7. HÉROE

1647 Words
Aitor estaba un poco nervioso e incómodo con el hecho de acostarse junto a Yaiza, jamás había dormido junto a una mujer sin haber siquiera tenido sexo con ella, pero ella no lo incitaba al sexo, no le coqueteaba, no lo seducía, solo lo invitaba a dormir junto a ella; esta joven estaba rompiendo todos los protocolos que tenía él en su vida, jamás había llevado una mujer a su casa, ni siquiera Amanda había dormido en aquella cama, por eso tenía su apartamento, para encontrarse con Amanda que era su amante oficial a la que llamaba novia, ahora una mujer que no era su novia y ni siquiera su amante no solo había sido llevada a su casa, estaba en su cama y dormiría junto a ella.  ¿será posible? Se sentía verdaderamente incomodo tener aquella amistad. Aitor extendió su celular a Yaiza – no olvides llamar a tu abuela, no llegaras hasta la tarde, es mejor curar bien tu rostro – sugirió él, ella recibió el teléfono y llamo a su abuela - Hola abuela- Hola, ¿ya vienes hija?- No abuela, me voy a quedar con el Príncipe, él me invitó a comer algo y me quedo con él- Bien hijita, me voy a dormir entonces. Cuídate mucho. Dale saludos al tu príncipe- Claro abuela.  Descansa.- Descansa.Aitor bajo a la cocina por agua, cuando regreso a la habitación llego a dormir a su cama, ella ya estaba dormida, había descargado su celular en la mesa junto a la cama, Aitor se recostó despacio para no despertarla, era en verdad incómodo para él, se intentaba acomodar despacio para no despertarla, tardo un tiempo hasta que logro conciliar el sueño, no fue por mucho tiempo, se levantó para ir al baño y cayó al suelo al enredarse con uno de los zapatos de ella, respiro profundo, necesitaba relajarse, se mojó un poco la cara y regreso a la cama.  Solo cuando Aitor despertó, se dio cuenta que la puerta de la habitación había quedado abierta, el desorden ya no estaba, la ropa sucia de él había sido retirada de la silla donde siempre la depositaba y la ropa de ella no estaba esparcida en el suelo > pensó que la empleada había entrado en la habitación, bajo a toda prisa para aclarar las cosas con ella – buenos días – saludo Aitor a la señora – Joven Aitor, ¿qué tal su mañana? – saludo aquella mujer con entusiasmo – bien gracias, ¿tu entraste a mi habitación? – pregunto él algo sonrojado – así es joven, lo siento, no sabía que estaba acompañado.  Solo recogí un poco el desorden y puse la ropa a lavar – explico aquella mujer – sí, esto... es que… pues… Cristina, no es lo estas pensando, ella es solo una amiga – quiso explicar él – Joven, no se preocupe, está muy bien, jamás había traído una joven a su casa.  No le veo problema a eso.  – aclaro ella. – sí, bueno, solo que no quiero que ni mi mamá ni mi papá se enteren. – pidió él.  – no se preocupe, no les diré nada. – respondió aquella mujer y Aitor regreso a su habitación; Yaiza ya se había levantado y se encontraba en el baño – buenos días príncipe – saludo ella. - ¿dormiste bien? – pregunto Aitor entrando al baño – sí, gracias.  ¿sabes dónde está mi ropa? – pregunto ella – la sacaron para lavarla – respondió Aitor entrando a la ducha; cuando salió perfectamente vestido para ir a trabajar a la oficina, ella no estaba en la habitación, bajo al comedor y pudo verla en la cocina, estaba preparando el desayuno, bailaba con la música que provenía de un celular, parecía el de la empleada - ¿Qué haces? – pregunto Aitor – preparo el desayuno – respondió ella - ¿dónde está Cristina? – inquirió él, le pedí un favor – respondió Yaiza con un gesto de niña mimada, mientras Yaiza servía el desayuno, la señora entraba del jardín con unas rosas recién cortadas, Yaiza sonrió al verlas y las puso sobre la mesa junto con los tres platos de desayuno y los vasos de jugo – vamos a desayunar – llamo Yaiza haciendo que la señora también los acompañara.  El celular de Aitor sonó. - Buenos días papá- Hola hijo. Te necesito pronto aquí, necesito que revisemos unos proyectos antes de enviarlos y tengo hasta las 10 de la mañana- Enseguida voy papáSe levantó de la mesa sin terminar su desayuno, subió a lavarse los dientes y cuando bajo, Yaiza estaba lavando los platos – tengo que ir a trabajar, estás en tu casa, vendré por ti en la tarde. ¿está bien si almuerzas aquí? – pregunto Aitor preocupado. – no te preocupes, estaré bien, de todas formas, debo esperar que seque mi ropa – comento Ella, Aitor miro a Cristina, ella tosió y él sonrió moviendo la cabeza en señal de negación – ¡somos solo amigos Cristina, pon la ropa en la secadora! – grito él saliendo de casa. Yaiza no trabajaría en la cafetería esa tarde, no quería que la vieran con el rostro amoratado como lo tenía, quería recuperarse un poco más, ayudo a la empleada con las labores de la casa ya que estaba acostumbrada a ayudarle a su abuela con los oficios, llamo a su abuela desde el celular de Cristina ya que estaba sin celular.  La mañana de Aitor se pasó lenta, antes de almorzar con sus amigos, paso por su apartamento a retirar la caja que Amanda había dejado, la dejo en asiento trasero del carro sin revisarla y se reunió con sus amigos a almorzar, se actualizo a Rui de lo sucedido con aquella joven del club, - veo muy preocupado al señor Sandoval por esa niñita ¿no creen? – pregunto Rui – pero Aitor, tu viste ayer que cuando el hablo de ella no lo hacía como hombre, mas como protector. – comento Charlie - ¿creen que el señor Sandoval sea gay? – pregunto Rui, Aitor no emitía conceptos al respecto de lo que hablaban, solo los escuchaba.  Charlie y Aitor regresaron a la oficina, Rui salió para su apartamento. Cuando Aitor entro a su casa, encontró a la joven sentada en la sala – hola – saludo él - ¡príncipeeee! – grito ella levantándose y depositando un beso en la mejilla, tenía la misma ropa de la noche anterior, una blusa tipo polo negra, short Fucsia, medias a media pierna de rayas negras y blancas; el cabello aparentemente rubio tinturado con sus mechones morados cayendo sobre el rostro. - ¿Qué tal tu día, estuviste muy ocupado? – pregunto ella - un poco. Miro el rostro de la joven, aún se veía aquel cardenal. – ¿ya sabes que le vas a decir a tu abuela? – pregunto él haciendo un gesto refiriéndose al rostro.  – la verdad, que fuiste mi héroe 007. – respondió ella con su habitual sonrisa. – ¿almorzaste bien? – pregunto Aitor dirigiéndose a la cocina – sí, muchas gracias, la señora cristina es muy amable. – respondió ella sentándose nuevamente en el sillón.  – vamos, te llevo a tu casa – ordeno Aitor dirigiéndose a la puerta. – debo ir por mi bolso al club.  – pidió ella – está bien, pasemos por tu bolso – respondió y subieron al vehículo. En todo el camino ella estuvo hablando de lo mucho que le gustaba la música, le pidió a Aitor encender la radio del vehículo y el accedió, pasaron por el club, pero estaba cerrado, se supone que el administrador debía abrir y Charlie debía encargarse – lo siento, pero si quieres paso por la esta noche y te lo llevo más tarde o mañana, pero debes darme la llave de tu casillero – ella asintió – la clave es cero cinco cero cinco – Aitor asintió y salieron rumbo a la casa de ella. Llegaron a casa, Aitor se bajó a abrir la puerta del copiloto – ¿quieres que entre contigo a hablar con ella? – pregunto él, en ese momento la abuela salió a la puerta y se sorprendió al ver el rostro de su nieta con aquel cardenal, miro a Aitor con asombro y Yaiza lloro en los brazos de su abuela – ¿quiere tomar algo joven? – pregunto la abuela invitando a Aitor a seguir – gracias – respondió él aceptando aquella invitación, Yaiza le narro a su abuela lo ocurrido y concluyo diciendo que el príncipe había sido su héroe, Aitor estaba sonrojado con aquello que decía aquella joven, su amiga.   Aitor llego al club, solo pasaba por el bolso de Yaiza, sin embargo, cuando estaba en su carro para subir, arrojo aquel bolso de manera rápida al ver a sus amigos – chicos, no sabía que vendrían – saludo Aitor a sus amigos – necesitamos un administrador, pero aún no he podido investigar a nadie – explico Charlie mientras entraban al club, Aitor miro a Fernando en la barra mientras subían a la oficina, era el único de allí en quien confiaba aquella joven - tengo un candidato – dijo Aitor – los que ya trabajan aquí han sido investigados, Fernando, el joven de la barra, he hablado con él y parece una persona confiable, además que estudia administración de empresas, puede ser una buena oportunidad para él y puede estar también en la barra mientras se ubica el remplazo para la barra. – sugirió Aitor. – hablare con él esta noche. – acepto Charlie – pero no quiero que sepa que yo lo sugerí.  Aun no quiero que sepan quién soy, mejor me voy – se despidió Aitor y Charlie asintió; Aitor salió del club y condujo hasta la casa de Yaiza a entregar aquel bolso.
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