Cuatro días después. Sábado. Carmen Vi como el coche del padre de Daniel se alejaba con él dentro moviendo su manita para despedirse de mí. Moví mi mano despidiéndome y suspiré. Entré en mi casa. Acaba de tener una buena bronca con mi ex. Le había pedido dinero y se había negado diciendo que me había dado mucho tras el acuerdo del divorcio ¿Sería posible que no me lo diera? Lo estaba empezando a pensar. “Seguro que esa zorra lo tiene bien agarrado por los huevos, Jorge siempre ha sido muy fácil de manejar y ahora es ella quien lo maneja”. Iba a tener que cancelar la compra de los muebles de la habitación de Daniel y comprar algo más barato. Y finalizar ya la puta obra. Pero sobre todo, tendría que controlarme con los gastos. Miedo me daba ver la cuenta del banco y mis gastos durante est

