Capitulo 5

2606 Words
Yakeline. . Una semana después. . Me cambio de ropa con un poco de vergüenza, llegamos a las vacaciones de la familia y fue super estresante el viaje porque en mi familia soy la menor, entonces todos soportaban mis berrinches, ni de mis sobrinos que son pan de Dios, entonces estar con ellos me cuesta, los aguanto un ratito en las mañanas cuando los llevamos al colegio, hasta ahora no e trabajo de tarde noche y cuando no van al colegio duermen, pero en el viaje por lo que vi en Richard, Ernesto y Ana es normal lo que pasó. Y me dijeron que compartía habitación con Ana, y ella llegó a desnudarse y ponerse una maya y yo viendo a otro lado, en la escuela de policías nos teníamos que bañar desnudos entre todos y yo siempre me dejaba la bombacha porque no hubiera podido, y gracias a Cristian no me decían nada por eso, porque los pechos me los cubría con mis brazos. —Lista, ¿tu?. —Ya casi, me pongo protector y ya estoy. —Bueno, voy saliendo. —Si, ahi voy. —me pongo un vestido a crochet que mi mamá me compró para que traiga, un sombrero grande y mi cartera de playa con toalla, cremas, anteojos y el arma, Ernesto me dio la charla de cómo es el trabajo en estos casos—. ¡Ay, que susto!. —Soy feo pero no como para asustarse asi. —Nada que ver nene, no te esperaba ahi, crei que todos se habían ido. —Me quedé a esperarte asi no te pierdes. —¿Cómo una nena me iba a perder?. —salimos juntos de la casa, es una casa tipo cabaña con muchas habitaciones, nosotros estamos abajo. —Bueno, vi el otro dia que te acompañaron a comprar ropa. —Siiii, y esta biquini me compré ahi, la voy a estrenar... Y estas charlatan. —Te dije que te esperé para que no te pierdas. —Existen los celulares. —Bueno, chau. —camina rapido y yo sigo a mi ritmo—. Dale Yake. —Ahi voy. —llegamos a la playa donde ya están los chicos bañándose—. Que belleza de vista. —Si, venimos seguido aca, cada vez lo vas a disfrutar mas... Mira. —Uy, voy, toma. —le paso mis cosas y voy con las chicas que están en el agua, hay gente, las reglas decían, hay gente tenemos que ir, no hay nadie no vamos y disfrutamos—. Holis. —¿No te sacas el vestido?. —Nooo, me siento en la orillita, tengo bastante protector solar, hasta que se me absorba no. —Bueno, pero si quieres bañarte jugamos con la pelota. —Dale, les aviso. —Hola. —Ezem se sienta a mi lado sonriendo—. ¿No entras?. —No, me llené de protector y me siento pegoteada aun, voy a esperar. —Ah, yo igual, mira mis brazos blancos de protector, —riendo vuelvo a ver a las chicas jugar—. Le digo a Iva que me ayude y me dejó como culito de bebé paspado. —Aaaaa, lo que dices. —sonrío porque juegan entre hermanos y yo no tuve eso, pero se ve lindo—. ¿Qué edad tienes Ezem?. —Quince, ¿por?. —Porque yo soy mas grande. —¿De qué hablan?. —Richard se sienta del otro lado de Ezem. —Yake quería saber cuántos años tengo. —lo miro a Richard sonriendo y niego levemente que lo entiende cuando Ezem se carga hacia atrás. —Y Yake ya es una chica madura y tu no, ojo con eso, a tus papás no le va a gustar esto. —¡EZEM VEEEENNNN!. —Ve Ezem, aca no tienes entrada, tienes que saberlo porque incómodas, cuando no tienes entrada aunque toques y toques no van a abrirte, te debes retirar... No la mires, mírame a mi. —Ezem me mira y yo asiento. —Si, voy a jugar, disculpa. —cuando se va me acerco un poco a él. —Aleja eso Yake, no porque sea el hijo del jefe, porque es un jovencito calenton. —Lo sé, no hice nada para que sea asi de confianzudo conmigo. —Obvio que no, anda caliente no mas. —me cargo en mis rodillas viendo al agua. —Gracias Richard, ya me estaba incomodando un poco. —Lo noté, por eso vine. —cargo la cara en mis rodillas viéndolo fijo—. ¿Qué?. —Nada, me confundes Richard. —¿Qué cosa?. —se aleja un poco y yo rio enderezándome—. No te rías, explícame. —Me confundes en el sentido que no sé si te caigo bien o mal, hasta a veces siento que me odias. —Odiarte no nena, disculpa si actúo asi. —Entonces te caigo mal. —mira hacia adelante y asiento un poco dolida por eso—. Bien, si te molesto mucho podemos hablar con Ernesto para que cambiemos, voy con él y Ana viene contigo. —No, no hace falta. —Pero si quieres podemos hacer eso, siento el rechazo que tienes hacia mi. —No tengo rechazo contigo Yakeline. —Yake veeennnn, daleeeeee. —me paro sacudiéndome las nachas y voy Ivka. —¿A qué jugamos?. —Al voley, necesitamos mas manos. —Voy a hacer lo que pueda. . ....................... . Camino atrás de mis tres compañeros porque hacen una diferencia marcada conmigo, lo noto y me lo hacen saber, la tonta del grupo, cuando entro quedan callados, o lo que detesto, "después seguimos", pero después de todo eso es un buen trabajo, en buenas condiciones, con personas agradables y serviciales, que no importa que sea la empleada, me sirven comida, me invitan a tomar algo fresco, a leer la biblia con ellos, en un futuro si me sale otro trabajo lo tomaría en cuenta, porque por ahora todo bien, la felicidad de viajar y el sueldo me hacen ignorar lo que mis compañeros de trabajo me hacen. —¡Ay!. —miro a todos lados porque estoy sola, no hay nadie, corro a la esquina por donde iba y tampoco—. ¿Dónde están?. —agarro el teléfono que me suena, es Richard—. Hola. —¿DÓNDE ESTÁS?, —Eeemm, no me grites Richard. —DIME DÓND... —corto la llamada y con el celu me voy guiando para volver al hotel—. YAKELINE... YAKELINE ESPERA. —giro viendo a Richard venir corriendo, sonrio alzando la mano pero me la agarra con fuerza—. ¿Qué crees que haces?. —Vuelvo al hotel, estoy... Mi mano Richard. —me suelta enseguida dándose cuenta que me agarraba—. Pido disculpas y las pido a la familia, no sé cómo me perdí la verdad. —Venimos a cuidar de esta familia, que lo que le pase es culpa de nosotros, no cuidarte a ti porque no sabes por dónde caminas. —No sé cómo fue que pasó Richard, de un momento a otro no... —NO ES ESOOOO, ES QUE PRESTES ATENCIÓN, PRIMERO LLAMARTE LA ATENCIÓN POR EZEM Y AHORA ESTO. —lo miro a los ojos asustada—. Ahora camina. —giro caminando sin decir nada, cuando llegamos al hotel Ana con Tito esperan afuera. —¿Dónde estabas nena?. —paso de largo sin verlos, voy a mi cuarto y me encierro en el baño tapándome la cara largando el llanto—. Yake... ¿estas bien?. —Déjame sola Ana, por favor. —Si, me voy a dormir con Tito, nos vemos. . ***** Richard. . —¿Quién?. —Soy yo. —escucho que hace ruido, abre y esta enojada y se nota que lloró mucho. —¿Qué quieres?. —alzo el bolso. —Ana fue a mi habitación. —¿Te sacan como quieren del cuarto sin importar dónde duermes?. —Prefiero irme... ¿Puedo pasar?. —No opines nada porque es mi lugar, —entro viendo a todos lados porque no sé de qué habla. —¿Qué cosa no debo opinar?. —Me voy a bañar. —Si, ¿qué cama?. —Esa, me jodió con que quería esa cama y se va. —¿La quieres?. —No, esta bien. —suspirando voy a la cama—. ¿Qué suspiras?. —¿No puedo suspirar?. —me imita dándome risa pero sé que es un gran error reir y no lo hago—. ¿Tan fuerte suspiré?. —Aaaajjjj. —me larga una crema y ahi si rio—. Cállate. —Me callo, tranquila. —Mmmjjj. —¿Ahora te enojas por el tranquila?. —Si, porque soy una loca desquiciada. —alzo las manos sonriendo, sube la valija a la cama y aprovecho de llamar a mi hija, tiene su teléfono para esto, para poder hablar directo con ella. —Pero mira que belleza por favor. —¿Eh?. —Estoy hablando. —me hace burla que me da risa y se va al baño. —¿De qué ríes papi?. —Nada, mi compañera esta enojada y me da risa verla enojada. —¿La tia Ana?. —No, mi otra compañera. —¿Es bonita?. —miro el baño escuchando el agua y asiento. —Es preciosa... Pero bueno, dime qué estás haciendo. —Estoy con Sol. —la filma mostrándome, están acostadas las dos—. Mamá me trajo porque tenia que salir. —La re... Bueno, ahora hablo con Flor. —No pasa nada Richard, con mamá somos las dos no mas asi que nos distrae. —Bueno pero igual, les mando plata, ¿comieron algo?. —Ya comimos pollito pa. —Bien, les mando igual asi van a pasear mañana, yo llego el lunes. —Siii, hay feria Richard. —Uufff, las dos me van a dejar en quiebra. Hablo bastante con mi hija acomodando mis cosas, me voy a quedar compartiendo habitación con Yakeline a no ser que Tito y Ana se peleen, que no suele suceder mucho porque los dos tienen el mismo argumento y carácter, como no son nada, como solo cogen no tiene porqué pelear, y eso les funciona por lo que veo, y si no fuera por Yake estaría feliz durmiendo solo en una habitación, pero bueno, nos quedamos en habitaciones de lujo como la familia, no puedo pedir una para mi solo. Corto la llamada y salgo asi veo que estén todos en sus cuartos, golpeo una vez en seco y abro un poco corroborando, y ahi cierran, esperan que pasemos para cerrar bien las puertas. —Permiso. —abro un poquitito en la habitación de Exequiel—. Ya estamos todos, pueden cerrar. —Dale. —Exequiel abre ya cambiado para dormir—. Descansa. —Ustedes igual. —miro la habitación de Tito y voy al otro lado donde estoy—. Ya hiwwwoooo. —Aaayyyy, nunca viste a nadie ponerse crema en las piernas. —No. —Tienes una hija. —intentando no ver voy al baño—. CIERRA LA PUERTA. —Noup, no la cierro, es una manía. —me lavo las manos y la veo por el espejo—. CARAJO, ME IBAS A VER EL PÁJARO. —Lo vi y si, un pajarito. —Nooojojooo, claramente no lo viste. —me giro sonriendo y acomodándome el pantalón—. Dicen por ahi que es el mas grande que tuvieron. —¿Hay que sentirse orgulloso?. —Obvio. —Pues no es el tamaño es la función. —me mira de arriba abajo dándome negando—. No veo esa función. —¡Pendeja de mierda!. —cierro los ojos riendo cuando se va, me lavo los dientes y apago las luces y voy a mi cama, le doy la espalda sacándome la ropa, cuando me acuesto la miro, esta de lado dándome la espalda—. Perdona lo de hoy, me asusté cuando llegamos y no venias mas, no fue la manera para hablarte así que disculpa. —Hasta mañana. —Si, descansa. —cierro los ojos suspirando y cuando los abro ya esta amaneciendo, miro donde Yake y se esta cambiando—. Mmmjjjj, disculpa Yake, no te escuché. —No pasa nada. —esta en corpiño de una biquini, me giro para no ver demás—. Estoy acostumbrada a cambiarme adelante de compañeros de trabajo, espero no te incomode. —me friego la cabeza medio bastante dormido, pero voy al baño—. Salgo, Harley me avisó que quiere ir a comer. —Si, nos vemos ahi. —cambiado salgo con el celular viendo si Exequiel me escribió, le mando un mensaje que voy a la cocina y ahi están todos—. Fua, no me avisaron. —Te dije. —Yake sonrie viéndome y yo niego y ella asiente. —Bueno, voy por un café. —Esperame Richard. —vamos con Yake. —No me avisaste, no me gusta mentir. —Perdón, te mandé mensaje y no lo viste. —Me dijiste que Harley te llamó. —Si, cuando salí del cuarto y la llamé salieron todos, Ana bajó con nosotros y después Ernesto. —Bueno, ¿dijeron algo de salir?. —No, vamos directo a la playa. —Bien, tomo un café no mas, allá compramos algo. —Yo igual, vengo por una banana. —Jaaa, ya quisieras. —Quiero, —la mueve en mi cara y no paro de reir—. Aca hay y super segura que esta rica. —No la probaste, no puedes asegurar nada. —Mmjjj. . ............................ . Tirado en la reposera los escucho hablar a los tres, no sé de qué hablan porque no presto atención, es cosa de ellos y con este trabajo debes tener claro no meterte en lo que no te incube, si tus jefes pelean no es tu problema, si retan a los hijos no es tu problema, tu único problema es la seguridad no como se lleven entre ellos, y mas hay que aplicar esa regla con los compañeros o se tiene una relación áspera que dificulta los animos. —Vamos al agua Yake. —Bueno, porque después van a querer jugar. —abro los ojos viéndolas pararse, Ana anda con maya y ya la conozco de años, alto lomo tiene la desgraciada pero como dije, es una desgraciada. —Sácate eso, dale... Te mojas con vestido, vas a llegar tostada con agujeritos. —Esta bien. —parece que en cámara lenta se saca el vestido mostrando el cuerpazo que tiene luciéndolo por ropa interior diminuta—. Vamos. —cruzo los brazos por atrás de la cabeza viéndole la espalda, me doy cuenta que evita darle la espalda a Tito pero conmigo ni un drama, lo ve como hombre y a mi no—. Richard, estoy ahi. —Si. —Lo digo por si sales a buscar. —Ja. —se van las dos, no dejo de verla. —Como te vuelve loco Yakeline. —lo miro a Tito que sonríe—. No tienes que negarlo, hasta se te para. —Nada que ver, que me caliente es una cosa, que me vuelva loco otra. —Como corrías ayer buscándola fue un error también. —No tiene nada que ver, estaba perdida y no sabia como volver, no es otra cosa como dices. —Bueno, si tu lo dices, pero que esta buena lo esta. —Y yo soy ciego de paso, no veo lo buena que esta. . .
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD