Aitor llamo a Yaiza al día siguiente de haberla acompañado hasta su casa, quería saber si se sentía mejor, ella asintió y confirmo que ira esa noche a trabajar al club.
¿a qué hora paso por ti? – pregunto él
No es necesario que te desvíes, muchas gracias. Nos vemos allá, yo tengo que llegar temprano para hablar con el administrador
Voy a intentar llegar temprano para acompañarte a hablar con él, no me gustaría que estuvieras sola cuando hables con ese señor.
Tan lindo mi príncipe, todo un 007. – dijo ella sonriendo, él sonrió y se sonrojo con aquel comentario.
Hasta la noche. – se despidió él
Hasta la noche
El padre de Aitor había programado una junta en la tarde y esta se extendió, Aitor se disculpó para hacer una llamada, llamó a Charlie
Hola. - Saludo al escuchar la voz de su amigo
Hola
Charlie, necesito que llegues temprano, una de las meseras no asistió porque estaba enferma y va a hablar hoy con el administrador. La verdad ese hombre no da buena espina, creo que tiene dobles intenciones con la niñita esta.
A que te refieres
A la niña, la recomendada del señor Sandoval
No hay problema, voy a estar pendiente
Aitor regreso a la reunión; tan pronto termino, él salió de la empresa sin pasar por su oficina, necesitaba llegar al club.
Cuando Aitor llego al club, no vio a Yaiza, le pregunto a Fernando y dijo que ella había llegado y estaba en la oficina con el administrador, sintió que un escalofrió recorrer su espalda, tenía un mal presentimiento, – ¿dónde está esa oficina? – pregunto Aitor – detrás del salón de los casilleros, saliendo – respondió Fernando al tiempo que indicaba con su dedo, tomo su teléfono y llamo a Charlie
¿Dónde estás?
En la oficina, no he visto a esa niña
Esta niña está en la oficina del administrador te veo allí
Ya bajo
Aitor camino rápido en dirección que le habían indicado, intento entrar, pero la puerta estaba asegurada por dentro, su cuerpo se llenó de ira cuando escucho un gritillo ahogado y golpeo aquella puerta con su pie, esta se abrió por el golpe y vio a aquel hombre alejarse de la joven que estaba sobre el escritorio boca abajo con los ojos llenos de dolor, la oficina estaba totalmente revuelta, aquella joven había dado pelea; pero parece que un solo golpe que estaba marcado en su rostro le había quitado todas las fuerzas para seguir luchando, Charlie llego y Aitor ya tenía a la joven en sus brazos, ella se desvaneció hasta quedar sentada en suelo, Aitor no dejaba de abrazarla, ella templaba, escondió su rostro en el cuello de él – me salvaste mi 007 – susurro ella entre lágrimas, Aitor suspiro – ella se me ha estado ofreciendo, no es lo que ustedes piensan – comento aquel hombre, al escuchar aquello, Yaiza apretó el borde del saco de Aitor con su mano, él se apartó de ella en un rápido movimiento y con el puño lo golpeo arrojándolo al suelo y regreso a abrazar a la joven. – Charlie, encárgate de él ya sabes lo que tienes que hacer. – ordeno Aitor sacando a Yaiza de aquella oficina, se quitó su saco y la cubrió con él. – te llevo a casa – murmuro Aitor – no quiero que mi abuela me vea así. – respondió ella sin dejar de llorar mientras estaban saliendo de esa oficina, esperó que nadie los viera y la saco del club, la subió al puesto del copiloto. – espera aquí – pidió Aitor e ingreso de nuevo al club, necesitaba hablar con Charlie.
Aitor solo se alejó del club - ¿a dónde quieres que te lleve? – pregunto él, ella tenía la mirada perdida, no respondió – voy a llevarte a la clínica a que te revisen – ordeno él al no obtener respuesta – estoy bien príncipe, gracias – respondió al fin ella. Llama a tu abuela, dile que te vas a quedar conmigo. - Ella lo miro, - deje mi bolso en el casillero y no tengo mi celular – comento ella - toma el mío – respondió él y le extendió su celular para que realizara la llamada. – pero sabría que pasa algo si le digo desde ahora, se supone apenas voy a empezar a trabajar. En la madrugada la llamo. – explico ella. El teléfono de Aitor sonó, era Charlie. - Pones el altavoz por favor – pidió él a su copiloto.
Hola
Hola. ¿Dónde está ella? - saludo Charlie
Esta conmigo ahora
¿Cómo esta, la llevas al médico?
No quiere ir. ¿Ya solucionaste el asunto?
Si. Ya me encargué, pero alguien le aviso al señor Sandoval y me llamo.
Que dijo
Está buscando a Yaiza – Aitor miro a la joven.
Dile que está bien, que mañana ella habla con él, ella dejo su celular y necesita descansar.
Sí, es mejor, llévala a su casa y que descanse. ¿Vendrás al club ahora?
Si, la dejo en casa y regreso al club.
Aitor llevo a Yaiza hasta la casa de él, la llevo hasta su habitación – en este armario encuentras ropa – enseño Aitor el armario - usa lo que quieras, aquí queda el baño - señalo otra puerta – en el primer piso esta la cocina y ni se te ocurra salir al jardín, tengo muchos girasoles, es mi flor favorita. – recomendó Aitor recordando su alergia. – ¿estarás bien si te dejo sola un rato? - Pregunto él, ella sonrió, Aitor bajo a la cocina y regreso con un vaso de agua y un gel frio para ponerle en el rostro, ella recibió ambos – no te preocupes, estoy bien, estaré bien; además, no me puedo volar porque no sé dónde estoy y no tengo dinero – comento ella sonriendo, aun con su mirada triste, algo se le había apagado por dentro. – nos vemos luego – se despidió él y salió de la casa para el club.
Charlie estaba en la oficina; cuando Aitor entro, estaba el señor Sandoval – Aitor Mendoza Vargas – se presentó él, extendiendo su mano – Leandro Sandoval – respondió – ¿dónde está ella? – pregunto el señor Sandoval – descansando, ella está bien, afortunadamente llegamos a tiempo. – respondió Aitor – ¿quién contrato a esa clase de hombre? – pregunto furioso el señor Sandoval – eso no es lo importante señor, ya instauraron las respectivas denuncias y por suerte tenemos cámaras de video en todos lados, hasta en esa oficina, eso es prueba suficiente. – explico Charlie. – gracias por todo señor Charlie, gracias por la ayuda que le ha brindado a Yaiza. Ella es una buena persona. – concluyo el señor Sandoval mientras se ponía de pie para salir. – buena noche – se despidió y salió de la oficina.
Charlie y Aitor salieron de la oficina y se sentaron en la barra – Alguien de aquí, le está dando información al señor Sandoval – comento Charlie, Aitor asintió – Fernando, whisky por favor – pidió Aitor, se tomaron su bebida y salieron del club.
Aitor llego a casa, entro despacio en su habitación alumbrando su camino con la linterna de su celular para no despertarla, necesitaba tomar un pijama – hola, ¿cómo te fue? – saludo Yaiza desde la oscuridad y encendió la lámpara de la mesa de noche – lo siento, no quería despertarte – respondió él, ella se había puesto un Short y una camisa de pijama de él, le quedaba demasiado grande, la ropa de ella estaba esparcida por toda la habitación, Aitor vio con asombro aquel desorden, ya que el era extremadamente ordenado, el pelo de ella estaba despeinado, tenia los dos mechones morados que caían en su rostro, – ¿cómo sigues? – pregunto Aitor, se notaba mucho aquel golpe en su rostro. – bien gracias. ¿Qué haces? – pregunto ella. – voy a tomar un pijama para dormir en el estudio – respondió el. – Quédate aquí conmigo, la cama es muy grande y tiene suficiente espacio para los dos. – pidió ella - Prometo no morderte. – Yaiza levanto la mano en señal de promesa, él sonrió - ¿estas seguras? – inquirió Aitor – sí, estoy segura que no te voy a morder – respondió ella sonriendo, él soltó una carcajada ante aquello que escuchaba, sentía que la chispa de aquella joven había vuelto – está bien, entonces ya salgo – él entro al baño a prepararse para dormir.
Salió del baño con su pijama y acomodo su ropa sobre el sillón que siempre la acomodaba para que sus prendas no se maltrataran, se acostó cerca al borde de la cama – ¿quieres poner alguna barricada por seguridad? – bromeo él, ella lo miro de soslayo – no creo, si quisiera morderte no habría barricada que me detenga – bromeo ella mostrando su perfecta dentadura y arrugando su nariz intentando simular un perro enojado, Aitor estallo de risa con aquella ocurrencia de su nueva amiga.