El club había cerrado, Aitor esperó hasta que Yaiza saliera para llevarla a su casa como se lo había comprometido, cuando la vio salir, abrió la puerta del copiloto, él señor Sandoval apareció frente a ellos – ¿puedo llevarte a casa? – preguntó a Yaiza, Aitor la miró esperando la respuesta, ella asintió con su habitual sonrisa – gracias príncipe, nos vemos luego – dijo ella guiñando un ojo, mientras caminaba hacia aquel hombre, Aitor regresó a su casa. Yaiza respondió todas las preguntas que realizaba aquel hombre, extrañamente se sentía segura con él, cuando llegaron a casa el señor Sandoval bajo del vehículo para ayudarle a bajar – aquí vives con tu abuela – comentó él – si, no es propia claro, nos habíamos mudado seguido, aquí hemos durado más tiempo – comentó ella - debe estar despier

