No dije nada. Ella se llevó una mano a la boca sorprendida y dijo: - No me lo puedo creer - Silvia, que soy un viejo - Y una mierda, mañana mismo llamo a una amiga y verás que buenas migas hacéis - Ni hablar, para mí todo eso se acabó hace mucho - Pero… pero… Se me acercó aún más y me dijo aún más bajito: - Que sepas que es un desperdicio - ¿El qué? - Que ninguna mujer tenga sexo contigo Me empecé a reír con ganas. Ella, ofendida, dijo: - Eres muy tonto, de verdad - Ya Se quedó callada y luego dijo bajito: - Si no quieres compromisos, siempre hay mmmm servicios que… - Por favor, Silvia - ¿Qué? No digo que esté bien pero quizás deberías probarlo - Mira, dejemos el tema - Pero… - Fin, Silvia Ella me miró meditativa y luego suspiró meneando la cabeza y dijo por lo bajini:

