Kath sintió un frio recorrer su cuerpo, la mirada del sujeto estuvo atento a ella y Michele no se percató de ello, porque en ese instante una pareja de empresarios se acercó a saludaros. —Usted debe ser la señora Brown —dijo el hombre de aproximadamente cincuenta años, mientras extendía su mano para saludar a Katherine, ella asintió tratando de mantener un gesto natural, aunque a decir verdad la mirada de ese sujeto le había causado un escalofrió, Michele, no pasó por alto el comportamiento de Kath, la conocía, la había observado por cinco años como para saber que algo no estaba bien. La mirada de Michele se afiló en la dirección en la que Kath estuvo observando y vio a ese sujeto. Aunque su mirada estaba fija en la mujer que lo acompañaba, se notaban sonrientes y parecían mantener una ch

