Los días que Yaiza no trabajaba en el club o en la cafetería, o simplemente cuando tenía oportunidad, tocaba el piano o el violín en alguno de los restaurantes del hotel “El Fénix Dorado” Charlie le había conseguido aquella oportunidad; Después de ser la recomendada del señor Sandoval, se había convertido igualmente en la protegida de Charlie, desconociendo la amistad que había nacido entre ella y su amigo Aitor. Yaiza y los demás empleados sólo conocían a Charlie como uno de los dueños, ya que fue él quien realizó las entrevistas y contratación. De los trabajos que tenía Yaiza, el que ella más disfrutaba era tocar en aquellos restaurantes, eran esos pequeños momentos que tocaba en aquel hotel que llenaban de felicidad su vida, la música era lo que más amaba después de su abuela. Aitor

