Romina El señor Adrián sale y enseguida entra una señora muy agradable, me regala una linda sonrisa, y le devuelvo el gesto. —Bienvenida, yo soy Lalita, la cocinera y ama de llaves, vamos a dar un recorrido por la casa y te voy explicando. Me señala el camino y la sigo, salimos del despacho y me guía a las escaleras, yo continuo maravillada con todo aquí. —Yo ya me presente, pero tu aun no ¿como te llamas linda? —Hay perdón, que despistada, me llamo Romina, es un placer. Terminamos de subir y avanzamos hasta una puerta muy colorida, me supongo que es la habitación del pequeño. —Bueno, está será tu área principal de trabajo, es la habitación de Carlo, en un rato te paso su horario, este mes está de vacaciones, sin embargo, en cuanto entre a la escuela... —Espere, espere, espere. —¿

