29. Entre especias, aromas y sabores Christy Esa noche, mis sueños fueron inquietos, como si el pasado se negara a dejarme en paz. La imagen del último cumpleaños que Jonathan y yo compartimos se repetía una y otra vez, como un eco que no se desvanece. —¿Me vas a decir qué deseaste? —me preguntó en susurros esa noche, mientras me abrazaba con ternura después de hacerme el amor. Sentí su aliento cálido en mi piel, el latido firme de su pecho contra el mío. —Mmm… no —respondí, juguetona y un poco temerosa. —Si te lo digo, no se cumplirá. Antes de que pudiera reaccionar, se movió, posicionándose sobre mí. Su cuerpo desnudo, firme y musculoso, rozó mi piel con la delicadeza de un fuego que quema suave. El ligero vello de su pecho acariciaba mis pez0nes, haciéndolos erizarse con un escal

