Y como me temia, sucedió.
Por supuesto que los señores Wilson tenían que conocer a Marco Meyer.
Al momento que ellos me vieron llegando con él a casa, absolutamente le dieron las gracias por haberme ayudado a llegar con bien. Ellos no dudaron en invitar al chico a ingresar y como siempre Amelia tan generosa, nos sirvió la cena.
En este momento, me encuentro sentada frente a frente al espantapájaros, intentando no mirarlo, mantengo mi mirada sobre el plato de spaghetti, el señor Luca me esta dando una gran y extensa explicación paso a paso de los caminos que debo recorrer para llegar a casa y los caminos por los cuales nunca debo pasar, me siento como una niña pequeña aprendiendo la dirección de su casa.
- Jamás debes caminar por callejones y calles oscuras o silenciosas- me repite el papá de mi amiga y yo asiento con la cabeza en silencio- Y si sientes que alguien te sigue ya sabes que debes llamarnos para ir a buscarte y mantén siempre encendido tu GPS- yo continúa asintiendo con la cabeza.
- Ya amor, déjalos que coman tranquilos- Amelia llama la atención de su esposo. Alzo un poco mi mirada y noto que Marco esta conteniendo una sonrisa burlona.
- No señora Amelia, Pinky tiene que aprenderse bien el camino, así no se mete en tantos problemas- el espantapájaros habla mirándome socorronamente, yo me freno de rodar los ojos, presionando mis dientes y presiono mi tenedor aplastando varios fideos.
- ¿Pinky?- preguntan los esposos confundidos.
- No le hagan caso, es solo un tonto apodo- me apresuro en responderles.
- Es que, su cabello es muy rosa ¿no lo creen?- Marco dice como si nada mientras sigue comiendo.
- Es extrañamente colorido- le apoya Amelia- pero es muy lindo.
- Tiene un parecido al...al ¿algodón de azúcar?- dice el señor Luca con duda.
-¿Si verdad?- el chico lo apoya.
Ambos empiezan una platica que varia sobre varias cosas.
-Liv- Amelia llama mi atención susurrando, centro mi mirada en ella- como se conocieron ustedes dos, Cora no nos dijo nada.
- Solo nos vimos un par de veces cuando ellos viajaron a el condado de Mason.
- Parece que él esta muy familiarizado contigo- ella me da una mirada cómplice, señala con su ceja hacia el frente donde esta hablando su esposo y Marco.
- No somos nada, ni siquiera me cae bien.
- Él no es un mal chico, lo conozco desde pequeño y creo que ustedes podrían ser buenos amigos- al no querer contradecirle, atino asentir con la cabeza.
Prefiero ser amiga de un cactus antes de ser amiga de él.
Sin decir otra cosa, continuamos con nuestra cena.
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Gracias a Dios, la noche anterior el espantapájaros se fue rápido una vez terminada la cena.
Para mí sorpresa, él se porto mucho más manso que de costumbre y aprovechando que hoy no molesto tanto, me fui a mi dormitorio a estudiar algunas recetas que me faltaban repasar.
Me quede hasta las 2 de la mañana, pero valió la pena porque justo ahora estoy respondiendo con facilidad las respuestas del examen parcial que el profesor nos está tomando.
Los parciales son solo sobre la teoría pero en el examen final tendemos que poner en práctica y aprueba nuestra habilidad en la cocina, siendo supervisados baja la atenta mirada del estricto profesor.
El sonido del tintineo del timbre, hace que todos dejemos aun lado nuestras plumas sobre la carpeta.
El líder de equipo empieza a recoger las hojas mientras que el chef nos da una breves pautas sobre el porcentaje calificativo de esta prueba.
Con la clase terminada, todos nos disponemos a salir, detrás de mi viene Emma y James, mientras que yo camino al lado con Sophie.
Últimamente mi amigo y la rubia se han estado apartando un par de veces para hablar de "asuntos importantes".
Por lo que parece, algo están tramando esos dos.
Disimuladamente los veo continuar hablando entre murmullos mientras nos siguen el paso. Ajena a todo eso, Sophie continúa hablándome sobre una noticia que estaba circulando por la ciudad.
Según parece, hace varios meses antes que yo llegue a la ciudad, un hombre fue acusado de secuestrar por varias horas a una chica, reteniendola en un club de mala muerte, para su fortuna, sus amigos fueron ayudarla y la salvaron de las oscuras intensiones que él tenía.
Seguro por eso los señores Wilson estaban preocupados por mi.
En fin, según escucho Sophie, el hombre nunca pude ser atrapado y hasta ahora sigue prófugo, pero los rumores dicen que ha vuelto a Lansing y que se esconde en la cabaña que tiene su familia en medio del bosque.
Que en mi opinión, es un escondite muy obvio.
- También dicen que la familia nunca quiso dar información alguna sobre el paradero de él y que poco después que se abriera la investigación, ellos dejaron la ciudad- continúa diciendo la morena.
- ¿Y que pasa con los rumores? ¿Acaso el sheriff no ha mandado a inspeccionar la dichosa cabaña?
- Se necesitan más que rumores para inspeccionar propiedad privada.
- Pero hasta que consigan una orden judicial podrían pasar meses y ese tipo sigue prófugo- suelto un suspiro cansado.
- ¿Los señores Wilson no te han dicho nada sobre este caso? escuche que la víctima vivía por su calle.
- No, ellos no comentaron nada pero si los he notado más protectores que de costumbre, se espantaron cuando me perdí en la frontera del bosque.
- No es para menos, con este caso y con el temor de los ciudadanos de que el hombre haya vuelto a la ciudad, todos están en alerta.
-¿Sobre que están en alerta?- Emma y James preguntan, llegando a nuestro lado.
- Oh, solo le comentaban a Livi, sobre el caso de secuestro que escuchamos en la cafetería.
- Ah es cierto, mis tíos están preocupados por eso y ya no me dejan llegar tan tarde- nuestra amiga de cabellos rubios responde haciendo una mueca dramática.
- Por eso debemos salir mejor en grupo, ya saben, hoy es jueves y mi cuerpo lo sabe- Sophie se señala con sus pulgares mientras hace un fallido intento de hacer bailar sus hombros.
- Podemos aprovechar que los exámenes ya acabaron y salir a bailar, mi prima me dijo sobre una discoteca que queda por la plaza central.
- Ah ¿El Stark Night?
- Si ese- mis amigas empiezan hablar sobre la dichosa discoteca.
No estoy acostumbrada a esos lugares, pero dicen siempre es bueno salir de nuestra zona de confort.
¿Ir a bailar un rato con mis amigos?
Suena bien
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Oh eso era lo que yo creía antes de que el caos se desatara.