(Narra Hugo)
- ¿Quién está ahí? - preguntó en voz baja, porque puede que me lo hay imaginado todo.
- No te asustes, soy Ankor, tu lobo, he despertado y pronto podrás conocerme. – mi lobo, mi lobo ha despertado, eso me emociona, tengo muchas preguntas.
- Ankor, es un placer conocerte, ¿puedo hacerte preguntas? Tengo varias
- Claro Hugo, desde ahora no te podrás deshacer de mi – suelta una risa algo irónica pero no me molesta en lo absoluto, porque vamos, humor de lobos.
- Bien, empecemos por lo que dijiste hace rato, ¿Cómo que conozco a esa muchacha y lo he olvidado? – yo tengo una excelente memoria, no es por presumir, solo es una condición lobuna.
- Eso no te lo puedo responder ahora, tendrás que descubrirlo por ti mismo – genial, nótese el sarcasmo.
- ¿Por qué me dejas hacerte preguntas si no vas a responder? – esto es molesto.
- Hay preguntas que no puedo responder ahora Hugo, pero conocerás las respuestas, te lo aseguro.
- ¿Y cuándo será eso?
- Por la diosa, nunca tuve un humano tan irritante como tú.
- Yo irritante, tú eres el irritante
- Y además infantil – su tono cansado, no me pasa desapercibido, pero lo dejare estar.
- No soy infantil – si lo eres…. Cállate conciencia – Bien, si soy infantil, pero solo tengo 17 años, básicamente soy un niño, aún.
- Concuerdo en ello, pero ese no es el tema del que hablábamos
- Cierto, bueno, ¿crees que conozcamos a nuestra mate muy pronto? Es que hay cosas que aun quiero hacer antes de conocerla, porque una vez que mis ojos la vean, no querré despegarme de ella seguramente.
- Bueno yo no puedo decir cuando llegará, pero sé que será en el momento perfecto, no debes comer ansias.
- Esta bien, dijiste que tus anteriores humanos no eran como yo, ¿Cuántas reencarnaciones llevas?
- Esta es la 11, he tenido bueno humanos, ninguno ha sido ambicioso o a albergado odio en su corazón, espero que tu no seas la excepción
- No lo soy, mi aspiración mas grande es formar parte de la guardia del Alpha – suelto una pequeña risa, porque es la realidad, nuca vi mas afuera de mi manada, siento tanto amor hacia estas personas que lo único que me preocupa es su bienestar, a veces me pegunto porque me siento de esta manera si solo soy un integrante más, pero supongo que el formar parte de luna naciente es un enorme privilegio y debo estar agradecido por eso, y parte de ese agradecimiento es el amor por mi manada.
- Eso es bueno Hugo, tu amor por la manada tiene un origen y una razón, pro la descubrirás en el camino, por lo pronto deberías descansar, amanecerá pronto y debes tener energías para el día que te espera, sobre todo porque al anochecer debes ir al bosque, no olvides llevar ropa en una maleta para que te vistas de regreso a casa.
-Señor, sí, señor – no puedo creer que por fin voy a convertirme por primera vez, es emocionante, aunque tengo mis temores, no lo negare, pero mi emoción es más grande.
- Descansa Hugo.
- Igual Ankor – cerré los ojos y lentamente caí en los brazos de Morfeo
…
Es sábado por la mañana, tengo sueño, pereza, estoy cansado, tengo hambre y me duele el brazo porque dormí sobre él, ¿en que deriva todo esto? Tengo un humor de los mil demonios, súmenle el hecho de que hoy debo pasar todo el día pegado a la pulga y a Roberto, definitivamente será un muy largo día y yo solo quiero dormir, ni siquiera me ejercite, quiero volver a mi cama.
- Es mejor que te hagas a la idea y te apures, alguien se acerca - estoy por salir de mi cuarto para enfrentar mi tortura cuando…
- ¡HUGO! Te juro que, si no sales en los próximos cinco minutos, entrare ahí y te sacare así sea en ropa interior, mi cita esta agendada para dentro de dos horas, y desde aquí son dos horas y quince minutos hasta la estética. – Si, Camila esta loca y muy enojada.
- Espero que nuestra mate no se parezca en nada a ella. – en solo un par de horas Ankor y yo nos hemos vuelto los mejores amigos, el trata de hacer mi día menos agobiante justo ahora.
- Concuerdo contigo amigo, Cami es muy irritante, sobre todo en las mañanas.
- Mejor sal rápido, o tumbara la puerta.
- ¿Es miedo lo que percibo en ti, Ankor?
- Para nada, solo quiero que se aleje de nosotros.
- Está bien, salgamos… - Estoy aquí - le comunico desde la puerta de mi habitación – deja de ser gritona por un día enana, me provocas jaqueca… – le digo entornando los ojos, soportar dramas femeninos no está en la lista de cosas que quiero hacer hoy, de hecho no hay lista de actividades en mi cerebro esta mañana - llegaremos a tiempo, en serio me compadezco de tu mate, tener que aguantarte durante toda una vida si que es un enorme castigo – camino directo a las escaleras y la dejo con la palabra en la boca, no es educado, pero en mi defensa, estoy de mal humor y no he desayunado.
- Le diré a mamá que me dejaste con la palabra en la boca Hugo, se va a enojar y te va a castigar - sigo mi camino ignorándola, a la pulga le encanta hacer drama y el hecho de que sea la menor se lo facilita, porque mis tíos siempre le darán la razón.
- Camila, por favor, ya tenemos suficiente con la desvelada que tuvimos por tu culpa y tener que acompañarte todo el día, para que encima andes de dramática e histérica, ¿Acaso te bajo o qué? – Roberto esta igual o peor que yo, con las llaves en la mano y lentes oscuros para disimular las ojeras al igual que yo.
- Cállate grandulón, que todo esto es tu culpa por arruinar mi precioso cabello – Camila pasa en modo diva y se sube al puesto del copiloto, Roberto y yo la seguimos, mi primo al asiento del piloto y yo atrás, partimos rumbo a la odiosa estética y sé que será un día demasiado largo cuando mi prima pone su lista de reproducción llena de canciones fresas y horribles que Roberto y yo odiamos.
…
- ¿La señorita Bristol?
- Aquí – Camila se pone de pie y se acerca al gabinete que le corresponde, gracias al mal humor de Roberto hicimos menos de dos horas de viaje, por ende, llegamos varios minutos antes de la cita agendada de la pulga.
Mientras la estilista trabaja en la cabellera rubia de Camila, Roberto y yo nos sentamos en la pequeña sala de espera, cada uno mirando su teléfono, ya que me siento aburrido entro a f*******:, veo memes, fotos de chicas lindas, respondo un par de mensajes y me encuentro con una historia de Axel, es un video corto de el con dos chicas, una de ellas es su novia Diana, una chica linda y divertida, la otra debe ser su prima, están en lo que parece ser el centro comercial y el trae varias bolsas en las manos, mientras sus acompañantes sonríen de oreja a oreja, al menos el parece estar pasándola mejor que yo
Escribo un texto rápido en w******p para Axel, responde al instante y me cuenta que esta comprando las cosas para la escuela con su novia y su prima, luego se despide rápido y me dedico a ver i********:, luego de treinta largos y desesperantes minutos de espera aburrida Roberto propone ir a desayunar, acepto de inmediato porque muero de hambre, Camila aun tardara así que no nos preocupamos por ella.
Roberto se pone de pie y asoma su cabeza al gabinete donde Cami lee una revista mientras su estilista coloca algún producto en su cabeza – Cam, iremos por comida, regresamos rápido – le informa y regresa por donde fue, una vez juntos nos encaminamos a la cafetería del frente.
-Prometo solemnemente jamás volver a tocar el cabello de esa pequeña bruja – asiento en acuerdo, porque, aunque yo no tuve la culpa directamente, también colaboré en el desastre.
-Solo será un día, tranquilo lo superaremos.
-Es cierto, solo es un día, además ya casi es medio día falta poco – entramos a la cafetería y buscamos una mesa disponible para pedir nuestra comida.
-Exacto, solo unas horas mas y somos libres – recargo mi cabeza en la mesa porque enserio muero de sueño.
- Espera, esta noche hay luna llena, tu transformación será hoy y mañana debemos venir por las cosas que necesitaran tú y Cam este año, no nos libraremos de ella tan fácil.
- No me arruines el buen humor – digo entornando los ojos, había olvidado que hoy por fin conoceré a Ankor
- Claro como aun no puedo tomar el control de tu cuerpo te olvidas fácilmente de mi
- No empieces Ankor, no estoy de humor – no escucho respuesta de vuelta así que el tema muere ahí
- Perdón princesita – ahora el entorna los ojos y yo suelto una pequeña risa, luego me estiro en mi lugar y veo que un mesero se acerca a tomar nuestro pedido
- Buenos días caballeros, ¿que tomaran?
- Bue – buenos días joven – no lo puedo creer, ¿Roberto tartamudeando? ¿Qué demonios?
Los miro extrañado pues ambos se miran con… ¿adoración? ¿Que está pasando? Decido intervenir – para mi un americano, tostadas y tocino por favor – le digo al mesero, pero el parece mas concentrado en los ojos de mi primo, admito que es guapo, todos los lobos lo somos, pero ¿porque el mesero lo mira tanto? A menos que… no puede ser ¿o sí? Carraspeo para que dejen de mirarse, Roberto de pronto se mira muy serio y voltea a ver por la ventana a la calle, el chico sigue mirando a mi primo, por lo que, repito mi pedido.
- Joven, me gustaría un americano, unas tostadas y tocino, por favor.
- Lo mismo que el – dice de pronto Roberto, a lo que el muchacho anota rápido en su libreta
- Enseguida traigo su orden joven – espero a que este lo suficientemente lejos para encarar a mi primo
- ¿Qué demonios ha sido eso?
- No sé de qué hablas Hugo.
- Oh, vamos, no estoy ciego hermano, vi como lo mirabas, si no te conociera diría que te gusto el mesero – suelto una pequeña risa o el intento de una, no es que me incomode que mi primo sea gay, solo que no me lo esperaba.
- No lo vi de ninguna manera Hugo, ahora cierra la boca – esto lo está afectando demasiado
- Bien, no me digas nada ahora, igual me terminare enterando. – giro mi rostro y veo un par de chicas cruzar la calle hacia la cafetería, son lindas, una de ellas es rubia y la otra pelirroja, buenos cuerpos y estatura exacta, son humanas y al parecer de buena familia pues visten bastante bien.
- Aquí esta su pedido, disfrútenlo – el mismo mesero nos entrega nuestra orden, noto que dejo una servilleta debajo del café de Roberto ¿será su número de teléfono? Luego gira sobre sus talones y se va a seguir trabajando.
- Gracias – le digo al muchacho, pues Roberto parece haberse quedado mudo de repente – ¿no dirás nada? Vamos, cuéntame – seguiré insistiendo
- Él es mi mate Hugo - ¿espera que? ¿escuche bien? ¿su mate? No puede ser.
- ¿Estás seguro? Digo, sabes que siempre te apoyare hermano, es solo que… bueno es raro yo…
- Lo sé, sé que es raro, no había sucedido en la familia, un humano varón, diosa ¿Por qué me haces esto?
- Estoy confundido, ¿siempre te gustaron lo chicos? Lo pregunto porque hace años saliste que Hillary Thomson, la chica mas guapa de tu generación, llegue a pensar que sería tu esposa.
- Yo… hablaremos de esto en casa, aquí hay muchas personas, además esas chicas te están comiendo con la mirada desde que llegaron – me señala con la mirada hacia la derecha de donde nos encontramos, volteo con disimulo y efectivamente, las chicas de hace un rato se sentaron ahí y ambas tienen los ojos puestos sobre nosotros.
- Nos miran, Roberto, nos, no solo soy yo
- Es cierto nos miran, pero a mi me da igual, además es normal, somos guapos, altos y musculosos, todo lo que las niñas de su edad buscan
- Pues niñas no son hermano, no lo son
- ¿Acaso una de ellas te gusta?
- Me parecen muy lindas, pero no a ese extremo, además por como nos miran y el olor que desprenden, deben ser de esas chicas que se involucran con cualquier tipo que se les cruce en el camino, no son mi tipo.
-Tienes razón, siento pena por ellas – lo miro extraño, pues no veo una razón para que sienta pena por ellas – mira, son chicas lindas, si se lo propusieran lograrían grandes cosas, dirigir una empresa, crear su propia marca, ser excelentes doctoras o profesoras, pero las chicas como ellas por lo general terminan casadas con infelices que las golpean y las engañan, no quiero ser el tipo que juzga a las personas por su apariencia, pero la forma en la que miran hacia aquí deja mucho que desear, además de como tu lo dijiste, su aroma es casi imperceptible porque esta opacado por el olor de los hombres con los que se han involucrado recientemente y han sido varios.
- Yo distinguí 2 olores diferentes en cada una, ¿tu?
- Hay dos olores recientes y la rubia porta un tercer aroma que casi desaparece, eso quiere decir que el dueño del olor estuvo con ella hace más de tres días.
- Tienes razón, no lo había notado
- Creo que nos darán sus números
- Espero que lo anoten en una servilleta limpia
- Diablos, hasta tiñen una pequeña libreta de colores, estas chicas saben que están buenas y aprovechan bastante bien sus atributos.
- Libreta y todo, wow
- Ya vienen, toma de tu café
Bebo un sorbo de mi café y estoy por morder mi tostada cuando una mano pequeña con una hoja color verde aparece frente a mi
- Llámame guapo, estoy disponible todo el tiempo – la pelirroja es quien me entrega su número, es bastante directa, ni siquiera hubo un hola.
- Yo también estaré disponible todo el día, pero sobre todo en la noche guapo, por si necesitas compañía – la rubia le sonríe a Roberto y el afablemente le devuelve la sonrisa y toma la pequeña hoja de color y la guarda en su bolsillo
- Lo pensare hermosa, ahora quisiera terminar mi desayuno si no es mucha molestia
- Claro, ya nos vamos, llámennos
Roberto y yo asentimos con una sonrisa falsa y observamos como salen del lugar contoneando las caderas.
- Esas chicas son extremadamente directas bro, nunca se me presento una oportunidad así de fácil para conseguir sexo casual
- Estoy de acuerdo contigo. Pero lo que importa aquí es ¿la llamaras?
- Claro que no, pero no tendremos esa conversación aquí, termina de comer y vámonos porque Cam debe estar por salir. – se levanta y se dirige a pagar mientras yo termino mi tocino y limpio mis manos para salir de aquí.
Espero a Roberto en la puerta y cuando sale cruzamos, estamos por sentarnos de nuevo en la sala de espera cuando mi hermosa prima sale sacudiendo su rubia y brillante cabellera como la diva que es, entorno los ojos y golpeo con el codo a Roberto – la reina esta lista, vamos a casa, tengo sueño.
- Si, vámonos, estoy cansado
- Pero si no hemos hecho nada para que estés cansado
- No dormí toda la noche
- ¿Cómo me veo? – Camila se ve muy fresca, como si hubiese dormido veinte horas, supongo que la estilista hace un muy buen trabajo.
- Bueno ya estas lista, vámonos – Roberto empieza a caminar y yo lo sigo porque deseo ir a casa mas que nada en este momento.
- No tan rápido idiotas, son mis esclavos por hoy, harán lo que yo ordene y yo quiero ir de compras
- Camila, mañana compraremos todo lo que necesites, hoy ya es hora de volver a casa
- No, yo no quiero, necesito comprar unas cosas hoy
- Demonios, solo, vamos por tus estúpidas cosas rápido y luego nos vamos a casa, necesito descansar Camila
- Ash, que gruñón que estas hoy primito, te van a salir arrugas si sigues así
Esta niña me saca de mis casillas – Camila, necesito descansar, por favor, solo vamos a casa – a este punto ya estoy suplicando
- Bien, odiosos, vamos por un helado y luego vamos a casa
- Gracias al cielo – exclamamos Roberto y yo al mismo tiempo
- Que idiotas son, vámonos
…
Después de tardar un siglo en la heladería debido a que la pulga no se decidía por el sabor que quería, y luego del largo e incómodo viaje de regreso a causa del tráfico, por fin estamos en casa, tía mari nos dio de almorzar, después de recoger la mesa y lavar los trastes, cada uno se fue por su camino, yo subí a mi habitación y tomé una ducha para poder dormir mejor.
…
-Hugo, Hugo, despierta cariño, es hora de levantarse, la luna esta a punto de llegar a su punto más alto
Tía mari acaricia mi cabello y yo me estiro con los ojos aun cerrados, en unos minutos conoceré a Ankor, estoy ansioso – estoy despierto tía linda, solo iré por mi mochila y bajo – le digo y me pongo en pie de un salto.
- Este bien hijo, te esperamos abajo – tía mari sale de mi habitación y yo me coloco un buso deportivo, tomo mi pequeña maleta, con mi ropa dentro, y salgo rumbo a la entrada de la casa,
- Corre Hugo, la luna esta por llegar a su esplendor, apresúrate, ya quiero ver a tu lobo – Cami esta igual o mas emocionada que yo por esto.
- Tranquila primita, ya estoy aquí, vámonos – salimos rumbo a la espesura del bosque, mientras nos acercamos, escucho los pasos y voces de varios lobos, no me extraña pues en luna llena los lobos que ya tienen la edad suficiente enfrentaran su primera transformación, uno de esos lobos soy yo, ya que a la media noche tendré oficialmente 17 años.
- ¿Ansioso primito? – Roberto me pone una mano en el hombro en símbolo de apoyo
- Si, la verdad es que si, ¿duele mucho?
- Solo la primera vez, después ya es hasta relajante
- Y lo disfrutas – todos giramos el cuello como el exorcista para mirar a Camila, pues ella aun no tiene la edad para transformarse y por ende no puede hacer afirmaciones como esas
- ¿Qué? Tengo amigos mayores ¿saben? Busco mantenerme informada de todo – hace un gesto de que no tiene importancia y continua su camino, la seguimos y en dos minutos llegamos al claro del bosque
- Bien hijo, quítate el buso, las zapatillas y dame la mochila, cuando regreses, estaremos aquí mismo.
- ¿Cuándo regrese? – miro extrañado a mi tío, creí que solo me transformaría aquí y ya
- Si cariño, ya lo veras, no te pongas nervioso. – tía mari me sonríe maternalmente
- Esta bien – me quita las zapatillas y las guardo en la maleta para entregársela a mi tía y camino a donde están los demás lobos formando un pequeño circulo bajo la luz de la luna.
No han pasado ni cinco minutos cuando la luna brilla en toda su gloria, se ve preciosa, sin darme cuenta ya estoy con la mirada perdida en la luna y empiezo a sentir el dolor en mi espalda, mis brazos, mis piernas, en todo mi cuerpo, de pronto, ya esto sobre mis rodillas y gritando de dolor, siento como cada uno de mis huesos se rompen y cambia de forma, llega un momento donde dejo de sentir el dolor, abro los ojos y entonces lo veo.
Estoy sobre mis cuatro patas, el color de mi pelaje es n***o en su mayoría, pero hay unas partes blancas en mis patas, al mirar alrededor me doy cuenta de que soy mas alto que los otros cinco lobos junto a mí, es extraño, pero en este momento no me importa, ahora solo quiero correr, mi cuerpo me pide hacerlo así que obedezco y corro con toda mi fuerza hacia el interior del bosque
- Por fin, como extrañaba estirar las patas
- Me imagino, ¿Cuánto tiempo estuviste dormido Ankor?
- Casi un siglo, tu tatarabuelo murió muy joven
- ¿Fuiste el lobo de mi tatarabuelo?
- Por supuesto, soy un espíritu de herencia, tu ancestro fue muy bueno conmigo, un hombre ejemplar
- Vaya, tengo expectativas altas que cumplir ¿no es así?
- Así es, Hugo, pero tengo fe en ti
- Gracias, ¿hacia dónde vamos?
- A un lugar solitario, necesito dar gracias a la diosa por dejarme estirar las patas otra vez
- Conozco un lindo lugar cerca de aquí
- ¿el árbol de la luna?
- ¿Cómo lo supiste?
- Tu tatarabuelo amaba ir ahí, los tuyos tienen algo con ese lugar, tus tatarabuelos se casaron ahí, tu abuela le dijo a tu abuelo que estaban esperando a tu papá y tu papá le pidió matrimonio ahí a tu mamá
- ¿Cómo sabes todo eso Ankor?
- Soy buen amigo de los lobos de tu linaje
- Interesante, jamás lo habría imaginado, creí que yo lo había descubierto
- Pues no, ese árbol tiene siglos aquí y lo tuyos siempre vienen a el, desconozco la razón exacta, pero no me quejo, también me gusta
- Es un lindo lugar
Cuando llegamos al árbol, Ankor y yo nos relajamos, creo que a esto se refería mi tía, no sabía que sentiría esta necesidad inminente de salir corriendo y mucho menos pensé que llegaría aquí, cuando me doy cuenta Ankor ya está aullándole a la luna muy efusivamente.
Luego de aullar en símbolo de agradecimiento a la luna y charlar un rato mas con Ankor, decidimos volver a casa, mi familia seguramente ya volvió, casi amanece.
Camino de regreso y poco a poco empiezo a correr, corro tan rápido que en menos de diez minutos ya estoy en el mismo claro donde me transforme por primera vez, a mi izquierda, justo donde los deje, mis tíos y primos esperan por mi sentados bajo un árbol, Cami duerme cómodamente sobre el hombro de Roberto, mi tía mari es la primera en notar mi presencia, por lo tanto, se pone de pie y se lanza a mi para abrazarme.
- Eres muy lindo y grande sobrinito, ten, agarra la mochila con la boca y vete a vestir detrás de los arbustos, esperaremos aquí – hago lo que mi tía me pide y me visto rápidamente, recojo mi mochila y vuelvo con ellos
- ¡Hugo! Eres muy lindo, mira, te hice una foto – Camila me muestra la pantalla de su celular y tiene razón, mi lobo es precioso, pelaje n***o con partes blancas en las patas, el pecho y la cabeza, me parezco a un husky, no lo negare, pero me gusta cómo me veo
-tu lobo es realmente alto, fácilmente podrían confundirte con un Alpha hermano – Roberto me abraza y me da unas palmaditas en la espalda
- Roberto tiene razón, tu lobo es impresionante sobrino
- Si, si muy lindo el lobo y todo, pero mi pequeño ya tiene 17 años, déjenme abrazarlo de nuevo, háganse a un lado – tía mari se acerca y me abraza muy pero muy fuerte
- Tía bonita, me cuesta respirar – le digo en un susurro para que me suelte
- Lo siento cariño, es que estoy muy emocionada
- Feliz cumpleaños primito bello, tu regalo será acompañarme al centro comercial – Cami se cuelga de mi espalda y yo solo rio por sus ocurrencias
- Se te olvida que estoy cansado y que iré a dormir – le digo en medio de la risa, está loca si pieza que iré al centro comercial con ella ahora, primero necesito dormir y comer o primero comer y luego dormir
…
- Sube a descansar cielo, te llamare para el almuerzo
- Gracias tía mari – me despido de mi tío y subo a mi habitación, ni bien pongo un pie en el cuarto mi cama me llama como un imán, no me resistiré, me acuesto y no tardo ni cinco minutos en caer completamente dormido.
…
- Hugo, despierta, tu tía te hizo tu comida favorita – siento que mueven mi brazo, pero yo quiero seguir durmiendo – si no te levantas ya mismo, me comeré tu porción. – es todo lo que necesito para ponerme en pie, no me perdería las albóndigas de mi tía
- Estoy despierto tío, ahora bajo, gracias – le digo y me estiro fuera de la cama para ir a comer, bajo corriendo y me siento en mi lugar, mi familia esta en la mesa, hay un enorme plato de albóndigas frente a mi y un pastel de tres leches en medio de la mesa
-feliz cumpleaños Hugo – me dicen en coro y yo solo sonrió agradecido, esto es la verdadera felicidad, mi familia unida y sonriente…
(Narra Amelia)
Es sábado por la mañana, diana, Axel y yo desayunamos juntos y decidimos venir al centro comercial para comprar todo lo necesario y nada mas que lo necesario para este año escolar, la primera tienda que visitamos es una de útiles escolares, diana y yo amamos tener apuntes bonitos así que compramos muchas cajas de colores, resaltadores, brillantinas y cosas así, salimos con dos bolsas cada una y se las damos a Axel, diana propone tomar una selfie pero su mano esta ocupada con su helado así que yo tomo la foto y al ser el celular de Axel, la subo en su historia, luego le entrego el celular a mi primo y seguimos caminando
- Vamos a la tienda de zapatos, necesito zapatillas
- Yo igual, vamos Axel – le digo a mi primo y seguimos a diana al interior de la tienda
Luego de pasar horas debatiéndonos en los zapatos que llevaríamos salimos de ahí y vamos por comida, estamos hambrientos
- Es el último fin de semana libre, ¿hacemos una pijamada en la sala? – propone diana, Axel y yo nos miramos entre nosotros y sonreímos en acuerdo
- Claro amor, yo pediré las pizzas
- Por eso te amo cariño
- Iugh, dense amor cuando yo no este presente por favor – digo haciendo una mueca de asco para fastidiarlos
- Lo siento peque, pero no puedo disimular l amor que siento por esta preciosura
- Aww, eres un amor
- Que cursis son, mejor volvamos a casa antes de que me provoquen un coma diabético con tanta dulzura
- No seas amargada Amelia, cuando te enamores.
La interrumpo poniendo mi mano cerca de su cara – cuando me enamore no seré tan cursi como ustedes porque estaré ocupada sacándolo de sus casillas para que se enoje y luego me pida perdón por enojarse conmigo
- Eres mala prima, pero mientras no te enamores de un idiota todo estará bien
- No te preocupes, sabes que soy selectiva con las personas
- En el corazón no se manda amiga – dice Diana como toda una enamorada
- Digan lo que quieran, pero no terminare como ustedes – menciono muy segura mientras me pongo de pie para salir de aquí
- Si claro, lo que tu digas primita, vamos amor, hay que ir a casa.
…
Cuando llegamos fuimos a dejar las cosas que compramos en donde corresponde y yo tome una ducha, me coloque mi pijama de dinosaurio, por supuesto que es completamente maduro tener un pijama de dinosaurio en el closet
- Amelia, ¿vemos una película de terror o un drama?
- Hasta la pregunta sobra diana, por supuesto que una de terror amiga.
- Por eso te amo, ya llegaron las pizzas, ven
- Voy
…
Son las cuatro de la mañana, todo esta oscuro y estamos muy asustados, decidimos ver terror psicológico y ahora ninguno de los tres quiere moverse un solo metro
- Deberemos dormir aquí – propone Axel
- Yo estoy de acuerdo – dice Diana
- Yo igual – completo
No hace falta decir que nadie durmió en lo que quedo de la noche, cada cinco minutos nos preguntábamos si ya estábamos dormidos y la respuesta siempre era la misma, “no” hasta que amaneció y con la luz del sol brillando en nuestros rostros por fin pudimos movernos y fuimos a dormir.
Al entrar a mi cuarto, primero fui al baño, me contuve toda la noche, luego de hacer mis necesidades y lavarme las manos y la cara, fui a mi cama, me recosté, acomode mi almohada y me cubrí con las colchas, pero la luz del sol no me dejaba dormir, así que tuve que levantarme a cerrar las cortinas.
Apenas cerré los ojos Diana se metió en mi cama y me abrazo, seguía asustada, sonreí levemente y finalmente me dormí.