Capítulo1

1555 Words
Capítulo 1 Despierto sobresaltada y miro a mi alrededor: él no está aquí. Está a unos seguros 30 km del campus y no puede entrar. No puede hacerme daño. No de nuevo. Miro el reloj y noto con horror que son las 6:45. Voy tarde a clase y no puedo permitirme eso. Decido saltarme el baño por ahora, ya lo haré después de ir al gimnasio, y me apresuro a vestirme para ir al campus. Me pongo una blusa con botones y un short holgado, pues para ser casi las 7 de la mañana ya hace un calor horrible. No puedo permitirme llegar tarde a esta clase. Aunque no me apasiona el Derecho procesal fiscal, he escuchado que el antiguo profesor se retiró y la clase será impartida por Liam Johnson, el Robin Hood de la abogacía. Ese hombre tiene la fama de defender a las personas cuyos derechos han sido pisoteados por las empresas y ha ganado. Es tan bueno en su trabajo que ha sufrido atentados antes de las audiencias y ha presentado evidencia de que mucha gente ha intentado sobornarlo, pero jamás ha aceptado. Eso me deja muy en claro la clase de persona que es. Bajo del dormitorio y me dirijo al estacionamiento para sacar mi bicicleta. Si me apuro, llegaré justa a la clase y nadie notará mi retraso. Al comenzar a pedalear escucho el molesto sonido de la cadena entre los engranes y me maldigo interiormente por no haber llevado la bicicleta al servicio ayer, como tenía planeado, en lugar de irme con Saori al cine. No puedo seguirlo aplazando o voy a lamentarlo. La sensación de ardor en mis piernas me complace cuando veo la entrada del campus y me siento aliviada. En menos de 5 minutos estaré sentada en mi salón y voy a disfrutarlo. -Ya casi, ya casi. Sólo un poco más… Puedo hac…- No puedo terminar la frase cuando un coche me embiste por el lado izquierdo y, de alguna manera, termino en el suelo con el coche a unos 20 cm de mi cara. Mi bicicleta. Mi querida bicicleta. Mi bicicleta está hecha trizas entre las llantas de un Lamborghini Urus que jamás había visto en el campus. Me levanto hecha una furia, dispuesta a reclamarle al inútil que conduce semejante armatoste por invadir el carril de la ciclo pista, cuando lo veo salir del auto y siento que se me secan hasta las ideas. Es alto, como de 1.90 y con un cabello de un delicioso color chocolate, unos labios carnosos que dicen algo que definitivamente no escucho y unos ojos azules en los que me pierdo… Hasta que los veo mirándome sin discreción alguna los senos. Miro mi aspecto y veo que la blusa se me ha abierto, el sujetador de gatitos dice hola y el hombre pasa la lengua por sus labios de tal manera que una corriente de deseo recorre mi sexo. Es un hombre guapo, jodidamente guapo. - ¿Cuánto vas a pagar por mí? - dice mientras me mira de arriba abajo. - ¿Disculpa? - Exclamo ofendida, al entender a qué se refiere. Trato de acercarme a él para darle una cachetada, pero un intenso dolor recorre mi pierna y miro hacia abajo para ver qué me pasa: Tengo la piel raspada y me sangra un poco, pero no me fracturé ni torcí nada. -Te atravesaste en mi camino, me atropellaste con tu bicicleta. Debes pagarme la abolladura del coche y el espejo. - dice coqueto. ¿Este cabrón está hablando en serio? - ¿Eres idiota o algo parecido? Tú invadiste la ciclo pista y tú me atropellaste, soy yo quien debe exigir la indemnización. - digo mientras lo señalo y señalo el camino verde de la ciclo pista. -Sueña con eso, mocosa. Ve a grabar un video o lo que sea que ibas a hacer, pero no me quites el tiempo. - exclama molesto y echa a andar. -Voy a clase, tarado. ¿Grabar un video? Supongo que eres de esa clase de ancianos que se la pasan viendo videos de chicas jóvenes en redes porque no pueden tenerlas y por eso lo dices. - -Ya quisieras, mocosa. No consumo esa clase de porquerías y, aunque lo hiciera, no te daría «me gusta» ni por error. Ahora debo irme, así que si no tienes nada mejor que hacer estaciona mi auto como se debe y deja las llaves en la caseta de vigilancia. - Dicho esto, me avienta las llaves que, para mi exasperación caen entre mis pechos y me dedica una última mirada antes de darse la vuelta e irse. De verdad. Se va y me deja sola. No sé si es tonto o qué le pasa, pero decido que es mejor acercarme a la enfermería en coche que caminando. Guardo lo que queda de mi bicicleta en su cajuela y lanzo mi mochila en el asiento del copiloto para encaminarme hacia el estacionamiento. Lo malo de mi rabieta es que la tonta bolsa se abre y todas mis cosas se riegan por el piso. Trato de no perder la cabeza porque este día no podría iniciar peor y recojo todo lo que se cayó antes de estacionar para irme a la enfermería. Sé que estoy llenando todo de sangre y tierra, pero no me importa, es tonto no debió irse sin ayudarme. Dejo las llaves en la caseta y le pido al guardia que me avise antes de que ese infeliz maleducado (pero muy guapo) se vaya. Casi media hora después salgo de la enfermería con la pierna llena de vendas y más pastillas para el dolor que en una fiesta. Consigo arrastrarme penosamente hasta el salón de clase y lo que veo me deja helada. No sé si es un efecto de las pastillas o la caída me provoca alucinaciones, pero el cabrón ese está ahí en la puerta y mis compañeros le están entregando algo. ¿Qué le están entregando? ¿Por qué me mira así Saori? -Supongo que usted es Samantha Miller, ¿No? - pregunta sin mirarme. -Así es. Ahora hágase a un lado y déjeme pasar. Debo entrar a mi clase. - hago el intento de entrar, pero él extiende su brazo bloqueando la puerta. -Me temo que no puedo hacer eso, señorita Miller. - - ¿Por qué? ¿Quién se cree usted para negarme la entrada? Ya sabemos que es un irresponsable que no asume las consecuencias de sus actos y que sólo tiene un auto bonito, pero no es nadie aquí, no tiene autoridad para negarme la entrada a un salón que tengo asignado. - digo mientras busco mi horario y se lo extiendo, pero ni siquiera lo mira. -Veo que es usted muy apasionada, señorita Miller, pero se equivoca. Tengo toda la autoridad para negarle la entrada al salón de clase porque es el salón de clase que tengo asignado para impartir cátedra a esta hora y usted ha llegado más de una hora tarde. Retírese, por favor. - -No puede hacerme eso, es un…- -Profesor. Soy un profesor. Ahora váyase por favor o tendré que castigarla. - dice y la forma en que pronuncia la última palabra me seduce, pues cientos de imágenes eróticas me llenan la mente. ¡No puedo hacer eso! Es un inútil y un grosero. -Es un atropello. Estaba en la enfermería, tengo el justificante. - le extiendo la segunda hoja y tampoco la mira. - ¿Pretende que crea que eso es un documento real? Ustedes son muy capaces de falsificar esas cosas con tal de no tomar clases. No me haga perder mi tiempo y váyase. Segunda advertencia. – dice levantando sus largos dedos. - ¿Entonces esto también es falso, profesor? Un imbécil me embistió con su tonto auto y me lastimé la pierna. - grito furiosa mientras me subo la tela del short hasta la cadera y expongo el moretón que no se cubrió con el vendaje. -Cúbrase la pierna, señorita Miller. No trate de seducirme. - dice luego de dos segundos de mirarme. - ¡Es un cerdo! ¿Cómo se atreve? ¿Quién se cree para hablarme de esa manera? - - Su profesor: Liam Johnson. ¿Le ha quedado claro que sí tengo la autoridad para negarle la entrada a mi salón o quiere que se lo diga el decano? - -Yo…- trato de hablar, pero nada me sale. Este hombre no puede ser esa leyenda. Este hombre grosero y desagradable no puede… no puede… ¿O sí? -Veo que ha perdido su lengua. No importa. Como ha llegado tarde, se ha perdido el examen diagnóstico, no ha integrado un equipo para los trabajos, ha cuestionado mi autoridad e interrumpió el trabajo de sus compañeros está castigada durante todo este mes. La quiero en mi oficina a las 7 de la noche. Sea puntual, porque no perdono a quienes me hacen perder el tiempo. ¿Quedó claro? - -Sí…- susurro tan bajo que hasta yo me sorprendo. -Me alegro, pero también me alegro de que haya recuperado su lengua. Ahora tengo que pensar en el castigo por intentar seducirme. - dice lo último tan bajo que no sé si en verdad lo dijo o sólo estoy alucinando y luego se va. Voy hacia el siguiente salón y Saori me alcanza poco después.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD