―No he vuelto a pensar en ello desde que nos separamos. ―Claro, perdona ―se adelantó la profesora a responderme. ―Lo único que he tenido es una extraña sensación poco agradable durante toda la noche, que me ha dejado inquieta y preocupada. ―¿Sobre qué exactamente, que te preocupaba? ―No lo sé, eran dos hombres, es como si realmente fuese algo negativo para mí. ―Bueno, quizás fue la impresión por la visión, sino estás acostumbrada a ver algo, la primera vez impacta. Todavía recuerdo una conversación con un amigo mío médico que me decía que todavía revivía con gran detalle la primera vez que vio un cadáver en sus primeros años de medicina. Aquello le había dejado asombrado, ver una persona inerte, para él era como una caja vacía, él que se consideraba una persona religiosa, no entendía

