Muy Decorativa

1045 Words
Marie preparo café mientras pensaba que Nicholas Radley Morgan había resultado ser adivino. Aunque por otra parte, tampoco tenia que ser muy perceptivo para saber que estaba preocupada por las implicaciones de pasar dos días con él. Sobre todo, cuando sus anfitriones pensaban que eran pareja y esperarían que se comportaran como tal. Se había metido en un buen lío; le aterraba la perspectiva de sufrir los ataques de Diana cuando Jake se tuviera que marchar para estar con Graham; pero por mucho que eso le helara la sangre, lo de pasar dos noches con Nick era aún peor. Tomó aliento, puso el café en la bandeja y se dirigió al salón. Nick se había quitado la chaqueta, estaba sentado en uno de los sillones, con la corbata aflojada y la camisa entreabierta. En la mesita, delante de él había una copa de coñac. Tenía un aspecto completamente relajado. A fin de cuentas, estaba en su casa. Dejo la bandeja junto al coñac, sirvió el café y se sentó enfrente de Nick, con las piernas muy juntas y las manos sobre el regazo. - Por tu aspecto cualquiera diría que te van a entrevistar para un trabajo- ironizó Nick -Pero esta bien hagámoslo así, como un simple asunto de negocios... te ofrezco 2 mil libras esterlinas si sigues interpretando el papel de mi acompañante, como lo has hecho esta noche; pero esta vez será desde primera hora el viernes hasta el domingo después de comer, que serán las horas que estemos en Queens. Tómalo o déjalo es mi única oferta.-  -Haces que parezca muy sencillo- dijo Marie con amargura. -Por que lo es cariño. A diferencia tuya, intento no complicarme la vida. - La vida es complicada de todas formas. Si me presento contigo en esa casa, pensarán... que estamos juntos de verdad. -Ya veo. Te preocupa que tengamos que compartir cama. ¿Y que?- preguntó él, encogiéndose de hombros-. No es para tanto. Seguro que has compartido tu cama con muchas personas. - Pero por decisión propia- puntualizó Marie -Esta vez sería distinto. Nick cerró los ojos y alcanzó su café. -¿Crees acaso que no seré capaz de pasar dos noches contigo sin dejarme arrastrar por el deseo? -pregunto con humor -. No te preocupes Marie. Nunca he tocado a una mujer sin su consentimiento previo. Y TU NO ME LO VAS A DAR ¿VERDAD?. Marie se ruborizó  - VERDAD. - De todas formas... De todas formas, te tranquilizará saber que cuando me alojo con una dama en Queens, siempre nos dan habitaciones separadas. La ama de llaves de ahí es una mujer muy conservadora... Naturalmente, son habitaciones contiguas, pero si gustas podemos atascar la puerta, así te sentirás  mas segura. -Pero aún queda la cuestión de nuestro comportamiento en público... quiero que nuestro contacto sea tan leve como sea posible. -Estoy completamente de acuerdo contigo. Si quieres, lo podemos poner por escrito y por triplicado.- Bromeó  -Esto es un juego para ti... -protestó  -No, no es un maldito juego.- afirmó él con brusquedad-. Estoy decidido a salvar mi relación con Graham, aun que signifique pagar dos mil libras por 2 días de compañía. Además, tú eres la mejor candidata que podría haber encontrado para el puesto, porque no te conoce nadie. Nick la miro con intensidad y añadió: -Antes has dicho que Diana no se ha dejado engañar. Entonces, ¿Porque crees que se ha acercado a ti y te ha acusado de colarte en la fiesta? Evidentemente, porque no te conocía de nada y quería saber quién eras y qué estabas haciendo allí. Tendrás que estar preparada Marie. Estoy seguro de que insistirá con su interrogatorio. -¿Y que quieres que le diga? Nick se encogió de hombros otra vez. -Lo que quieras, con excepción de la verdad, pero yo no me preocuparía demasiado... tu pose de timidez y misterio ha funcionado bastante bien con los invitados de la fiesta. -Porque no es un a pose -aseguró-. Soy tímida, es verdad. Y en cuanto al misterio, ¿se te ocurre uno mayor que haberme mezclado contigo? Creo que las cosas habrían sido más fáciles si te hubieras casado con Diana. -Lo habrían sido para Diana, pero no para mí. Ademas, yo no soy de los que se comprometen. ¿Lilian no te lo había dicho ? -Lilian es muy discreta. No suele hablar de ti- mintió. -¡Que dechado de virtudes! - se burló - Tendré que subirle el sueldo. Nick tomo el coñac y se lo terminó de un trago. -¿Y bien ? ¿Qué vamos a hacer, cariño? ¿Qué responder? te ofrezco una suma de dinero muy generosa por dos días de trabajo. Y se que lo necesitas. Marie se acordó de lo que había pasado con Andrea Manson. La escritora estaba tan enfadada que había amenazado con hablar con Wendy Ingram para que la despidieran. Y si al final la despedían, tardaría una buena temporada en encontrar otro empleo. No podía hacer otra cosa que aceptar el trato -Muy bien - dijo en un suspiro-. Trato hecho.  Nick se levantó. -Excelente. Te llamaré en algún momento de la semana para ponernos de acuerdo en los detalles. Pero antes de que me vaya... Él sacó una chequera del bolsillo de la chaqueta. Después rellanó un talón, lo firmó y se lo dio a Marie. -Aquí tienes. Por tu servicio de esta noche. Marie miro el cheque y se quedó asombrada. -¿Quinientas Libras? -¿Es que te parece poco? -No, No ... me parece más que suficiente- respondió asombrada-. No he hecho nada para ganármelo. Me he limitado a quedarme de pie... -Pero estabas muy decorativa- Bromeó, sonriendo-. Ninguno de los invitados se habrá dado cuenta de que lo nuestro era un simple acuerdo comercial. De hecho, hasta yo he estado a punto de olvidarlo. Marie pensó que ella había tenido el mismo problema. En determinado momento, cuando Nick la tenía agarrada del brazo, había sentido la tentación de recostarse contra él y apoyar su cabeza en su hombro.  Por suerte, se había contenido. No de podía permitir ese desliz.Nick se puso la chaqueta, camino hacia la puerta y dijo: -Hasta el fin de semana que viene. Buenas noches, Marie.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD