
- ¿la piensas conquistar? - Calixto sonríe entendiendo por que está herido el ego de su majestad.
-No mezclo diversión con misión- le da la espalda- Solo quiero saber a quién me enfrento- Calixto explaya la sonrisa antes de contestar.
-No la vimos- Farid eleva las cejas con sorpresa- Nos envió el mensaje con su secretario ¿si quieres saber cómo es él te lo describo? - dice con mucha seriedad, recibe fuego de los ojos de su primo.
-¡Ja ja ja!- acompaña la risa irónica con palmadas- Muy chistoso.- manotea en el aire con frustración - Es increíble que ni siquiera adicionara al secretario del rey, ¿Qué dices de eso duque Del Rio?
-Estás exagerando, Farid.
-Imperdonable, tengo más motivos para actuar- empuña las manos con fuerza- voy en busca de la reina sin reino, jajajajajajaja.
´{´
Bajo la dirección del rey se abrieron paso por las aguas del mar. Llegaron a puerto en horas de la madrugada. Hicieron los trámites correspondientes para desembarcar. El contingente militar se dividió para bajar a tierra colocándose adelante, atrás y a los lados con el fin de escoltar a su rey.
Al llegar sin avisar no contaban con los vehículos blindados especiales para ese tipo de personas. Contando con transporte turístico que alquilaron en el muelle, se dirigieron bajo su propia custodia y conducencia, sin el más mínimo conocimiento de hacia dónde dirigirse. El protocolo de la coronación habría sido de utilidad para conocer el itinerario de la misma evitando que estuvieran en tres lugares con una hora de diferencia entre uno y otro.
-Esta gente no puede quedarse quieta- resabia el rey molesto por saltar como pelota de un lugar a otro.
-Es parecido a lo que hicimos en tu coronación rey Farid Aragon I – Le recuerda para que controle la irritación y se queje menos.
-Nosotros hicimos lo normal, invitamos a otros reinos, tuvimos hospitalidad. Somos mejores que estos mineros. - Baltasar los acompaña, aunque prefería quedarse en el barco. Debe acudir con el rey a todas partes.
-Ya estamos por llegar al último lugar, deja los berrinches, pareces niño chiquito. - inquiere Calixto.
Llegaron al lugar presbiteral desde donde se pronunciaría el primer discurso de Adara Karyme, reina de Neria.
Los hombres de Farid, unos trecientos en total, se organizaron para no despertar alertas. Se presentaron como una misión diplomática acompañando a su alteza real. Calixto convenció a los escoltas Nerios diciéndoles que traían regalos y una sorpresa para el reino, por la coronación. De esa forma entraron sin dificultades al recinto.
Guardias entrenados en estrategias de invasión, pronto se dispersaron por cada rincón del redondel, que dicho sea de paso contaba con escasa vigilancia para tratarse de un acto solemne en que se instituye un nuevo rey, luego del luto de tres meses.
Una vez desplegado el contingente, se informó a los diplomáticos quienes a su vez avisaron al rey que era seguro entrar.
Vestido como si fuera quien se va a coronar, Farid, baja de la limosina que lo transporta. Sin dejar opción a dudas de su linaje.
Con su conjunto de camisa y pantalón de color n***o sobre la cual se desprende una capa de seda cruda que se engancha a la camisa al nivel de los hombros. El estilo permite apreciar el enchapado dorado en los hombros, antebrazos y rodillas a juego con los botones delanteros de la ajustada camisa. Se enmarcan elegantemente sus abdominales de acero. La tela del traje de dos piezas le permite realizar movimientos de lucha en caso de ser necesario. El pelo largo suelto, tan brillante como el sol y tan abundante como los rayos que emite ese astro. Enmarcan el rostro adusto de quien tiene una mirada tan verde como la naturaleza, cejas delgadas, mandíbula recta, nariz perfilada debajo de la cual unos suaves labios se ocultan entre una barba freestyle incipiente. La complexión del hombre es para hacer que lo nominen a Mr. Universo, pero ya es rey. Con ciento ochenta y cinco de estatura y la corpulencia optima que le otorgan sus casi noventa kilos, ve a la mayoría de las personas como simples mortales. Hoy luce su pose más intimidante.
-La reina sin reino sabrá con quien no debe meterse, eso sí es inteligente. - Robando miradas de deleite y envidia se abre paso ignorando el efecto que causa.
Avanza por la entrada con decisión semejando un bloque de músculos andante, despliega fuerza y respeto en quienes le miran extrañados, pero no se atreven a preguntar.
Dentro del salón da una vista panorámica del evento. Reconoce su contingente y asiente complacido. Entonces dirige la mirada al lugar en donde anuncian las palabras de la nueva reina.
Observa un ángel ponerse de pie. Enfoca la mirada. Una mujer que a su juicio y por la distancia debe tener una estatura de diez centímetros menos que él. La dama camina con gracia hasta el pódium, sin ninguna doncella asistiéndola. Eso le sorprende – Es independiente- Se ve segura, empoderada, decidida. Apenas saluda, la multitud aplaude y vitorea a su mandataria. Todos se ponen de pie ovacionando.
Decide avanzar con calma. Se concentra en el rostro hermoso de la mujer, rodeado de un mar de cabello oscuro. Tiene una belleza inigualable, destaca con la enorme estatura que posee. El color de sus ojos no es apreciable en la distancia, pero las cejas, la nariz y el mentón son de una persona aristocrática. El cuerpo visto por los demonios es de gloria, pero visto por los ángeles es pecado; visto por él que no es ni ángel ni demonio es un pecado glorioso, el demonio con cara de ángel, una distracción fatal.
Trata de concentrarse en su objetivo, pero al escuchar la voz de la chica dirige la vista a los labios que emiten tan dulce voz, son rojos, como la manzana de blanca nieves, imposible resistirse a morderla. ¿Cómo una criatura mítica puede escribir algo tan grosero?
-Las mujeres son una distracción, no puedo olvidarlo. - se dice a sí mismo.
Atrapado por la melodiosa voz siguió autómata hasta interrumpir el discurso. Iniciando una discusión épica.
-Debes rendirme tributo y clamar por tu nación- sentí que la tenía en mis manos. No contaba con que el diablo es sucio y esta es una discípula suya.
Actualidad…
- ¡Farid, hijo mío! vine en cuanto supe que llegaste. - La reina Gea entro apresurada a la habitación de su hijo- Casi muero del susto cuando me dijeron que resultaste herido ¿Estas bien?
-Fue un rasguño- Tirado en la cama sumido en pensamientos confusos, responde quitando importancia al asunto. No quiere preocupar a su madre.
- ¿Me estás diciendo que abandonaste una misión por un rasguño? - lo revisa de pies a cabeza.
-No estaba preparado para esta batalla, no puedo exponer a mis guardias cuando no tenemos ventajas
-Entonces ¿por qué llevaste tan pocos hombres? Son unos salvajes ¿Quién te lastimó? Eso es una afrenta contra nuestro reino.
-Creí que se rendirían sin pelear y este rasguño fue en una práctica de esgrima, el contrincante es un poco torpe.
-Hijo, sabes que nadie se entrega sin dar batalla, dime la verdad- expresa angustiada.
-Simplemente iremos mejor preparados, no te preocupes estoy sano y salvo- la besa para quitar importancia al asunto.
-Más te vale, aun no me has dado nietos, tienes el deber de dejar un heredero.
-Estoy convaleciente madre, no hablemos de eso ahora, ¡Auch! – recibe un golpe en el brazo vendado.
-Dijiste que es solo un rasguño y hablaremos de eso ahora porque te fuiste dejándome plantada con la tarde de picnic. - se levanta como un resorte para evitar el tema- Esta vez no te escapas, - Lo sigue- Mañana por la noche, aquí en el palacio, tendremos una entretenida velada con los duques de Siena- Suspira agitado- Vas a conocer a su hija Xola – hace un mohín por el nombre- Trata de conectar con ella o te esperaran muchas veladas con cada una de las hijas de los veintiún duques y condes del reino.
- ¿Qué comiste en mi ausencia, mamá? ¿Te mordió una mamba negra? Dime para mandarte a sacar el veneno.
-Herederos Farid, hermosos y saludables como tú o hermosas y delicadas como la madre, así me sacaras el veneno mi amor.
Da gracias por ver salir a su madre. Respira aliviado pensando en un niño hermoso de pelo oscuro y ojos verdes o una niña rubia de labios rojos.
Se queda pensando en su escape de la muerte el día antes, cuando un ángel se transformó en demonio y lo atacó.
Después de ser derribado por Adara. Los hermanos de esta lo acorralaron mientras sus hombres estaban a más de veinte metros de él.
-Se atreven a amenazar a un rey.- les advierte.
-Amenazamos a un intruso dentro de nuestras propiedades. - refiere Sila.
-Te ordenamos que abandones nuestras tierras en este momento o te enfrentaras a los Nerios.- Milán observa como sus guardias han impedido que los Nereos puedan reaccionar.
-Su reina me ha herido- escupe con rabia viendo a Adara con desprecio por el picor de la herida.
-Reconoce que estas en un reino que tiene reina y gente para defenderlos a ambos.
-Pueden tener una reina, pero este es mi reino- Sentencia señalando a la multitud perpleja.
- Sobre mi cadáver- Las palabras de Adara calaron en su mente.
Ahí parada frente a él. Apuntándolo con la espada que aún tiene su sangre en la punta. Sostienen un duelo de miradas, una de fuego y la otra de hielo. Pudo verla de cerca y analizar con detalle sus facciones. Sus ojos verdes como los suyos en esa piel trigueña. El pelo ondulado se mueve con cada movimiento, cayendo sobre sus hombros y espalda justo hasta la cintura. Los bucles delanteros caen sobre su pecho elevando su femineidad. Tiene casi su misma estatura por menos de cinco centímetros. Es una contendiente con condiciones similares a las suyas. - ¿Qué clase de persona eres que te presentas a interrumpir un ceremonial constitucional respetado por todos los reinos? ¿Acaso te sientes superior?
-Estás hablando demás reina sin reino- ataca con burla.
- ¿Es demás decir que heriste a mi padre para venir a reclamar nuestro reino?
-No lastimé a tu padre y no me quedo con lo que no me pertenece.
Con un movimiento gracioso, Adara mueve la espada
Te olvidas de una regla que dice de no atacar a un contendiente desarmado
Solo si es un enemigo
Este reino le debe al mío- voltea la cara buscando distraerla. Ella permanece inmóvil en su lugar- tu padre fue un mal administrador y un mal perdedor. - se mueve con agilidad tratando de rodear a la reina que de igual modo sigue sus movimientos sin bajar la guardia. - Deben rendirse.
-Eso lo veremos, honra a tu reino y retírate demuestra lo que estás diciendo. Mientras tanto yo Adara reina de los Nerios te ordeno que salgas o peleemos.
Farid, analiza sus posibilidades. Sus guardias bloqueados por los Nerios. Sus consejeros, impedidos por falta de armas. Él no va a pelear con una mujer, la supera en fuerzas.
-Muy bien, te dejare un tiempo más en mi reino, - inquiere indulgente- Ten por seguro que muy pronto tu y yo pelearemos.
Con una señal hizo salir a su personal. Tomó el pasillo a la salida destilando sangre del brazo izquierdo. Sin bajar la mirada. Su aura emanaba peligro. Doblemente humillado y además herido. Detesta enormemente este sitio y a su gente.