Mire a Emily sin entender, ¿A qué se refería con que no aguantaba más? Mi cerebro aún no procesaba lo que estaba pasando, dentro de mi mente era imposible que Em se fuera de mi lado, esto tenía que ser una broma; intente decir algo, sin embargo, las palabras se atoraron en mi garganta y para mi desgracia Emily aprovecho mi estado para salir corriendo.
Quisiera decir que salí tras ella y logre alcanzarla, pero no fue así, al verla correr y alejarse, mi cuerpo se congeló, un sonido de incredulidad salió de mi garganta, me senté en la arena aun estupefacto, pase una de mis manos por mi cabello.
¿Pero qué mierda había pasado? Aún estaba intentando procesar lo sucedido… no entendía las últimas palabras de Emily, ¿Por qué había dicho eso? ¿Qué era lo que no aguantaba? Hice un repaso mental de todas las cosas vividas junto a Emily, no recordaba haber hecho algo tan malo como para que ella me dejase de hablar…
Bueno, puede que en los últimos meses no hubiera estado al pendiente de ella, y puede que algunas veces la haya dejado sola, pero ese no era suficiente motivo, ¿o sí? Mordí mi labio nervioso, ¿podría ser por Ría?
Me removí inquieto en la arena, sin dejar de preguntarme que había hecho mal, sin embargo, después de unos minutos de mucho pensarlo, decidí que no podía quedarme allí toda la noche preguntándome que había hecho mal, tal vez nunca lo descubriría, por lo menos no por si solo… lo mejor sería preguntárselo directamente a ella.
Me levanté de la arena, sacudiendo toda la que se había quedado pegada a mi ropa y emprendí camino hacia casa, y aunque había decidido no darle más vueltas al asunto, no pude evitar pensar en ello un par de veces más…
Al llegar a casa, inmediatamente me dirigí a mi cuarto, no podía esperar preguntarle a Emily que había querido decir, tome mi celular y marque su número y como me lo esperaba esta no contesto; aunque le marque 15 veces, no estaba exagerando, en realidad le había marcado todas esas veces, después de la número 16 me rendí y comencé a mandarle mensajes por todas sus redes, posiblemente me veía como un maldito acosador, pero estaba seguro de que si no insistía Emily jamás me contestaría; y claramente resulto, Emily contesto uno de mis mensajes, aunque no de la manera que hubiera esperado.
“Deja de insistir, Eros, te dije que necesitaba espacio”
Mire el celular en mis manos furioso, ¿eso era todo lo que merecía? Ni siquiera un “Hay Eros, necesito un tiempo para mí, quiero estar alejada por…” no simplemente me dejaba a la deriva sin una excusa, suspire, intente contestarle el mensaje, sin embargo, me había bloqueado, suspire con frustración.
Me acosté en mi cama y cerré los ojos, lo mejor en este momento era consultar mis siguientes pasos con la almohada….
Me despedí de mama con un beso en la mejilla, antes de salir tomé una respiración profunda, estaba nervioso, consultarlo con la almohada, no había funcionado, sacudí mi cuerpo dándome valor, no lo pensaría mucho, suplente iría donde ella y le preguntaría, no tenía mucha ciencia….
Mire aburrido mi almuerzo, ¿acaso el día de hoy el mundo estaba conspirando contra mí? Toda la mañana había intentado hablar con Emily, cosa que había sido imposible, siempre que lo intentaba alguien se interponía en mi camino y Em aprovechaba para escaparse, en estos momentos de verdad odiaba ser “popular” solo quería que todos me dejaran en paz 5 minutos ¿era mucho pedir? Deje de comer, realmente no tenía mucho apetito, me levante de la mesa y Salí de comedor.
Comencé a caminar al salón de clases, estaba de mal humor, no quería que nadie se me acercara en este momento, al llegar a salón confirme que estuviera vacío y me senté, saque uno de mis cuadernos y comencé a garabatear en las últimas páginas; la puerta se abrió abruptamente, dirigí mi mirada hacia allí, sonreí, al parecer el mundo había escuchado mis plegarias, no dije ni una sola palabra, Emily aún no me había notado, estaba profundamente concentrada en su cuaderno; seguramente no había estudiado para el examen y ahora lo estaba haciendo de último minuto.
Espere a que se sentara y me dirigí a la puerta, con mucho cuidado la cerré con llave, Emily seguía pendiente de sus apuntes, pude notar que llevaba unos audífonos, ¿de verdad esperaba recordar algo cuando no estaba totalmente concentrada?
Bueno, en estos momentos eso no me importaba, gracias a ello tenía una oportunidad, me acerque a ella y toque su hombro, esta salto asustada y levanto rápidamente su vista, al verme su cara palideció, levante una de mis cejas.
—¿Ahora si me darás una explicación? —pregunte esta, me miro directamente a los ojos y después a la puerta. —La he cerrado con llave. — dije, en estos momentos de verdad odiaba que la primera reacción de Emily a los problemas fuera huir.
—No tengo por qué explicártelo. —rogué por paciencia a todos los dioses.
—En otras situaciones probablemente no, pero se supone que soy tu mejor amigo Em, merezco saber por qué te quieres alejar de mí. — Emily me miro con ojos de cachorrito, estuve a punto de rendirme y decirle que estaba bien, que cuando estuviera lista me lo digiera, pero estaba un 99% seguro de que Emily jamás estaría lista para decírmelo.
—Sé que mereces una explicación, pero no puedo darte una, por lo menos no ahora.
—Estás siendo egoísta en estos momentos Emily. —La vi morderse el labio, dudosa.
—Tengo que ser egoísta. —Apreté mis manos intentando menguar el calor en mi pecho.
—¿Pero qué estás diciendo? Em, sabes que eres una de las personas más importantes en mi vida, nos conocemos desde pequeños, eres mi mejor amiga, mi lugar seguro. —La vi cerrar sus ojos y apretarlos.
—Solo dame tiempo, cuando me encuentre lista te lo diré.
—¿Cuánto tiempo? — pregunté desesperado
—¡Mierda! ¡Ya te dije que cuando esté lista te lo diré! ¡No tengo por qué hacerlo ahora, no tengo por qué rendirte pleitesía! — La mire impresionado, Emily nunca me había gritado.