Damián regresó al hospital luego de esa charla con Regina, el sonido de sus palabras y su cachetada todavía zumbando en su cabeza. Habría querido esperar un poco más para decírselo, pero era cuestión de tiempo que ella se enterara y él no estaba de humor como para darle tantas vuelvas al asunto. Tenía un hijo con Carla y esa era la verdad. Ya estaban en España, no es como que pudiera ocultarlo, tampoco era su intensión, sabía que esa no fue la manera correcta de decirlo, pero estaba estresado. Al llegar al pasillo, vio a Carla esperándolo, apoyada contra la pared, su cabello estaba suelto, su rostro sin maquillaje y la mirada cansaba que ya él iba conociendo bien. —Hola, Carla. —Santiago está despierto —respondió Carla—. Veo que se siente mejor y… Le voy a decir que eres su padre.

