Familias y confesiones

2956 Words
(Narra Amelia) - Princesa, despierta, la comida está servida- alguien me habla, pero yo solo quiero seguir durmiendo, me siento muy cansada - mi nena hermosa, despierta - siento como mueven mi hombro y me fuerzo a abrir los ojos - cariño, mamá se enojada si no te levantas ahora - me estiro y miro a mi papá con una sonrisa en la cara, me levanto de la cama y salto a los brazos de papá   - Hola papi, ¿Qué hora es? - le pregunto aún somnolienta - Las dos de la tarde princesa ¿Dormiste bien? - me pregunta mientras me abraza fuerte - Si papi, dormí como una bebé - Lo note, al igual que tu almohada toda babeada Miró mi almohada y es cierto, esta mañana entre en coma - estaba muy cansada padre, no me juzgues - No lo hago cariño, pero esta noche debes acostarte temprano porque mañana inicias clases - Lo se papi, no te preocupes - Esta bien, bajemos antes de que mamá suba por los dos Suelto una risa nerviosa - si vamos, nadie quiere ver a mamá enojada - salimos de mi habitación y cuando llegamos al comedor ya están todos ahí, Diana con su pijama de Stich, luego le reclamaré por no despertarme, Axel en pantalonera y Buso deportivo, supongo que salió hacer ejercicio, mamá muy elegante como siempre y ahora nos mira a papá y a mi muy seria - Cariño, si nos sigues viendo de esa manera nos matarás y tendrás que pagar dos funerales con música en vivo - No es gracioso Dante, ahora siéntense los dos que vamos a comer - Señora, ¡Si! Señora - decimos papá y yo a coro - Niños no quiero que se vuelvan a desvelar de esta manera, no dormir toda la noche, es increíble, ¿Tienen idea de los problemas que les puede provocar hacer esas gracias? - nos llegará un gran regaño justo ahora - Mamá Iri, por favor, no lo volveremos hacer, estábamos muy asustados y por eso no dormimos, pero no volverá a pasar, lo prometemos - Si mamá, promesa de niña buena - Diana y yo recitamos con ojitos de cordero Mamá sonríe levemente, pero es suficiente para nosotros -  Bueno, vamos a comer, tengo tanta hambre que podría quitarles la comida a todos - Con mi comida no te metas padre, es sagrada - amenazó con mi tenedor en mano, si hay algo que amo en esta vida a parte de mis padres, es la comida - Ya basta, coman tranquilos niños, luego suben, se bañan y preparan sus cosas para mañana, espero que hayan hecho todas sus tareas vacacionales - Yo si tengo mis tareas mami - digo con un pedazo de pollo en la boca, nada glamuroso lo sé, pero estoy en mi casa y nadie me juzgará aquí - Yo igual, de hecho, lo hice todo apenas terminaron las clases, para no pasar por predicamentos como el año pasado - menciona Diana y todos nos reímos porque nunca olvidaremos que hace un año tuvimos que sentarnos todos para hacer la tarea de Diana que se había olvidado de realizar - Eso es bueno querida, Y tú Axel, ¿tienes todo listo? - pregunta papá - Así es papá Dan, bueno me falta un poco de literatura, pero es muy poco así que lo terminaré en un rato - Esta bien, niños, son tan buenos - dice mamá con una sonrisa amable en su rostro, - Cariño, lo que estoy oliendo ¿Acaso es torta de zanahoria? - pregunta papá cerrando los ojos para disfrutar del aroma y yo lo imitó pues huele muy bien - Siempre envidare su olfato, yo no hielo nada - dice Diana frustrada al aspirar aire y no encontrar el dulce olor del pastel - El aroma es muy suave aún querida, y si amor, es torta de zanahoria, quería hacerles un postre a los niños para que tengan un buen inicio de ciclo escolar - Por eso te amamos demasiado mamá - le digo sincera y me termino mi jugo de mora, como amo el jugo de mora Amamos, linda, lo amamos - Es cierto, siempre me he preguntado porque tenemos voces en nuestra cabeza, es raro y una vez pensé que estaba loca, luego me enteré de que era normal y que esa vocecita es llamada "conciencia" aunque yo pienso que esa voz debería sonar igual a la mía, pero es diferente, como sea ya estoy acostumbrada - Gracias mamá Iri, la comida estaba delicias, pero muero por probar ese pastel - dice Axel con la servilleta en sus manos - Pues tendrás que esperar querido, el pastel tardará un rayo, pero mientras tanto, puedes ir llevando todo esto a la cocina para que Diana y Amelia laven todo - ¿Que? - no quiero lavar platos y estoy segura de que Diana tampoco - Lo que escuchaste nena, es el último día así que no se quejen, mañana estará aquí Carlota y no tendrán que hacer nada - Gracias al cielo - dice Diana y comparto su emoción, Carlota siempre nos consciente en todo, es un amor de persona. - Todos aquí amamos a Carlota – dice mi papá y mi madre lo regresa a ver de una manera no tan amorosa que digamos – pero no más que a ti amor, tu eres la reina de esta casa – papá le besa la mano y mamá sonríe de oreja a oreja y le acaricia el rostro a mi padre. - Mamá, lamento interrumpir su momento de amor, pero si no apagas el horno ya mismo, el pastel va a quemarse – no miento, huele a que ya esta listo, mi mamá asiente y corre a la cocina, odia que se le quemen las cosas - ¿Cómo supiste que ya estaba listo Amelia? – me pregunta Diana, como si no fuera obvio, el aroma es muy intenso justo ahora - Por el delicioso aroma que desprende la torta amorcito, ¿acaso no sientes ese olor? – le contesta Dante, si, el mega olfato es de familia, mi tío también lo tiene. - Huelo a torta, mi pregunta fue el como supieron que ya estaba lista, la torta huele igual siempre – Diana luce indignada, ella cree que es como un super poder, pero solo es genética, o eso creo yo. - En realidad, cuando la mezcla aun esta liquida o cruda huele a harina y vegetal, pero cuando ya esta lista huele a dulce y pan, al menos para mí – le digo yo - No es pan y dulce es más como zanahoria dulce, ¿para ti tío? – pregunta Axel - Yo huelo a pan, dulce y zanahoria – dice mi papá para no entrar en debates - Mis amores, en lo que la torta se enfría para decorar, Axel, recoge la mesa, Niñas laven los platos, amor te corresponde limpiar y barrer esa parte – mi madre es tan ordenada todo el tiempo, pero nos dará torta, no pondré objeciones. - Señora, ¡sí! Señora -decimos a coro y hacemos lo que nos ordenó. … - Yo quiero amasarlo Amelia, la vez pasada lo hiciste tú, es mi turno, déjalo – Diana y yo peleamos por quien amasara el fondant, es una actividad relajante y divertida para ambas. - Pero mamá me dejo hacerlo a mi – le saco la lengua y sigo con mi trabajo. - ¿Por qué no lo dividen a la mitad y lo hacen las dos? Así tendremos dos colores con los que decorar el pastel – dice mi madre, me parece razonable así que lo hago y le doy una parte a Diana - Gracias mami Iri, eres la mejor – dice Diana emocionada como una niña pequeña. - Apresúrense niñas o terminaremos comiendo a media noche - Si mami, lo tendremos listo en un segundo – le digo mientras pongo unas gotas de colorante azul en el fondant - Menos palabras más acción enanas, mi tarea es mas complicada y ya casi termino – Dice Axel poniendo su ultima hoja de chocolate en la bandeja para llevarla a la nevera. - Si, si, ya cállate presumido, solo es chocolate – le dice Diana girando los ojos - Niños, ya dejen de pelear, parecen chiquillos de preescolar – nos regaña papá - Nos tratas como niños de preescolar papá, no nos regañas por comportarnos así – le digo como toda una niña mimada - Ya, ya, basta, cálmense, vamos a armar el pastel – dice mamá mientras prepara la manga con la crema pastelera dentro - Si, mamá, empezare a estirar mi fondant - Yo igual – dice Diana tomando el otro bolillo y al mismo tiempo y muy coordinadas, estiramos el fondant por medio mesón … - Y listo, se ve precioso – dice mi madre cuando pone la última hoja de chocolate sobre el pastel - Tienes mucho talento amor, aun me pregunto porque no te dedicaste hacer tortas – le dice mi papá abrazándola de un lado - Porque es solo un hobbie, la arquitectura es mi pasión cariño – le responde mi mamá con una sonrisa de orgullo en los labios - Se ve muy lindo y todo, pero tengo hambre – y así es como yo Amelia Castello arruino un momento romántico de mis papás. Todos ríen y mamá pone platos pequeños en el mesón de la cocina, papá va por tasas y yo saco la leche de la nevera, Diana se sienta junto a Axel y mamá empieza a cortar la torta - Espera, espera, cariño, déjame tomarle una foto, debo presumir el gran trabajo de mi bella esposa – papá le saca una foto rápida al pastel para ponerla en su muro de f*******:, siempre publica el trabajo de mamá. - ¿Podemos comer ya? – pregunta mamá - Ahora si cariño – responde papá -Tenemos hambre, tenemos hambre, tenemos hambre – cantamos a coro Axel, Diana y yo como los niños ricos y fastidiosos que somos - Silencio los tres, o se quedaran sin porción – con esa amenaza por parte de mi padre, guardamos silencio y esperamos a que nos llegue nuestra parte de torta - Yo quiero una fresa mami – le digo mientras hago un puchero, las fresas son mi fruta favorita - Claro cariño, lo que tu digas – dice mi mamá poniendo una fresa sobre mi pedazo de torta - Mmmm esta delicioso tía Iri, nadie hace tortas tan sabrosas como las tuyas – alaga Axel a mi madre - Completamente de acuerdo mamá Iri, esto es lo más delicioso que he comido en mi vida – le sigue diana con un enorme mordisco de pastel en la boca - Diana, modales, eres una señorita – regaña mi mamá, odia que nos comportemos de manera “indebida” Diana traga su comida y responde – Lo siento, no lo hare de nuevo - Eso espero querida, ahora coman rápido y luego suben a preparar sus cosas para mañana ya es tarde - Si, mamá … - Lia, ¿has visto mis anillos de diva? – Diana entra a mi habitación con sus manillas y anillos en las manos - No Ana, la ultima ves que los usaste fue cuando te saque a correr hace casi un mes - le respondo mientras termino de acomodar las cosas que llevare mañana en mi mochila - Primero no me digas Ana, no me gusta, y segundo, ese día regresamos, mi padre me llamo y fui a casa, debí dejarlos ahí cuando me metí a bañar -Podemos pasar por ahí antes de ir a la escuela – ella de ninguna manera entrara al instituto sin sus anillos de diva - Por eso te amo Lia de mi vida – me dice mientras me abraza y yo sonrió - Deja de decirme Lia, me haces sentir como ella - Pero a ti t queda mejor el nombre, ella no lo merece, tu eres bonita y ella es un monstruo – cierro los ojos y me concentro en las palabras de Diana, ella en verdad es un monstruo y yo no soy como ella, yo soy diferente y jamás seré como ella - Ya no pienses en el pasado bonita, ya paso, el presente es lo que importa y justo ahora es bonito, porque tu estas aquí ¿sí? – no tengo palabras para expresar lo que siento por mi mejor amiga, sin ella yo me hubiese derrumbado hace mucho tiempo, es de las mayores bendiciones en mi vida - Si Diana, aquí es bonito, pero es mas bonito porque tu estas aquí – le digo de la manera mas sincera posible y me giro para abrazarla - ¿Ahora pretendes quitarme a mi novia peque? - no se en qué momento entro Axel a mi habitación - No pretendo nada, ella me pertenece a mi desde mucho antes que a ti – le digo abrazándola mas fuerte aun - No se peleen por mí, puedo darles amor a los dos por igual - Entonces abrázame también a mi – le dice Axel mientras se acerca a nosotras con los brazos abiertos - Abrazo grupal – digo yo abriendo los brazos Estoy demasiado agradecida con la vida por darme una familia tan bonita como la que tengo … (Narra Hugo) -Buenos días princesa, es hora de levantarse o llegara tarde a su baile – escucho la voz de Roberto y como me quita las sabanas del cuerpo, siento frio así que me levanto esta mañana tampoco me ejercite, ayer después de la comida y un buen baño fuimos a comparar las cosas para la escuela, cenamos en casa y subí a preparar mis cosas, luego me acosté y charle un rato con Ankor, cuando me di cuenta era me madrugada, así que dormí y no quise despertar cuando sonó la alarma -No me trates de esa manera, me haces sentir como un marica - Uy perdón, ¿te lastime florecita? - Lo siento, no quise decir eso – le digo al darme cuenta de mis palabras - No pasa nada Hugo, báñate y hablaremos un rato - Dijiste que ya era tarde – le menciono - En realidad es bastante temprano, pero ayer no tuvimos tiempo de hablar - Oh – es todo lo que digo y voy hacia la ducha, no tardo mas de lo necesario y salgo para vestirme, es una mañana fría - Te escucho – le digo a Roberto que se encuentra envuelto en mis sabanas - Bien, descubrí que no era “normal” a los 16, Sali con la animadora esa por guardar las apariencias, me gustaba un chico del equipo de futbol y no sabia como lidiar con eso - lo escucho atentamente mientras termino de ponerme el uniforme - Llego un punto en el que ya no podía seguir con ella así que la deje, le dije que había otra chica, ella se molestó y dejo de hablarme, me concentre en mis metas, la guardia del Alpha y creí haberlo superado, porque veía a mis compañeros a diario y ya no me afectaba la cercanía de los hombres sexys, pero cuando ese chico nos atendió en la cafetería comprendí que nunca lo supere, todo sigue igual, encontrar a mi mate fue espectacular, mis sentimientos están hechos un lio, no se como se lo diré a mis papás, sobre todo a mi papá, ya sabes cómo es - Entiendo, es complicado, sobre todo cuando todos creíamos que te gustaban las chicas – le digo honestamente – pero no te preocupes, encontraremos la forma de decirle a tío Frank y sobre ver a tu mate, yo puedo ayudarte con eso, podemos decir que me entrenaras personalmente y aprovechas para verte con el - Eres el mejor Hugo, lo aprecio mucho, en serio - Eres mi hermano, siempre te apoyare Roberto, ¿o debo decirte Robertita? - Repite eso y te romperé el brazo Hugo Trago saliva por que está demasiado serio – solo jugaba hermano, tranquilo - Lo siento, es frustrante no saber cómo manejar esta situación - ¿Qué situación? – Roberto y yo nos quedamos de piedra al escuchar la voz de tío Frank en la puerta de mi habitación - Nada tío, nosotros - Encontré a mi mate papá – giro bruscamente para ver a Roberto, creí que no lo diría aun - Que felicidad hijo, encontrar a nuestro mate es la mayor bendición que la diosa nos a dado – le dice mi tío con una sonrisa en la cara – pero no te ves muy emocionada ¿Dónde la conociste? ¿Quiénes son sus padres? ¿es una loba? - Papá, yo… - Dime hijo, habla - Mi mate es un hombre, padre No se como describir la cara de mi tío en este momento, el siempre a sido un hombre muy “varonil” odia a los “maricas debiluchos” siempre nos educó para ser “hombres de verdad” y ahora solo puedo ver rabia y creo que decepción en su mirada - Padre, dime algo por favor, yo - Silencio, necesito un momento – dicho eso salió de la habitación dejándonos con la palabra en la boca - Creí que no se lo diríamos aun – le digo a Roberto - No fui yo, fue Kazán, tomo l control de mi cuerpo y mi labios, está furioso conmigo por no reclamar a su mate aun - Demonios, eso nos complica todo - Lo sé, Hugo, lo sé, demonios Kazán, ¿Por qué nunca me dejas manejar estas situaciones a mí? Sera un día muy interesante…  
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