Kai De un momento a otro se esfumó la bella durmiente que mantenía sedada en aquella habitación, se miraba tan pacifica cuando descansaba y era tan fácil hasta compadecerla, incluso me llegue a sentir mal por tenerla cautiva. Todo se terminó cuando estuvo consciente de nuevo, ¡un maldito día! Fue todo lo que necesito para lastimar a otro de mis hombres. Y en lo que ella durmió por lo que fue una semana hubo momentos en los que entraba a la habitación en donde se encuentra el equipo de monitoreo. Estaba a mi merced, tan indefensa, ¡aah!, pero recordaba perfecto que aquella pequeña estructura albergaba a un ser letal. Y creo que allí fue cuando descubrí que esa parte de ella; la que representaba peligro para mis hombres o para mí era algo que me encantaba, era excitante saber que am

