20-Hermanastras

2160 Words
Linette… -Estoy feliz mami, me encanta estar contigo- Alzo a mi hija en brazos para hacerla girar en el aire. -A mi contigo muñeca, dejo cualquier cosa para estar contigo. - la dejo en el suelo. -Podemos comer chocolate, del que venden en Pelicano- hace pucheros a los que no me puedo resistir. - ¿Qué tiene esa plaza que te gusta tanto? -Tiene helados, hamburguesas, pizza, juegos y ropa muy bonita. - Menciona todas sus debilidades. - ¿Te gusta la ropa? - asiente entusiasmada. Se me ocurre una idea. Hace mucho que no le compro ropa a esta niña que ha crecido bastante. -Hay conjuntos muy bonitos- Siempre va bien arreglada, es algo innato. -Entonces vamos de compras. -Primero el helado. - el helado, claro. Le revuelvo el pelo. Llegamos a la plaza que como siempre tiene decoraciones temáticas inspiradas en fechas o épocas lo que resulta un buen atractivo no solo para consumir sino para pasear y ver los escaparates, algunos incluso se inspiran para replicar en la casa o la oficina. La tarde pasó rápido. Disfrutamos el helado y luego hicimos un maratón en las tiendas. Cargadas de paquetes decidimos buscar un restaurante para cenar. - ¡Hamburguesas! - gritó Lauren Ocupamos una mesa. Colocamos los paquetes en una de las sillas y pidieron. La niña un servicio con doble tocineta, doble carne y mucha lechuga, es la condición para que su mami le permita comerlas. -Espera aquí pequeña, voy al baño- Primero me cercioro del ambiente, hay poca gente. Le hago un gesto visual a la camarera para que la vigile. - ¿Quieres que te acompañe? -No hace falta. -Tu siempre me acompañas- Muevo las pestañas procesando sus palabras. -Porque no es conveniente dejar a una niña pequeñita sola en el baño. -Ya no soy pequeñita- habla con naturalidad y me mira a los ojos. -Pero aun necesito cuidarte- apunto con el dedo. - ¿Hasta cuándo mamá? - ¿Cuántos años tiene esta niña? Esperaba esta conversación en unos diez o quince. -Hasta que tengas veinte Lauren, siempre serás mi niña- le digo con seriedad para que no le queden dudas que lo haré. - ¿Cuándo te harás viejita? – es incisiva, no me da tregua- Prefiero cuidarte a ti- agrando los ojos. -Eso será dentro de cincuenta años – se agarra la cabeza- Así que aguántame, vuelvo pronto. -De acuerdo. - doy la vuelta dejando a la niña sumida en sus pensamientos lo que me hace reír. -- ¿Qué hace una niña tan chiquita sola en un restaurante? - el hombre se aproxima poco después de que la niña quedara sola. - ¿Tú? - como un adulto la niña mira a ambos lados. - ¿No te agrada verme? -Me da igual. - se queda mirando el menú. - ¿Puedo sentarme? -Si te digo que no ¿qué harás? -Sentarme. - ¿Entonces para que preguntas? -Para escucharte hablar porque eres muy elocuente para ser tan pequeña- La ve reír tímidamente. - ¿Eso significa que parezco mayor? -Algo así. -Siéntate, ya me caes mejor- lo mira con interés. -Me halagas y déjame decirte que tu si me caes bien- le guiña un ojo. - ¿Por qué? -Ya te dije, eres inteligente, precavida, obediente- la niña lo mira con autosuficiencia. Lleva una coleta que la hace ver estilizada. - ¿Piensas todo eso de mí? - pregunta cruzada de brazos, erguida. -Palabra de rey, - Contesta levantándola mano derecha, como si estuviera haciendo un juramento- Es más te deje saludos con tu mami hoy- la niña lo mira empequeñeciendo los ojos. - ¿Conoces a mi mamá? -Por supuesto ¿lo olvidaste? - Piensa que la niña le toma el pelo. -Si – Admite ingenua. -Eso le pasa a la gente mayor- Abre los ojos sorprendida. - ¡Uy!, entonces quiero seguir siendo niña. -Es más divertido ser niño. - susurra. -¿Por eso siempre estás aquí?- La niña es observadora- A mí me encanta esta plaza- se expresa con alegría, abre los brazos emocionada. -Supongo que es por eso que vengo tanto, es un sitio divertido, pero solo puedo venir los miércoles y algunos jueves o a veces con alguien especial. - le presta atención interesada. - ¿Tu amigo Paolo es especial? -Es mi mejor amigo, puedo hablar, divertirme y trabajar con él. -Yo tengo un mejor amigo, se llama Piero, su mamá y la mía son muy amigas por eso le digo tía.- piensa es esa información tratando de sacar conclusiones. - ¡Ahh sí! - ¿Tú tienes hijos? - ¿Qué? -No. -Yo no tengo papá- parpadea con esa información. -Todos tenemos papá, aunque no estén. -Mi mamá dice que el mío anda por ahí- ¡uhhh! -Se está perdiendo de un gran privilegio- la mira, nostálgico. Esa expresión le hizo encoger el pecho. Cualquier papá cuidaría esa niña con su vida. Con razón es tan desconfiada. Sintió el repentino deseo de protegerla. -Yo pienso igual- la respuesta de la niña no la esperaba. -Es un idiota- dije con furia contenida. -No le digas así a mi papá, tonto- ¡oh! -Choca esos cinco, solo quería saber si eres rencorosa. - choca la manita delicada sintiendo la calidez. -Aunque no lo conozca, lo quiero y me pienso ganar su cariño como sea, por eso soy tan inteligente. -Muy bien, me encanta hablar con personas inteligentes. -A mí también, dudaba de que lo fueras, por eso de estar poniendo el pie debajo del mío, pero ya veo que tienes lo tuyo. -Tu pusiste el pie encima del mío y si soy especial. -Vas a seguir con eso- elevo una ceja -Tú me pisaste- eleva la misma ceja que yo. -Pusiste el pie en mi camino- ¿Qué? -Te pones odioso con cada palabra. -Reconoce que tuviste la culpa. -Esta es mi mesa- voltea furiosa. - ¿Y? -Estas estropeando el paseo de madre e hija- Vaya, que niña. - ¿Me estás echando? -Hace rato. - ¡Uffff!, saluda a Carla de mi parte, ella sí que es dulce. -Adiós viejo amigo. -Igual me sigues agradando -Uno…dos… Me acabo de alejar y ya la extraño. Hablar con ella y saber su realidad me ha tocado una fibra sensible. Creo que es hija de Javier. Voy a hablar con él. --- - ¿Que se supone que es tan urgente Rania? - entro en su apartamento después de años sin pisar aquí. -Tampoco te exaltes Lorenzo – No niego que estoy de mal humor. -Dime de una vez. -Tu padre le es infiel a tu madre- la mira analizando sus gestos. No esperaba algo asi. Analizo las probabilidades y aunque sea cierto, decido no darle el crédito. - ¿A qué viene eso? -Creo que debes saberlo, nada más- ¿Nada más? Es menos creíble que lo primero. -No te creo- sus ojos brillan ocultando algo, se nota que está tratando de controlarse. -Soy su asistente, la persona que está más cerca de él y no me voy a inventar algo así. -Dame pruebas. -Veré lo que hago- como pensé, habla por hablar. -Mi madre no puede saber nada- le advierto con dureza. -Eso lo sé, ella tiene problemas cardiacos, algo así y pum- sigo analizando sus reacciones, trato de descifran sus intenciones. -Voy a hablar con mi papá. - se pone de pie de un salto, acercándose más de lo necesario. -Espera las pruebas o va a saber que yo te lo dije, dame unos días- me toma la mano. -Está bien ¿algo más? ¿Por qué eres tan distante conmigo? La hemos pasado bien en otros tiempos- con la pulgar roza mi palma. -No digas tonterías, conoces las circunstancias en las que pasaron las cosas- se lo que intenta. Cada vez que puede me recuerda la noche que estuvimos juntos. - ¿Acaso tienes miedo, temes desarrollar sentimientos por mí? - ríe con picardía, exagera la sensualidad. -Sé muy bien los sentimientos que tengo por ti. - pongo distancia. -Si es así, bésame y dime si tu cuerpo no adquiere vida cuando estoy cerca- otra vez esta prendida de mi brazo con sus labios cerca de los míos. -Yo no tengo que demostrarte nada, por mi puedes creer lo que quieras- digo sosteniéndole la mirada. -Entonces porque me rehúyes, - acaricia lentamente mi hombro- Cuando me acerco, te alejas como si tuviera la peste, déjame besarte y saldré de dudas. - ¿Qué pretendes? -Esto- Me besa como si de eso pendiera su vida, la tomé de los brazos con rudeza, molesto por la osadía que muestra. La tiré en el sofá donde la acorralé besándola con rabia sin emoción alguna. -No despierta mas que lastima de mí y ya que obtuviste tu prueba mi cuerpo no reacciona si no hay sentimientos, - me puse de pie sacudiendo mi ropa- Te aconsejo que no te me acerques o lo lamentaras. Salí limpiándome los labios. Me doy asco por borrar los labios de Linette con los de Rania. No me lo perdono. ---- - ¿Grabaste todo Celeste? - ríe complacida. -Grabé e hice fotos, el hombre es una bestia, pero amiga no le das ni pena ningún hombre mantiene esa calma después de un beso como ese, el Óscar es para Linette. -Cállate impertinente.- la empuja- Ya verás como la actriz secundaria se convierte en la estrella principal. -Claro que si Anastasia- la mira sin entender. - ¿Qué? -Anastasia, la hermanastra de Cenicienta, esa eres tu- la señala con burla. -Sí y tú eres la otra hermanastra, eh… - ¡Drizella! -Esa. ___ -Oye que traes, tienes cara de pocos amigos- les pedí a mis amigos que nos viésemos en el Bar. -Estuve hablando con Rania- lo que dijo de mi padre no deja de darme vueltas y se refleja en mi cara, pero esta reunión es para tocar otro tema. -No me lo cuentes, el nombre me da escalofrío y me trae problemas por todas partes, esa mujer está endemoniada, por donde quiera riega fuego. No la nombres amigo y aléjate de ella. - Paolo se muestra decidido a no habla de ella. -Estoy de acuerdo con Paolo, - interviene Javier- Sácale el cuerpo a esa mujer, si fuera tú le diría a tu padre que la eche bien lejos. En la fiesta se colgó de mi brazo después que la dejaste plantada y yo no quiero tenerla cerca – toma aire para continuar- Por su culpa terminé con Carla, dijo quererme, me sedujo hasta llevarme a la cama, Carla apareció de la nada y nos encontró – se aflige- Imagínate, esa imagen no se le borra a nadie de la mente. Le hice daño a quien menos lo merecía, por quien menos vale la pena, yo sé cómo ella se mueve. -Ustedes dos tienen los mismos gustos- nos señala Paolo desdeñosos. -Dime algo Lorenzo ¿estuviste enamorado de Rania? - No me gusta por donde se puede desviar esta conversación. -Nunca. -Le hiciste creer eso a Linette- me reclama. -Ella estaba enamorada de ti- pone los ojos en blanco y eso me irrita. - ¿De dónde sacas eso? - cuento hasta diez antes de responder. Te beso la noche de la graduación y después ella…- me quedo pensando distraído recordando aquella noche en la que hablo dos veces la primera vez dijo Javier y la segunda dijo ¿Lorenzo? -Llegamos juntos, -Eso lo recuerdo- Yo iba por Rania, de pronto tú la besaste y ¿cómo quedé?, como un idiota con sus flores preferidas en la mano- No estoy entendiendo nada, es otra versión- Linette me salvó de la humillación. -Es que ustedes están decididos a compartir las mismas chicas- Paolo nos distrae con sus comentarios mordaces. -Paolo, no te pases- le advierto. -Yo no me he acostado con Linette ¿te acostaste con Rania? -Lamentablemente. - siento que debo ser sincero. -Entonces sí, compartimos esa misma desgracia. Linette… - ¿Te pusiste el piyama Lauren? -Estoy lista para dormir mami- la ayudo a subir y la cubro con la sabana. -Descansa, mañana debes madrugar. - ¿Qué vas a hacer después de llevarme al colegio? -Voy a desayunar con un viejo amigo. - abre los ojos con interés. No sé por qué se lo dije. ¿Qué pasa cuando una persona no reconoce algo? -Pasa que si tiene la culpa y los demás lo saben van a considerar que esa persona es obstinada, por el contrario, cuando sabes que has cometido un error reconocerlo y pedir disculpas te engrandece ante los demás. Pedir disculpas o dar las gracias son cualidades favorables en los seres humanos. - ¡Oh ¡ - ¿Algo que me quieras contar? -Creo que Carla tiene un pretendiente, siempre le manda saludos. -¿Sabes lo que es un pretendiente? - alza los hombros- Yo creo que tú lo que pretendes es desvelarte señorita déjale ese tema a Carla ¿entendido?
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