Damián estaba sentado en una camilla de la sala de emergencias de la Clínica San Rafael, el aire cargado de antiséptico y el zumbido de las luces fluorescentes irritándole los nervios. La nariz le palpitaba, un dolor agudo que había estallado tras el golpe de Carla. Si antes no le prestó atención al dolo, ahora lo único que le importaba. ¿Cómo iba a explicarle a Regina aquello? Tendría que buscar una buena historia. Le había sorprendido completamente el comportamiento de Carla, esa ira, esa… seguridad con la dijo todo aquello. ¿Y pegarlo? Eso sí que lo dejó frío de una manera atrevida y retorcida. Se daba cuenta de lo mucho que su exesposa había cambiado. ¿Era por ser madre? ¿Había madurado y crecido en todos esos años? “Quizás no conozco del todo a esta Carla.” Pensó por fin. La

