Nada pendiente

1008 Words

Las cortinas estaban medio corridas cuando ella llegó. La trabajadora social Clara Santillán repasaba unos papeles en la sala. A su lado, la tía Cleotilde, con el bolso apretado contra el pecho, se mantenía quieta y callada, con aquella seriedad tan característica. —Señora Cleotilde Pérez —dijo Clara, levantando la vista—. Serán varias preguntas. ¿Está lista? La tía Cleotilde asintió sin pestañear. En el sillón de al lado, sentadas con brazos cruzados, Rosa y yo nos manteníamos vigilantes. Irlanda tenía la consigna de ordenar en fila todas las tablitas de un juego de mesa, eso le llevaría un buen rato. Alicia decidió encerrarse en mi cuarto a dibujar. —¿Cuenta usted con ingresos estables? —fue la primera pregunta. —Sí, señorita. Tengo mi pensión y además tengo tres propiedades en

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD