“Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada.” —Antoine de Saint-Exupéry. Lamí mis labios con nerviosismo porque me sentía observada sin embargo me repredí porque sabía que estaba paranoica. Jay Gallagher no vendría a buscarme. Eso era ridículo. Además de que él no sabía dónde estaba. De hecho no había ido a buscarme en la tarde a mi casa como creí que haría después de ir a Sweetness y esto en definitiva me dolió un poco. A pesar de esto no podía evitar que mi corazón latiera acelerado al pensar en él o en qué estaría haciendo. Seguramente no pensando en mí y yo estaba siendo ridícula. — ¡Ven Solange, vamos a bailar! —exclamó Patty tomándome por la muñeca para llevarnos a la pista. Traté de animarme un poco más y no pensar en Jay así que no tardé en moverme al rit

