- No te enojes por lo que dije, es para darles pie a que alimenten los chusmeríos del pueblo, jajaja. - No me enojo, imaginé que sería por eso, pero la que debe estar preocupada es tu hija, apenas si nos conocemos y bastante atosigada está con lo que está pasando hasta ahora. - No importa, a la madre le gustás mucho, tanto como patrón o como yerno y se dice que somos adultos. Acá mi única diversión son las novelas de la tele y allí se da de todo. - También se da lo de los “encontronazos” con las maduras hermosas, esa es la parte que más me gusta de esas novelas. - ¡Epa!… ¡Vos debés ser un pillo de cuidado!, el terror de las cincuentonas, jajaja, ¿te sirvo una copita de licor? - Dale, el que sea estaría bien, —se arrimó a un mueble para sacar u

