-Si quieres matar a alguien, mata a Diana Helsay.
Lilian tardó unos segundos en reaccionar.
-Que mala suerte... pensaba que Diana ya habría dejado de acosar a Nick.
- Y en cierto modo, ha dejado de acosarlo - le informó.- Ahora solo busca venganza. Quiere convencer a su marido de que tu jefe la está acosando a ella, por que sabe que perdería su contrato con la empresa.
-¡Claro esa era la fiesta de touchber, demonios lo olvidé!... Pero hay algo que no entiendo... ¿Porque te lo ofreció a ti? en estos casos siempre recurre a Giselle Suarez.
- Me lo ofreció porque se había puesto enferma.
-No me extraña. Seguro que se puso enferma porque quería convertirse en la Sra. de Radley y ha comprendido que no es posible. Pero bueno ya se le pasará- comento Lilian con humor. Te cuento una de sus pretendientes me confeso qué encapricharse con Nick es como una gripe... con la diferencia de que esa gripe sólo se puede quitar fuera de la cama.
Marie se ruborizo.
- No entiendo que tenga tanto éxito con las mujeres . Está demasiado centrado en si mismo - afirmó.
Lilian la miró con incredulidad.
-¿Cómo no lo entiendes si te convenció de ir a esa fiesta con él? Podrías haberte negado y no lo hiciste.
- Me convenció porque me ofreció una suma de dinero muy pero muy generosa. Tan generosa, que no la pude rechazar - respondió Marie.
-Bueno mientras no se repita la experiencia... -dijo Lilian-. Olvida lo que he dicho sobre trabajar para él. con una vez basta.
-Pero van a ser dos- le informó -. Los Helsay nos han invitado a su casa de campo y nick me ofreció a cuadruplicar la cifra que me ofreció en la fiesta. Tú jefe quiere que lo acompañe.
Lilian tardo en reaccionar.
-No para nada... nada de eso... Nick tendrá que pasar sobre mi cadáver para llevarte a ese infierno disfrazado de casa de campo. No debes mezclarte con él. Juega en una banda distinta a la tuya... y a decir verdad también a la mía.
-¿a la tuya?...
Lilian sacudió la cabeza.
Estuve a punto de acostarme con él cuando empezamos a trabajar juntos - le confesó-. pero comprendí el peligro que corría y me retiré a tiempo.
- Mi caso es diferente- aseguró Marie-. Es un simple asunto de negocios, nada mas. Incluso vamos a dormir en habitaciones separadas... Por dios Lily mírame un momento. No creerás que Nick tiene algún tipo de interés por mi...
-Te estoy mirando. y lo que veo es una joven dulce y terriblemente inocente. Una jovencita que no debería pasar ni un minuto y mucho menos 2 noches seguidas con un depredador como Nicolas.
-Pero...
-Olvídalo- la interrumpió -. Si has aceptado su oferta por el dinero, habla con él y recházala. te presto lo que te haya ofrecido y cuando tengas un trabajo me lo empezaras a pagar de a poco.
Marie se mordió el labio y dijo: -te lo agradezco mucho. pero Lily apenas tienes con lo de tu boda y el deposito de tu nueva casa, además se ha ofrecido a darme 500 libras por la fiesta y me pagará 2mil libras por el fin de semana. Si Wendy Ingram me despide, ese dinero me ayudará mucho.
Su hermana suspiró.
-No yo no podría prestarte esa suma tan elevada. Pero de todas maneras, este asunto no me gusta nada en absoluto. Hablare con mi jefe mañana a primera hora.
- No, por favor, no intervengas - le rogó Marie-. ya tenemos un acuerdo y lo voy a cumplir. Además no te preocupes después de todo lo que me ha pasado mis instintos están mas potenciados. y no soy una niña Lilian, he aprendido a cuidar de mi misma.
-Ya se que no eres una niña; Marie; ese es el problema.
Marie tardó en conciliar el sueño aquella noche. Intentó convencerse de que estaba preocupada porque tenía que hablar con Wendy Ingram, pero sabía que su inquietud se debía a que no había sido completamente sincera con Lilian. Ni consigo misma.
Se giró en la cama, tensa, y se dijo que era muy capaz de resistirse a los encantos de Nick. Además, en Queens no estarían solos; habría más invitados, y él tendría que pasar mucho tiempo con Graham Helsay.
En cuanto a la noche, el ama de llaves de los Helsay les daría habitaciones separadas y eso evitaría cualquier tentación.
Sólo iban a ser cuarenta y ocho horas. Nada más. Y cuando terminarán, no volvería a ver a Nicolás Radley Morgan. A no ser que Lilian lo invitará a su boda.
Sólo iban a ser dos días Y dos noches.
Después el saldría de su vida para siempre.
Despertó a media mañana, más tarde de lo que había planeado. El piso estaba vacío. Lilian le había dejado una nota donde le informaba que volvería a las 6 de la tarde y de que había cruassanes, cereales y huevos si quería desayunar.
Marie se preparó unos huevos revueltos y una tostada con mermelada de fresa, que tomó con una buena taza de café.
Después de desayunar, se puso una falda gris, una blusa blanca y una chaqueta de color azul marino. Tenía que ir a ver a su jefa.
Cuando entró en la oficina, la recepcionista la miro con asombro y susurro:
- El teléfono no ha dejado de sonar desde el viernes, Marie. Parece que te has buscado un buen problema... Wendy te está esperando.
Marie entró en el despacho de su jefa, que le hizo un gesto Para que tomará asiento. Marie obedeció
-esta ves te has superado- dijo Wendy-. La señora Manson Dice que eres una especie de ninfómana, un lobo disfrazado de cordero que ha abusado de su hospitalidad, de su amabilidad y de su confianza. ¿Y bien? ¿tienes algo que decir?
-Que se ha equivocado de lobo- contestó.
Marie le hizo un resumen de lo sucedido y añadió: -sospecho que cuando me contrató, creyó que yo no le interesaría a su esposo, que no sería su tipo de mujer.
Wendy ingram soltó una carcajada.
- Si, yo también lo sospecho. No te preocupes Marie... sin embargo, me temo que no puedo darte ningún empleo hasta dentro de unos cuantos días. Tendrías que sustituir a la administrativa de una clínica veterinaria de Nexum. Durante cuatro semanas. Pensaba enviar a Lenna, pero no quiere alejarse de su novio tanto tiempo.
Marie la miro y sonrió.
-Dile a Lenna que no hay problema. Ya me encargo yo.
Marie estaba preparando pan de ajo, pasta y una salsa a la boloñesa cuando Lilian regresó aquella tarde al piso.
-que bien huele... creo que te voy a contratar.
-demasiado tarde. La semana que viene me marcho a Nexum para hacer una sustitución en una clínica veterinaria. Y como todavía tengo un empleo, ya no tendré que acompañar a Nicolás- le informó.
-Oh, vaya -dijo Lilian.
Marie dejo de remover la salsa y la miró.
-¿ Qué ocurre? Pensé que te alegraría saberlo...
-y me alegraría si no me hubiera pasado todo el día respondiendo las llamadas de Diana Helsey. Esa mujer se ha empeñado en complicarle la vida a mi jefe. Nick cuenta contigo, Marie- dijo, mirándola con intensidad.
Lo sé porque me ha ordenado que mañana te lleve de compras.
- Lo único que me quiero comprar son unos vaqueros y unas botas- afirmó Marie-.
-bueno antes de que te compres ropa para el campo que re parece si te compras unos vestidos de noche y unos cuantos complementos? Sobra decir que los gastos corren por su cuenta.
- Pero Lilian...
-Marie, sabes que no te lo pediría si no fuera completamente necesario. Pero tampoco tienes que preocuparte por el. Le he dicho que no eres su tipo.
-¿Que no me preocupe?- preguntó, asombrada-. No se lo habrá creído...
-Aunque tuvieras razón, me ha dado su palabra de honor de que cuidara de ti y de que se portará como un caballero.
Marie río con ironía.
-¿Nicolás Radley Morgan te ha dado su palabra de honor? Como si valiera algo...
Lilian entrecerró los ojos, se acercó a la cacerola donde se estaba cociendo la pasta y añadió un chorrito de aceite de oliva.
-Marie puede que mi jefe sea alérgico al matrimonio pero es un hombre de fiar -afirmó- además, no te entiendo... anoche estabas decidida a acompañarlo y ahora hablas de el como si fuera ... Darth Vader en persona. ¿ Qué ha cambiado?
Marie se encogió de hombros.
-Tal vez me haya dado cuenta de que tu tenías razón.
- Pero es verdad que el dinero te vendría bien. El dinero del alquiler que te pagan por tu piso apenas alcanza para pagar los plazos de la hipoteca -le recordó-. Mira ... hace mucho tiempo que trabajo con Rad y nunca ha roto su palabra. Creo que deberías concederle el beneficio de la duda. Pero naturalmente, la decisión es tuya.
Marie miro la salsa, la volvió a mover y pensó que ese no era el problema. No desconfiaba de Nick; desconfiaba de sí misma.
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