Colin. Lou se movía rápidamente por el camarín, dando vueltas con el rubor en las manos. Sus asistentes se movían, ella se movía y yo era el único que estaba detenido, sentado y mirando a un espacio en blanco. − Colin, ¿estás bien? Como que de pronto te encuentras perdido. − Lou pasa el algodón por mi frente y me mira preocupada por un par de segundos. − Estoy bien, solamente estoy cansado. − Dije. − No creo que esto sea buena idea, la verdad, soy buena estilista, pero no puedo hacer magia. − Se rindió, dejando todo tipo de maquillaje en el mesón−No puedes ni hacer una sonrisa falsa, estás... en blanco. Exactamente. Así me sentía, en la deriva, en nada, prácticamente. En el espacio en blanco, parado en medio de él sin saber dónde ir ni que hacer. Los días parecían siglos, eran horas

