Pasamos la recepción juntos y vamos camino al ascensor.
-Aqui te vi por primera vez- dice de improvisto haciéndome trastabillar. Para mi fortuna sus reflejos son rápidos y logra sostenerme.
-j***r! odio estos tacones! - digo más para mí, pero él esta muy cerca y puede escucharme perfectamente.
- Prefiero tus converse- Acaso me ha detallado tanto que sabe que uso converse todo el tiempo? Solamente nos hemos visto un par de veces.
-Yo igual- respondo sonriendo tratando incorporarme. Toma mi mano tal y como lo hizo hace un rato.
- Será mejor que no te suelte hasta que te las hayas quitado- sonríe de lado y llama el ascensor. Juntos lo abordamos.
Su mano aprieta la mía y volteo a verlo extrañada.
-Pasa algo? - pregunto
- Te dije que sería muy dificil comportarme como un caballero esta noche- su mirada recorre de arriba abajo mi cuerpo, se acerca a mí y me acorrala en la esquina del ascensor- Créeme que hize mi mejor esfuerzo- se muerde el labio acercando su rostro a solo centímetros- Pero la tentación es muy grande.
Su mano toma mi mentón y sus labios se pegan a los míos en un beso demandante. No puedo pensar en nada más que no sean sus labios moviendose de una manera experta. Sus manos poco a poco se desplazan por mi espalda haciendo caer la chaqueta que llevo puesta, mi piel queda descubierta y puede sentir su tacto directo. Un gemido se me escapa sin poder evitarlo, cuando su lengua se adentra en mi boca y se mueve explorando cada rincón.
El ascensor hace su pitido caracteristico obligandonos a parar.
Mi rostro debe ser un poema en este momento, mientras que en el suyo solo puedo ver deseo.
Recoje su saco y me jala suavemente fuera del ascensor conduciéndome hasta la puerta de mi apartamento en donde me acorrala nuevamente.
- Te deseo Mady- el susurro que sale de sus labios me hace suspirar. Mi corazón corre desenfrenado y sería una mentirosa si no aceptara que yo también siento lo mismo en este instante.
Me besa de nuevo, pero esta vez me da un suave mordisco en el labio. Vuelvo a gemir sintiendo como el calor se empieza acumular entre mis piernas.
-Abre la puerta- sonríe pegando nuestras frentes. Busco rápidamente en mi bolso y al encontrar la llave abro sin pensar.
No se si estoy haciendo lo correcto... lo que si sé es que no deseo parar.
Entro seguida de él, que cierra la puerta a su espalda. Volteo a ver su rostro. Es como un depredador tras su presa.
Se acerca lentamente a mi mordiendo su labio como lo hace siempre. Su cuerpo se pega al mío y su boca va de nuevo a mi oido.
- Estás segura de querer esto?- susurra para después jueguetear con el lóbulo de mi oreja y desplazarse hasta mi cuello- si quieres que pare... dímelo y lo haré.
Continua besando intensamente mi cuello. No puedo hacer mas que disfrutar lo que experimento en cada movimiento de sus labios.
-No pares- gimo al sentir sus manos acariciar mis nalgas por debajo del vestido.
-Eso queria escuchar- me levanta con fuerza y yo enredo mis piernas alrededor de su cadera, me lleva hasta la habitación, y deposita mi cuerpo delicadamente sobre la cama. Él permanece arriba de mí. Nuestros labios no paran de moverse hasta que al fin el aire se hace necesario.
Se separa jadeando al igual que yo.
Fija su mirada de nuevo en mis ojos por un instante y luego comienza hacer un descenso de mi cuello hasta mi hombro. Desliza la tira del vestido dejando a la vista parte de mi brasier. Sus besos van hasta el encaje de este y una de sus manos se adentra para tocar mi pecho.
Gimo al sentir su tacto en el.
-Creo que desde hoy ese será mi sonido favorito- me dice para hacer a un lado el brasier y meter mi pezón en su boca. Gimo de nuevo esta vez con más fuerza y él continua en su tarea haciendo que mi intimidad se moje demasiado.
Asi se siente hacer el amor? No puedo creer lo que me he perdido todo este tiempo.
-Peter- jadeo- de...debo decirte algo...
No sé como tomará el hecho de que nunca he estado con alguien más. Pero siento que debo ser sincera y hacer a un lado la vergüenza que siento.
-Dime hermosa.. Dime lo que te gusta...- me besa de nuevo los labios sin dejar de acariciar mi pecho.
- Es que... yo...- digo entre besos- jamás lo he hecho con nadie- suelto de tajo cuando me he armado del valor suficiente.
Él frena un poco y me observa fijamente. Su mirada esta cargada aún de deseo.
- Un motivo más para adorarte- suelta en un jadeo y continúa besando mi cuello- Seré el primero que entre en ti y te haga explotar de placer.
Su frase enciende mucho mis ganas por él.
Sus manos viajan hasta mi espalda bajando el cierre y soltando mi brasier al mismo tiempo. Tiene manos expertas. El vestido me ha quedado holgado lo suficiente para que con mi ayuda pueda bajarlo hasta quitarmelo por completo.
Se muerde el labio al detallar mi cuerpo con solo las bragas puestas.
-Creo que es mi turno- sonríe de lado. Se quita la corbata y las demás prendas que le faltan quedando en interior...esta vez, podré tocarlo sin parecer una pervertida.
Se lanza sobre mi y aprovecho para acariciar todo su torso.
-me gusta esto- digo en un susurro detallando cada músculo de su abdómen. Lo escucho reír.
- Disfrutame entonces- devora mi boca de nuevo y una de sus manos hace un descenso hasta mi intimidad. Comienza acariciar suavemente por encima del panty. Muerdo mi labio tratando de reprimir el grito.
- Déjame escucharte bebé- me dice esta vez metiendo su mano debajo del encaje. Dos de sus dedos se adentran en mi suavemente.
-Ahhh- grito pues la sensación que experimento es exquisita.
-Eso es... me encanta escucharte- lo veo sonreír de lado y su cara de perversión solo hace que disfrute más su tacto- Ahora quiero que te corras para mí.
Su boca deja mis labios y baja rápidamente hasta mi intimidad dando unas leves lamidas a mi botón de placer.
-Hmmm- no puedo articular nada inteligente porque en este momento mi cerebro está extasiado.
Sus chupetones se hacen cada vez más intensos. Toda la tensión se acumula entre mis piernas, exploto arqueando la espalda y gritando a todo pulmón.
-Ahora si estás lista para mí- lame sus dedos con sensualidad y me despoja de mi última prenda. Saca su m*****o erecto del boxer, tirando el interior a un lado.Se posa entre mis piernas, acaricia con su m*****o mi abertura y poco a poco se adentra en mi. La manera en que se abre paso dentro, me genera dolor haciendo que apriete los ojos con fuerza.
- Mírame hermosa- besa mis mejillas- relájate... déjame entrar bebé.- su lengua juguetea en el interior de mi boca quitando la tensión de hace unos instantes y continua su movimiento. Siento que traspasa algo dentro de mi y el dolor pasa de agudo a leve. Sus manos continuan acariciando cada centímetro de mi cuerpo y su boca no ha dejado la mía ni un solo instante.
Mueve su cadera lentamente. El dolor poco a poco empieza a ser reemplazado por placer y a medida que transcurre los minutos, me descubro añorando que sus estocadas sean más fuertes y certeras. Muevo mi cadera al compás dándole a entender que quiero más de él. Sonríe satisfecho. al parecer se habia estado controlando porque comienza movimientos mucho más fuertes.
-Ahhh- grito sin poder evitarlo. Sentir, escuchar, ver su rostro y disfrutar sus caricias me mantienen fuera de órbita. Sin duda es el hombre que estuve esperando todo este tiempo.
Su intensidad aumenta y el sonido de golpeteo se hace más fuerte. No puedo más.... todo mi ser se contrae, convulsionando al sentir de nuevo mi 0rgasmo. Lo escucho gruñir y siento el calor de él esparcirse dentro de mi.
Se desploma lentamente en mi pecho besando uno de mis pez0nes en el proceso.
Peter dónde estuviste todo este tiempo?