-!Navid!- El asistente hace reverencia a la reina madre- ¿Qué es tan urgente para que mi hijo saliera tan apresurado?
La madre del joven rey se vio avergonzada por su hijo al faltar al picnic con las hijas de los nobles, en particular con Xola. Ella y sus padres asistieron con la esperanza de iniciar algún tipo de amistad con Farid. Siendo primos lejanos del rey de Nava puede ser un buen comienzo de negociación con ese reino. Los Nereos han tenido varios conflictos con ellos últimamente.
-Asuntos importantes para nuestro reino, mi señora- El secretario responde discreto.
-Puedes decirme lo que está pasando, nada perturbara mi sueño – La dama cierra las puertas del salón donde conversan a solas.
-Los Nerios, se han endeudado con nosotros, - Gea, se coloca las manos en la sien por la preocupación- El rey Farid, ha ido a reclamar sus tierras como pago- La madre pega un grito sordo ante lo expuesto.
-Son muy poderosos ¿Cómo piensa lograrlo si ha dejado a todos los soldados aquí? – atraviesa el pasillo de un extremo al otro- ¡Este hijo mío es tan impulsivo! También estamos en guerra con el pueblo de Nava- se sienta con facies preocupadas.
-Así es, la señora está al tanto de todo- observa Navid.
- ¿Crees que no me importa este país? - abre una ventana, la brisa le trae paz- Farid, tiene todo el potencial de un rey, lo hace bien, pero debo estar al pendiente.
-El rey es muy afortunado.
-Esa fortuna la va a perder si no busca una esposa y se casa. Ningún heredero está soltero a su edad. - Ciertas normas se mantienen vigentes para garantizar la perpetuación del linaje. Si el heredero se desposa joven tiene oportunidad de procrear la siguiente generación sucesora- Ya estoy buscando una muchacha adecuada para él. - es una de las responsabilidades de la madre de un heredero.
- ¿Cree que esté de acuerdo? - La pregunta le parece desafiante a la reina madre.
-No estoy buscando su opinión, ni la tuya.
-Disculpe señora.
-Hay edictos que establecen normas para conservar la corona, uno de ellos es que debe estar desposado antes de los veinticinco. - lo señala con un dedo- Tu rey, al que le eres más fiel que un perro callejero, va a cumplir veintiséis. - El secretario afirma- Debes ayudarme a buscar una chica a su gusto.
-Debe dejar que el mismo elija- Se atreve a dar su opinión, aunque disguste a la reina.
- ¿Elegir? Las guerras o las concubinas- se expresa con disgusto- Ese muchacho no tiene idea de lo que es una mujer decente- ocupa el sillón con gesto de indignación- Enredado con esa plebeya ¿Cómo crees que dejaré esa elección en sus manos?
-Es un buen monarca, seguro que cumplirá con su deber por la corona, no se angustie, señora.
-De todas formas, - se abanica esperanzada- Tengo una reunión programada, chicas de buenas familias asistirán, de ahí tendrá que elegir. Adviértele lo que hay en juego.
Neria…
-¿Por qué no empezamos a comer?
-Esperamos a la reina, madre.
-¿Se puede saber en dónde está la presumida de Adara?
-Mamá, es descortés de tu parte referirte de esa manera a nuestra monarca. - Elvira arruga los labios burlona.
-Estoy hablando de mi hija- alude quitando importancia.
-Es la misma persona.
-Es mi deber señalar los defectos de mis hijos, como por ejemplo tu Milán, eres un sabueso de Adara.
-No me molesta serlo, es mi hermana.
-Entonces yo puedo decir que ella es altanera, petulante y marimacha- los sirvientes se ven a la cara.
- ¿Marimacha? - es Sila quien se altera.
-Viste esa escena de terror donde se quitó la falda del vestido y quedó en pantalón para agredir a ese príncipe de sueños. Es una salvaje esa chica. - ríe a carcajadas.
-Recuerda que la criaste, madre, eso te deja mal parada.
-No lo menciones que me duele la cabeza.
-Majestad- los hermanos Sila y Milán se ponen de pie al ver a su reina.
-Por favor dejen las formalidades, somos familia- inquiere modesta. - vestida de manera informal es desaprobada por su madrastra apenas la vio.
-Por lo menos lo reconoces, no eres tan ingrata- Elvira lanza un comentario mordaz.
-Elvira, no me interesa estar escuchando tus comentarios sobre mi cada dos por tres, si no te agrada como soy puedes irte a vivir a otro lugar- la respuesta de Adara no se hizo esperar.
- ¿Me estas echando? - mira a sus hijos esperando una reacción por su parte.
-No me obligues a hacerlo- responde la reina sin mirar a nadie más que a Elvira.
- ¿La escucharon? - dice lastimera- Sila te das cuenta, ya está sacando las uñas. – Solo ve desaprobación en su hijo, lo intenta con el otro- Tú, Milán, esa es a la que defiendes tanto. ¿Te vas a poner de su lado? - Milán alza los ojos al cielo.
-Mamá, no es para tanto, mantén el contexto, molesta oírte decir cada término despectivo sobre Adara
- ¿La defiendes? Yo solo digo la verdad, si a ustedes no les gusta también pueden irse- ocupa el asiento antes que la reina.
-Voy a comer a otro lado. – Adara inicia su salida. Antes se dirige a sus hermanos- Más tarde tendremos una reunión con el consejo para hablar de la crisis con los invasores de Nerea. - ya les había enviado la agenda para la reunión personalmente.
-Yo voy contigo si no te molesta- Milán va tras ella, siempre comen juntos.
-Cualquier cosa es mejor que la compañía de tu madre- dice en voz alta para que Elvira la escuche.
-Mama, has dejado la prudencia, pareces del vulgo- Sila, le objeta molesto.
- ¿Acaso no puedo decir lo que pienso? - responde sin arrepentimiento alguno.
-Si sigues expresando lo que piensas vas a tener muchos problemas.
-¿Vas a la reunión del consejo?
-He recibido una invitación- Después de confirmar su apoyo a la reina esta decidió integrarlo al consejo palaciego. Algunos miembros serán sustituidos.
- ¿Qué crees que haga el principito? - se refiere a Farid.
-Por lo pronto recogió su gente y se marchó con la promesa de regresar a llevarse lo que le pertenece. - La respuesta no dejo lugar a preguntas.
-He oído que se le debe mucho dinero- Hizo la pregunta con argucia.
-No sé, para eso es la reunión- contesta adusto.
-Si quiere el reino, que se lo quede- continua su madre, indiferente al estado de animo de su hijo para tratar el tema- Con una reina tan impulsiva e intransigente no tenemos esperanza de negociación o tregua, ¿viste como lo derribo haciéndole una herida? - El tono murmuración termina irritando al duque de Piro.
-Fue un rasguño sin importancia – Se para sin terminar el plato- Diferente a lo que opinas me siento confiado en manos de Adara. Tiene agallas y estilo con la espada.
-Si tiene agallas es una piraña- Murmura.
-Pues cuídate de esa piraña.
-Ves, tú también sabes que es una piraña.
-Mamá, eres la duquesa de Blonda, un título que debes desarrollar cumpliendo con las actividades que beneficien a la mayoría de nuestra gente. Si asistes a actividades benéficas se incrementan las recaudaciones que luego servirán para cubrir necesidades a los menos agraciados. Te reconocerán como una persona caritativa, en lugar de verte como una persona frívola que piensa en sí misma.
- ¿Estás diciendo que no hago nada?
- ¿Te parece que dije eso?
-Es lo que entendí.
-Entonces, hablé con claridad. – se coloca frente a su madre- Invierte tu tiempo en algo de provecho y deja de provocar a la reina- Nunca vio a su hijo hablarle así- Viste con tus propios ojos como sometió a un hombre de ciento ochenta centímetros y noventa kilogramos ¿Qué hará contigo si la molestas?
-Soy su madre
-Olvidé decirte que el tipo es un rey, temido por sus adversarios que vino en busca de arrebatar lo que nos pertenece a todos,
- ¿Qué es lo que quieres, Sila?
-Quiero que te mantengas fuera del campo visual de todos nosotros mientras encontramos soluciones a lo que se avecina.
- ¡Grrrrrr!
´+´
Todos los miembros del consejo ya estaban en el salón cuando llego la reina acompañada de su hermano y secretario. Puntual, decidida, luciendo como una ejecutiva que lleva en la cabeza una corona. Estuvieron de pie hasta que la reina les pidió ocupar sus asientos, eso fue después de saludar a cada uno personalmente.
-Les he convocado por una situación de emergencia, nuestro reino está en peligro, debemos tomar decisiones importantes. - terminó su presentación con esas palabras. Antes hizo de su conocimiento estudios y capacitaciones dentro y fuera de la nación sorprendiendo a más de uno. Pensaban en ella como la niñita de papá, protegida en una burbuja, que ahora viene a jugar a las casitas.
-Hay que decir que su majestad ha contribuido a agravar la situación- El conde William, hizo el comentario sin orden y de forma desacertada.
-Estoy de acuerdo con el conde William, ha sido muy imprudente al enfrentar de esa manera al rey Farid- corrobora el duque de Lemos.
-Señores les recuerdo que la reina estaba siendo coronada en ese momento, la interrupción del rey fue inesperada, hay protocolos para tratar ese tipo de situaciones – Interviene el consejero Herrán, poniendo a todos en contexto.
-Le pido a los nobles que no vuelvan a hacer uso de la palabra sin pedirla y esperar a que se les otorgue, esto no es una anarquía hay reglas que cumplir. - su voz amable, pero firme aplacó el alboroto del momento.
-Disculpe majestad, no quise ofenderla- William trata de enmendar su error.
-Lo mismo digo, acepte nuestras disculpas- pide Lemos, con sinceridad inexistente.
-Caballeros, no me ofenden a mí. Ustedes ofenden al consejo al alzar la voz por encima de ellos en esta reunión. Es con ellos con quien se deben disculpar- bajan la cabeza hacia los consejeros con notable vergüenza- No olviden cual es la participación de los nobles aquí, simplemente son observadores que deben garantizar la equidad, el respeto, el bienestar de aquellos a quienes va a impactar la decisión tomada. Es cuando deben alzar la voz. No para decirle a la reina lo que a ustedes les parece bien o no. De mis acciones doy cuenta yo.
El silencio fue notorio. Los hombres compartían miradas con el claro mensaje de lo que acababan de escuchar.
-Su majestad – Herrán rompe con el mutismo- ¿Le parece si pasamos a debatir el tema de las minas?
-Secretario Milán puede leer la instancia enviada por el reino Nerea – Ordena la reina.
-Si majestad.- inicia la lectura del informe entregado por los Nereos antes de abandonar sus aguas y tierras.
Los Gobernantes de Nerea en la persona excelentísima de su Rey Farid Aragon I demanda la entrega de las tierras de Nerea de norte a sur y de este a oeste, argumentando que le pertenecen como pago por los préstamos otorgados para fortalecer las minas de Litio y esmeraldas. Estas minas en principio se ofrecieron como garantía al préstamo, al igual que se comprometieron a las entregas de insumos para elaborar armas y armaduras de guerra. Componentes como el acero, cromo, níquel y molibdeno han sido esperados por meses sin embargo hasta la fecha no hemos recibido lo pactado.
En vista del incumplimiento con los pagos del préstamo, la demora en las entregas de materiales, la falsedad en la firma de contratos y la negligencia de la actual dirección del país en resolver el problema el reino Nereo exige se cumpla lo estipulado en los contratos.
-Nos están emplazando a entregar dentro de tres semanas o nos atacaran. ¿Es eso lo que dicen? - la preocupación es generalizada. El grupo empieza a deliberar sin aportar soluciones. Adara escucha sin inmutarse.
- ¿Con cuales armas nos atacaran si no les damos los insumos? - hace la pregunta al aire.
-Mi reina, es algo serio- el jefe de consejeros se indigna por la frialdad de la reina.
-Es cierto lo que digo Herrán, no me van a intimidar- murmullo.
- ¿Qué sugiere que hagamos?
-Dejar que se les acaben los materiales que tienen - la respuesta los deja perplejos.
-Eso puede ser peligroso- Herrán alude preocupado. Nunca han enfrentado tal situación.
-Tal vez, pero necesitamos tiempo.
-¿Les pedimos tiempo?- voltea a ver al dueño de la voz.
-Ese es el punto consejero Máximo, necesitamos tiempo.
-Ellos no nos darán más tiempo- Adara reconoce la voz que acaba de intervenir y ríe por lo bajo.
-¿Quién le dio la palabra duque de Lemos?
-Disculpe el atrevimiento, pero usted no está viendo la situación como debe, esto no es un juego de muñecas.- grita esperando que los demás apoyen reaccionando en la misma dirección.
-Ahora veo la situación con claridad, - tamborilea sobre la mesa- En mi juego de muñecas solo participan los que yo quiero. – Mira a Millán- Secretario puede hacer un comunicado para el duque informando que ya no es un invitado a las reuniones del consejo y si alguien más necesita recibir la misma misiva que lo diga ahora- voltea a la derecha- ¿Conde William?
-Me gustan las muñecas majestad- responde contundente.
-Qué bueno, puede ser de lobo malo. - los demás sonríen por lo bajo- Volvamos a lo que nos ocupa. – da por terminado el tema del duque- Mauricio es ahora el nuevo General a cargo de nuestro ejército, - le pide que se ponga de pie presentando sus lauros- Se encargará de preparar a nuestros hombres y mujeres para enfrentar a cualquier enemigo que quiera agredir estas tierras.- Mira a sus ayudantes de gobierno- Este es el patrimonio de muchos hombres y mujeres que han gastado su vida trabajando para vivir con dignidad.- tiene la atención de todos sin excepción- El que ostente arrebatarles lo que por derecho les corresponde será tildado de traidor o de ladrón y ninguno de los dos tiene cabida en este reino.
-Disculpe mi reina, ¿Qué sucedió con el general Cameo? - uno de los nobles pidió la palabra para hacer la pregunta. Regularmente esa decisión se ventila en el consejo.
-Se está investigando por la muerte del rey Trhoas, cuando se aclaren los hechos será reubicado. - en el ejército o en la cárcel dijo para sí misma.
- ¿Está pensando la reina luchar contra los Nereos? - esta pregunta interesa a los demás, Sir Ramsés consejero de justicia recibe apoyo de los nobles.
-Contra los Nereos y contra los Nerios que quieran quitarnos lo que nos pertenece. - sus palabras tiene doble connotación.
-Díganos el plan majestad- Los consejeros están motivados.
La reina dicta el plan a los asistentes. Designo a cada uno de los siete miembros del consejo llevar a cabo una misión, todos deben traer un informe de su área, un plan de mejoras, así como sugerencias sobre la situación ante los Nereos.
-Máximo es el encargado de pedir más tiempo a los acreedores. - como encargado de asuntos exteriores
Milán, Conde de Peace está elaborando el informe sobre lo sucedido con el rey Trhoas y las deudas del reino.
Si tienen preguntas consulten al consejero Herrán, por hoy levantamos esta sesión, esperen sus invitaciones para asistir a la próxima junta. Estamos bajo amenaza de invasión, por tanto les recomiendo permanecer localizables.
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Después que salió la reina, cada uno fue a realizar lo propio. Quedaron en el salón Máximo y los noble Lemos y William.
- ¿Qué se cree esa mocosa? - Lemos explota lanzando la carpeta con la agenda al aire.
-Cálmate, esa soberbia no le durara mucho, Farid no es una persona con la que se pueda jugar.- William espera que actúen con más inteligencia.
-Ya no estoy tan seguro, ella lo expuso vergonzosamente ante todos.- las palabras de Máximo, no son alentadoras ene este momento.
-Recuerda que es un caballero, seguro no le respondió como se merece por caballerosidad. Es un tipo maduro, no caerá en los juegos de una chiquilla que apenas sale de la cuna.- comparte la chanza para relajar a su cómplice.
-Le recomiendo a los nobles dejar el cuchicheo para otro lugar, las cosas van cambiando por aquí- hace alusión a la cantidad de servidumbre y guardias alrededor.
-Te vas a dejar intimidar por alguien que no tiene idea de lo que hace Máximo, esperaba más de ti ¿Por qué no la enfrentaste?
-Ya estas fuera Lemos y este idiota casi cae- señala a William- ¿Qué haremos si los tres dejamos el consejo? – se miran con seriedad- Tendríamos menos expectativas de saber lo que hace y volverlo a nuestro favor. - tiene la intención de hacerla fracasar y entregarla en manos del reino adversario.
-Eso es cierto, pero aun nos quedaría Vito, él debe entregar un informe maquillado que justifique los préstamos o mejor dicho el dinero que recibimos. - se queda pensando en esa parte, debe persuadir al contador.
-Ahora debemos preocuparnos por lograr que el rey Farid venga por sus minas, así nos entregan nuestra parte del dinero acordado con sus ministros.
-Lo mejor es sacar nuestro dinero y dejar que ellos se enfrenten si es lo que quieren. - la actitud de Máximo cada vez resulta más preocupante. No se le ve preocupado.
-Estoy de acuerdo con William, el rey debe estar furioso por la herida que le hizo la chiquilla que juega a ser reina.
-Ustedes dos son más infantiles que la reina – inquiere Máximo molesto- ¿no ven como se han complicado las cosas después que los reyes están involucrados? Si no se comportan yo tomare lo que me corresponde y salgo de esto.
-Estás metido en esto hasta la bilis, si sales te hundes.
-Recuerden que ustedes solo tienen voz, cuando lo decida la reina ¡jajajajajaja!- se burla- Yo sigo teniendo voto y soy respetado por el consejo.
-No quieras hacerte el gracioso Máximo.
-Me voy a hacer mi informe y a esperar mi invitación dorada para la próxima reunión- sale dejando a los nobles.
-Que odioso es este tipo. - le comenta a su amigo.
-Ya veremos si ríe igual cuando solicite una prórroga de parte de la reina.