Estuvimos con él toda la noche. Al amanecer me fui a descansar a mi departamento dejando a Mariela. Por fin Gabriel me iba a llevar. Estoy muy acostada dos días sin dormir y más con mi embarazo. Me he agotado más.
Mariela se queda al cuidado de Hendrix. Él no se ha despertado, pero respira y se mueve. Yo lo veo fuera de peligro, no como dijo esa maldita doctora que no asustó. Él no pagará, pasará la noche, dijo, pero ya es de día y él todavía. Él pasó toda la noche y pudo dormir bien.
Ya habíamos llegado al departamento y Gabriel se fue de una vez a la empresa para ver si todo marchaba bien. Hoy iba a haber una junta directiva con unos colombianos, pero tuvo que cancelarse por motivo a la situación de Hendrix.
Narración de Mariela.
Nicole me dejó a cargo de mi hermano, Él esta más animado cojo un unos de mis libros favoritos para leerlo y a esperar si Hendrix despierta ya la ronda de médico pasó por aquí a él los examinaron y una doctora me dijo: "la operación que le hicieron fue en la pierna que va a durar un tiempo sin caminar porque también tiene problema en la columna vertebral que para operarlo tiene que durar seis meses en una silla de ruedas en recuperación".
Él, en ese mismo momento, acababa de despertar y escuchaba a la doctora diciéndome su condición. A lo que él me mira y se le saltaron todas las lágrimas, la doctora continúa diciendo: "Mañana, esperemos cómo se recupera el día de hoy para darle el alta".
—Doctora, ¿y él no va a caminar? —le dije preocupada.
—Todo depende de cómo lleve los tratamientos y las terapias.
—¿Él durará 6 meses en recuperación y después la operación y la terapia, luego?—le dije confundida.
—Sí, amor, así es, él tiene que tener su cerebro totalmente relajado porque la recuperación es mental. Todo depende de su capacidad mental y emocional. Tiene que estar tranquilo en un ambiente que se pueda distraer y que no piense en los problemas porque se puede quedar inválido para siempre, — me dijo la doctora muy emocionada.
A mí se me partió el alma con todo. Ar ver a mi hermano que nos escuchaba y sin poder hablar tiene parte de la boca cocida Pero veo sus lágrimas y su expresión que no es la misma él busca mi mirada con sus ojos llorosos un muchacho tan joven y postrado en una silla de ruedas por casi un largo año y depende voy me le acerco para secar sus lágrimas y decirle.
—Cálmate, mi amor tranquilo, que vas a salir de esta. —Él mueve su mano para que yo se la agarre y yo se la tomé y se la presté bien fuerte.
La doctora regresó con unos cuantos medicamentos y me preguntó: "¿Usted es su mujer?" —Me dijo mientras le ponía unos medicamentos.
—No soy su hermana, su esposa salió hace ratito.
—Okay, es para suministrarle unos medicamentos, pero debo saber si la esposa que es la que estará al pendiente.
—Ah, claro, sí, dígamelo a mí porque yo vivo en la casa también y así, cuando ella venga, yo se lo comunico a ella.
—Okay perfecto.
Ella me dijo el procedimiento de la suministración. Pero de igual manera se lo diré a Nicole aunque no sé cómo lo vamos a atender, pero hay que sacar de donde no hay para darle fuerza y valor para que él continúe y no tenga una recaída que lo necesitamos para su operación aunque no sé qué piensa Nicole como ya se fue de la mansión enojada con su esposo no sé si ella tendría la valentía y las agallas para quedarse con su esposo en esas condiciones y ayudarnos a atenderlo ¿no sé qué ella opina de eso?
A las 2 horas Nicole regresó al hospital regresó en un Uber porque Gabriel no ha regresado se quedó en la junta con los colombianos que no quisieron irse entró al hospital y se dirigió al cuarto donde estaba Hendrix.
Narración de Nicole.
Cuando entro al cuarto dónde pusieron a Hendrix un cuarto privado para él y sus familiares él me mira mirando los ojos como queriéndome decir algo, pero no puede mover su boca está cocida o sea aparte de su boca, pero me asusta es está muy desierto voy y me le acerco y le hablo con amor seco saco el cepillo para peinarlo porque estaba muy de peinado y suave para que vea que yo estoy aquí por él y que yo lo amo y no me importa verlo en esa condición.
Él se fue calmando poco a poco mientras yo lo iba tratando con amor y se comportó mejor. Luego se quedó dormido. Mariela me comentó todo lo que dijo la doctora.
Yo me decaí, pero luego me levanté y dije: "Vamos a echar hacia adelante con él, yo no lo voy a dejar solo ni a ustedes, tampoco vamos a buscar un método para atenderlo", le dije a Mariela.
—Vamos a empezar primeramente cuando le den el alta. Cuando le den el alta, nos vamos de viaje, —le dije a Mariela.
—Pero, ¿cómo crees que tú estás pensando en viajar cuando mi hermano está en esas condiciones que ni habla?
—Tú, no entendiste, Mariela. Mira, vamos para Monterrey para la casa para atenderlo mejor. Allá hay una piscina y le podemos dar terapia. Yo hice un curso de masaje terapéutico. Yo sé de eso, así que ese dinero no lo podemos ahorrar nosotros. Yo me encargo de los masajes terapéuticos en su pierna. Y también lejos de la gente, esa gente a la que le gusta mucho criticar tanto a sus amigos como a los familiares para que él no se sienta mal, para que siempre él tenga su mente activa pensando en otra cosa y con personas que realmente quieren estar a su lado.
—Okay, ¿todos nos vamos.?
—Sí, ¿y allá hay gente del servicio en la casa?
—Sí, está Don Jaime, el jardinero, el que se encarga del jardín y del mantenimiento de la piscina, y también Juana, la cocinera. Pero la muchacha que limpia la casa y del mantenimiento adentro no está ahí, hay que llamarla.
—¿Y tú tienes ese contacto?
—Sí yo creo que sí.
—Bueno, llámala para que le dé una limpieza a la casa de arriba hacia abajo y que nos preparen la habitación de abajo para no estarlo moviendo a cada rato, y que ponga sábanas limpias y toallas en todas las habitaciones y en todos los baños.
—Sí, está bien, yo le digo y hay que llevarnos a Lucía, verdad.
—Pero claro, Mariela Lucía es mi niña. Mi bebé necesita también mucho cuidado. Llegó muy flaca y muy feísta una niña que se la llevaron bonita de aquí.
—Sí, ya lo sabe al mando, debe estar revolcándose en su tumba al ver las condiciones de su hija.
—Pues bien, aquí él se sentirá mejor donde no haya gente metiche ni malvada. Así que preparen sus maletas porque necesito a Gabriel para allá también.
—Que no se te olvide contratar a la enfermera, la que le suministrará los medicamentos que la doctora le indique.
—Sí yo sé así que pongámonos en eso hay que comprar una silla de ruedas y comprar todas las los que nos vamos a llevar como la comida que hay que prepararle al especial la comida de Lucía pampear leche cereal todos los medicamentos tanto de Hendrix como de Lucía las compras de nosotros merienda los productos personales Y tenemos que tener dos vehículos porque el viaje es lejos y si uno sale en el vehículo si haya otro disponible por si Lucía o Henry o cualquier uno de nosotros se pone malo con tal con un carro.
—Si eso es perfecto, tenemos que salir bien preparados para allá, porque el lugar es muy incómodo.
—Sí eso sí.
—¡Ah, este, se me estaba olvidando! Josefina también viajará porque hay que tener también el cuidado de la niña porque tú estás embarazada. Tú no podemos hacer mucha fuerza, yo tampoco puedo hacer mucha fuerza. Entonces Josefina también nos ayudará tanto en el cuidado de Hendrix como en el cuidado de Lucía. Sabe que Lucía es traviesa y hay que tener cuatro ojos con ella.
—Sí, está bien, hay que ponernos en contacto y preparar todo lo que nos vamos a hacer.
—Sí exacto.
Pero no le diga a ninguna de sus amistades que nosotros nos vamos para Monterrey.
—No claro que no para que después quieran ir a burlarse de él.
—Así mismo, yo no confío de ninguno de ellos.
—Claro que es así
—Que cuando viene a ver fue que a él lo drogaron. Fue papá para la maldita esa Pamela. Es grabarlo a él el inconsciente haciéndole el amor para que me tiren fotos para poder destruir nuestro matrimonio. Por de eso, cuando viene a verle inocente y la que tiene la culpa, esa perversa de Pamela.
—Sí, ella misma, cuando viene a ver lo que pasa fue que tú no me dejaste de explicarte. Tú no me dejaste explicarte por qué la foto me hubieran llegado en ese mismo momento cuando tú diste la espalda.